• Donato Contuzzi
  • Emanuele Angiola
  • Paolo Costa
  • Antonio Acevedo

La casa de Taipei nace en septiembre del 2001, gracias a la invitación y hospitalidad del Arzobispo Mons. Ti Kan. Un año después, la misión se traslada a las cercanías de la Universidad de Fu Jen, cuna de una pequeña comunidad del movimiento de Comunión y Liberación. En el año 2005, el Obispo Zhen Zaifa encomienda a la casa de San Carlos la parroquia de San Francisco Saverio en el distrito de Tai Shan. En el 2008 se suma a la responsabilidad de la misión la parroquia de San Pablo en Xin Zhuang por mandato del Obispo Hong Shan Chuan. La apertura de una casa en Taiwan, donde los católicos son solamente el 1% de la población, representa la posibilidad de una nueva frontera después de Sibiera, para redescubrir el ideal que ha engendrado a la Fraternidad: el anuncio de Cristo a quien no lo conoce. La segunda razón está en las palabras de San Juan Pablo II: “Para la Iglesia, el continente del tercer milenio será Asia”. La tercera, pero no la última razón ni la menos importante, es el deseo del P. Giussani de que el carisma hable chino. Desde el principio, un lugar histórico de compromiso es la Universidad Católica, en particular, el Departamento de Italiano, una valiosa oportunidad de encuentro y de amistad. Además, está el trabajo hecho en las parroquias, la catequesis de la preparación al bautismo de los adultos, la asistencia a los enfermos y ancianos, la escuela de comunidad para los jóvenes trabajadores, la caritativa propuesta a los universitarios.

lea también

Todos los artículos