{"id":10342,"date":"2024-12-16T17:08:39","date_gmt":"2024-12-16T16:08:39","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/una-storia-di-carita\/"},"modified":"2024-12-19T13:00:03","modified_gmt":"2024-12-19T12:00:03","slug":"una-storia-di-carita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/una-storia-di-carita\/","title":{"rendered":"Una historia de caridad"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-1366x910.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-2400x1599.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-1024x682.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-2048x1365.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-800x533.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-1600x1066.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/CAPRIOLI-ipotesi-1-1000x666.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Caprioli Ipotesi 1\" \/><\/picture><figcaption>Alessandro Caprioli (de espaldas), durante la caritativa en un centro de acogida a personas sin hogar.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>IEl cristianismo se difundi\u00f3 en Hungr\u00eda gracias a la santidad de los miembros de la familia real, que durante siglos gobernaron el pa\u00eds inspirados por el Evangelio y las ense\u00f1anzas de la Iglesia romana. No solo se trataba de gobernantes ilustrados. A menudo eran aut\u00e9nticos santos canonizados por la Iglesia. Uno de sus rasgos caracter\u00edsticos era su preocupaci\u00f3n por los pobres. Nobles por herencia, nacieron en el palacio real; nobles de esp\u00edritu, se ocupaban de los leprosos, los desamparados y los enfermos, no solo a trav\u00e9s de fundaciones y donaciones sino, en muchos casos, atendiendo directamente a los pobres, aliment\u00e1ndolos, visti\u00e9ndolos y, a veces, carg\u00e1ndolos literalmente sobre sus hombros. Una alianza \u2212la del trono, altar y hospicio\u2212 t\u00edpica del medievo cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tradici\u00f3n de caridad sigue viva en una parte del mundo cat\u00f3lico h\u00fangaro. Cada semana voy a un servicio para personas sin hogar en el centro de Budapest. Se proporciona comida, medicinas, ropa y apoyo burocr\u00e1tico a quienes viven en la calle o en situaci\u00f3n de pobreza extrema. Los pobres son muchos. No es la situaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds la principal raz\u00f3n del gran n\u00famero de necesitados. La raz\u00f3n es sobre todo espiritual y est\u00e1 relacionada con la crisis de las familias: hay quienes, enfermos, han sido rechazados por familiares o c\u00f3nyuges y se han encontrado completamente solos. Hay quienes, por decisi\u00f3n propia, deciden rechazar todo y a todos. Hay quienes se han hundido en la vor\u00e1gine del alcoholismo o han salido de la c\u00e1rcel. La mayor\u00eda de estas personas sufren problemas psicol\u00f3gicos. Los factores se superponen entre ellos. Mi trabajo consiste sobre todo en preparar los bocadillos por la ma\u00f1ana, antes de que empiece el servicio. Luego tenemos un momento de oraci\u00f3n con los voluntarios y los trabajadores del centro. Cuando llegan los hu\u00e9spedes, distribuyo caf\u00e9, siempre muy demandado. Con algunos charlamos, otros piden confesarse. Hay antiguos profesores universitarios y tambi\u00e9n semianalfabetos. \u00abPadre, \u00bfc\u00f3mo no voy a querer las cosas de los dem\u00e1s si vivo en la calle rebuscando comida en los cubos de basura?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Hasta en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle estamos hechos para \u00abalgo m\u00e1s\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hay una se\u00f1ora que, cada vez que me acerco a servirle el caf\u00e9 en el vaso de pl\u00e1stico, me pregunta siempre: \u00ab\u00bfPodr\u00eda servirme un poco m\u00e1s?\u00bb. Al principio pens\u00e9: \u00abPero, \u00bfc\u00f3mo? El vaso todav\u00eda est\u00e1 vac\u00edo, ni siquiera he empezado a llenarlo de caf\u00e9 y ya se est\u00e1 quejando&#8230;. Uno de tantos personajes raros&#8230;\u00bb. Entonces me di cuenta de que su petici\u00f3n ten\u00eda un sentido: expresaba el deseo, la necesidad de ese \u00abalgo m\u00e1s\u00bb que habita en el coraz\u00f3n de todo hombre. El pan, la bebida, un par de zapatos o las drogas no bastan. Hasta en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle, a menudo inconscientemente, estamos hechos para algo m\u00e1s. Al principio, se traduce en un poco de atenci\u00f3n, en una sonrisa, en una mirada humana. Pero la necesidad por excelencia es de Dios, de su verdad y de su perd\u00f3n. Algunos de estos sintecho me testimonian \u2212con frecuencia m\u00e1s que las personas ricas que encuentro\u2212 una pobreza de esp\u00edritu ejemplar. Mih\u00e1ly, un portero de discoteca tatuado, conoce el catecismo mejor que mis universitarios. Cuando me pide hablar es de una humildad conmovedora. Todos somos pobres mendigos ante Dios, tenemos necesidad de ser salvados. Por ello, agradecemos al movimiento de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n que nos haya dado una gran conciencia de ser cristianos y, a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n en la caritativa, una herramienta para vivir concretamente esta conciencia. Como escribi\u00f3 Hans Urs von Balthasar en su \u00faltima obra-testamento sobre el Credo: \u00abEs un misterio c\u00f3mo juzgar\u00e1 el Se\u00f1or al final, pero por el Evangelio sabemos que no seremos juzgados por lo elevado de nuestros pensamientos o la profundidad de nuestras experiencias espirituales, sino seg\u00fan la caridad. \u201cTuve hambre y me disteis de comer\u201d (o no me disteis)\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la caritativa en la capital h\u00fangara para aprender a amar y mendigar la salvaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9445,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Una historia de caridad - Fraternidad San Carlos","description":"En la caritativa en la capital h\u00fangara para aprender a amar y mendigar la salvaci\u00f3n."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[1163],"writers":[32],"regions":[383],"cities":[406],"class_list":["post-10342","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-bisogno-en","writers-alessandro-caprioli","regions-europa-es","cities-budapest-en"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10342","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10342"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10342\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10344,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10342\/revisions\/10344"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10342"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=10342"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=10342"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=10342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}