{"id":10350,"date":"2024-12-17T18:27:24","date_gmt":"2024-12-17T17:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/se-uno-entra-sara-salvo\/"},"modified":"2024-12-24T12:03:44","modified_gmt":"2024-12-24T11:03:44","slug":"se-uno-entra-sara-salvo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/se-uno-entra-sara-salvo\/","title":{"rendered":"Si uno entra, se salvar\u00e1"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1-1024x682.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1-800x533.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1-500x333.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/COPERTINA-2-dimensioni-grandi-1-1000x666.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Copertina 2 Dimensioni Grandi\" \/><\/picture><figcaption>Cantando villancicos en la calle (Eastleigh, Reino Unido).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>La bas\u00edlica de la Natividad de Jes\u00fas en Bel\u00e9n es el \u00fanico santuario que ha sobrevivido milagrosamente, hasta nuestros d\u00edas, a la historia y los conflictos de esa tierra misteriosa y torturada. Esto se debe a que \u2212durante la ocupaci\u00f3n \u00e1rabe-musulmana\u2212 el califa Omar, en el a\u00f1o 638, entr\u00f3 en ella para rezar en el lugar de nacimiento del profeta Issa (Jes\u00fas), convirtiendo la bas\u00edlica en un lugar de culto tambi\u00e9n para los musulmanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las peculiaridades de la bas\u00edlica es el hecho de que, aunque es un lugar majestuoso, hermoso, grande y con bellos mosaicos, se entra por una puerta muy peque\u00f1a. Para entrar en ella hay que agacharse.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n hist\u00f3rica de esta \u00abanomal\u00eda\u00bb es el deseo de proteger el lugar sagrado, impidiendo el acceso a los que quer\u00edan profanarlo. Al entrar en ella, sin embargo, uno no puede dejar de pensar tambi\u00e9n en el significado simb\u00f3lico de esta \u00abincomodidad\u00bb: \u00abYo soy la puerta: quien entre por m\u00ed se salvar\u00e1 y podr\u00e1 entrar y salir, y encontrar\u00e1 pastos\u00bb (Jn 10,9).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se ha identificado con la puerta de la verdadera vida, la puerta que todo hombre busca en el frenes\u00ed de sus jornadas. Es una puerta estrecha, como la de Bel\u00e9n, por la que solo se puede pasar haci\u00e9ndose peque\u00f1o o, mejor dicho, reconociendo la propia peque\u00f1ez. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 estrecha es la puerta y qu\u00e9 angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos\u00bb (Mt 7,14).<\/p>\n\n\n\n<p>La Navidad -que pronto empezamos- es la fiesta en la que esa puerta estrecha ha venido a buscarnos de un modo totalmente imprevisible, que hace mucho m\u00e1s f\u00e1cil el acceso a la verdadera vida. Basta contemplar a ese ni\u00f1o que precisamente all\u00ed, en Bel\u00e9n, de lo \u00abgrande\u00bb que era, decidi\u00f3 hacerse peque\u00f1o, fr\u00e1gil y necesitado de todo, para ayudarnos a no tener miedo de nosotros mismos, de nuestra humanidad infinita y al mismo tiempo limitada. Desde aquel momento que cambi\u00f3 la historia del mundo, el hecho de \u00abagacharse\u00bb, de hacerse peque\u00f1o, no es consentir de mala gana que alguien nos agache la cabeza, sino que es secundar un atractivo, inclinarse para contemplar el Misterio de Dios hecho hombre, como hicieron los \u00e1ngeles, los Reyes Magos y los pastores.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Para atravesar las grandes Puertas Santas hay que hacerse peque\u00f1o y reconocer la propia necesidad<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Ni\u00f1o Jes\u00fas, en su peque\u00f1ez, nos atrae para donarnos su grandeza, es decir, su propia vida. En el fondo, todos hemos sido creados para entrar en la humilde grandeza de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es exactamente la experiencia que se hace al entrar en la bas\u00edlica de Bel\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es la misma experiencia que podemos hacer tambi\u00e9n en Roma, atravesando las Puertas Santas de las cuatro bas\u00edlicas que el Papa Francisco abrir\u00e1 con ocasi\u00f3n del pr\u00f3ximo Jubileo, comenzando por la de la bas\u00edlica de San Pedro la misma noche de Navidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para atravesar las grandes Puertas Santas de hoy no es necesario agacharse f\u00edsicamente. Sin embargo, hay que hacerse peque\u00f1o, reconociendo la propia necesidad de perd\u00f3n y de gracia. El Jubileo, de hecho, deriva de una antigua fiesta jud\u00eda en la que, cada 50 a\u00f1os, se celebraba un a\u00f1o en el que -entre otras cosas- se liberaba a los esclavos. La Iglesia ha hecho suya esta fiesta, resignific\u00e1ndola a la luz de la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada uno de nosotros tiene una profunda necesidad de ser liberado de la esclavitud del mal que atenaza nuestras vidas. Necesitamos atravesar esta puerta, en ambas direcciones. Anhelamos entrar en el abrazo del perd\u00f3n de Cristo, experimentar la misericordia que nos concede incesantemente a trav\u00e9s de los sacramentos y la comuni\u00f3n con nuestros hermanos. Y deseamos tambi\u00e9n salir, llevar esta alegr\u00eda, este \u00abj\u00fabilo\u00bb, a todos los que encontramos en nuestro camino, siguiendo a Aquel que nos conduce a los pastos de la verdadera vida, a la comuni\u00f3n con \u00c9l y entre nosotros: \u201cYo soy la puerta: quien entre por m\u00ed se salvar\u00e1 y podr\u00e1 entrar y salir, y encontrar\u00e1 pastos\u201d (Jn 10,9).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Navidad: hacerse peque\u00f1os para conocer la grandeza de la vida.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10227,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Si uno entra, se salvar\u00e1 - Fraternidad San Carlos","description":"Navidad: hacerse peque\u00f1os para conocer la grandeza de la vida."},"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[1138,714,1139],"writers":[43],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-10350","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-giubileo-es","tag-natale-es","tag-umilta-es","writers-donato-contuzzi","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10350"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10350\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10352,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10350\/revisions\/10352"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10350"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=10350"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=10350"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=10350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}