El mensaje de Julián Carrón tras la muerte de Antonio Anastasio, misionero de la Fraternidad San Carlos, que fue párroco en Fuenlabrada (Madrid) durante diez años, de 2003 a 2013.

Queridos amigos:

Mensaje por la muerte de don Antonio Anastasio

El dolor del desgarro por la pérdida de nuestro queridísimo “Anas” (don Antonio Anastasio) no puede oscurecer el agradecimiento a Dios por habérnoslo dado como compañero en la fe.

Aferrado por Cristo en su encuentro con el carisma de don Giussani, quiso dedicar su vida a la misión como sacerdote de la Fraternidad San Carlos, para gritar a todos lo que nos es más querido. Se hizo así compañero de muchos –jóvenes y no tan jóvenes–, testimoniando el alcance de Cristo en su vida con un entusiasmo contagioso.

Su testimonio culminó en la última etapa de su vida con la entrega de sí a Cristo en el sufrimiento, unido a Él en la cruz para entrar con Él en el «reino celeste que colma toda dicha / que el corazón ha deseado» (Jacopone da Todi).

De ahora en adelante ya no podremos pensar en Anas sin llevar en nuestra mirada a Pedro y Juan atónitos ante el sepulcro vacío la mañana de Pascua. Muerte, ¿dónde está tu victoria?

Por intercesión de don Giussani, pidamos a la Virgen que nos lo devuelva misteriosa pero realmente, para que siga acompañando desde el Cielo nuestro camino en el mundo.

 

don Julián Carrón

lea también

Todos los artículos