Publicamos el mensaje de mons. Camisasca a los presbíteros y diáconos recién ordenados de la Fraternidad San Carlos.

Queridos:

En este día en que Cristo aferra vuestra vida para asimilarla a la suya en un abrazo definitivo, os acompaño con mi afecto, mi oración y mi bendición.

Con vuestra ordenación sois introducidos en el mismo diálogo que existe entre Jesús y el Padre. Os convertís en ovejas y al mismo tiempo comenzáis a ser pastores. Para poder ser pastores debemos ser ovejas, es decir, debemos estar continuamente pendientes de la voz de Cristo. Esta escucha coincide con estar disponibles para volver a ser generados cada día por la Palabra de Dios, que es Jesús y para que cada vez os dejéis conducir hacia él mediante la comunión con los hermanos que os dona.

Hoy recibiréis la vida de Jesús y nadie podrá nunca separaros de sus manos. Que Dios Padre, por la potencia de su Espíritu y la intercesión de la Virgen María, pueda volver vuestros corazones mansos y humildes, semejantes al de su Hijo.

 

Con mi bendición,

+Massimo Camisasca

 

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