{"id":10385,"date":"2024-12-23T12:35:48","date_gmt":"2024-12-23T11:35:48","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=10385"},"modified":"2025-01-23T18:02:32","modified_gmt":"2025-01-23T17:02:32","slug":"el-abrazo-que-salva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/el-abrazo-que-salva\/","title":{"rendered":"El abrazo que salva"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato.png 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato-1024x647.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato.png 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato-800x505.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato.png 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato-500x316.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/padre-aldo-trento-fortunato-1000x632.png 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Padre Aldo Trento Fortunato\" \/><\/picture><\/figure>\n\n\n<p>Es un honor para m\u00ed poder dirigir el \u00faltimo saludo a nuestro querido Padre Aldo durante la Misa de su funeral y antes que nada quisiera traer a todos la cercan\u00eda y el cari\u00f1o de Monse\u00f1or Massimo Camisasca, fundador de la Fraternidad San Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco al arzobispo, el Cardenal Adalberto Mart\u00ednez Flores, por haber deseado presidir esta Eucarist\u00eda. Agradezco tambi\u00e9n al Nuncio Apost\u00f3lico, Monse\u00f1or Vincenzo Turturro, por haber querido concelebrar esta santa Misa. Su presencia es para los sacerdotes de nuestra comunidad y para toda la feligres\u00eda de San Rafael un gran consuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a mis hermanos sacerdotes de la Fraternidad y a los dem\u00e1s sacerdotes que hoy nos acompa\u00f1an.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo en particular a Guido Trento, hermano del padre Aldo, y a su sobrino Federico que representan ac\u00e1 a los familiares de un sacerdote que, cuando era todav\u00eda muy peque\u00f1o, ha dejado su pueblito y sus padres, en las monta\u00f1as del norte de Italia, fascinado por el ideal de la misi\u00f3n. Como sabemos, Aldo entr\u00f3 en la Congregaci\u00f3n de los Canosianos y sucesivamente fue acogido en la Fraternidad San Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Deseo saludar a los miembros de las fundaciones \u201cSan Rafael\u201d y \u201cSan Joaqu\u00edn y Santa Ana\u201d, fundadas por el padre Aldo para sostener las obras comenzadas por \u00e9l y que ahora tienen la delicada tarea de administrar su herencia material y espiritual. Un agradecimiento muy sentido quiero dirigir a Oscar Escobar, director de la cl\u00ednica \u201cSan Riccardo Pampuri\u201d, y a las enfermeras que se han dedicado a cuidar al P. Aldo, porque lo han atendido con sincero amor hasta el \u00faltimo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo tambi\u00e9n a los enfermos, ancianos y j\u00f3venes atendidos por la Fundaci\u00f3n, que han querido estar presentes en esta Misa de exequias. Finalmente, saludo a todos ustedes, amigos del Movimiento de <em>Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n<\/em> con sus responsables, y feligreses de esta parroquia, que han conocido y amado al P. Aldo y que han acudido aqu\u00ed ahora para decir adi\u00f3s a sus restos mortales.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera pronunciar ahora algunas palabras acerca de la obra a la cual el P. Aldo ha consagrado su vida en beneficio de los m\u00e1s pobres y marginados de nuestra sociedad para que podamos recordar lo que albergaba en su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya he perdido la cuenta de las veces que he visitado este lugar. Solamente este a\u00f1o, 2024, es la tercera. Todas las veces que uno llega ac\u00e1 desde Italia, en la parroquia San Rafael, lo embarga el asombro por aquello que encuentra. Siempre me ha parecido un espacio humano, lleno de una laboriosidad buena.<\/p>\n\n\n\n<p>Ac\u00e1, cada piedra, cada mata, imagen o frase colgada en las paredes, la limpieza, orden y, por encima de todo, la proporci\u00f3n de los espacios arquitect\u00f3nicos\u2026 todo habla de una intenci\u00f3n particular y de una mirada global, destinada a abrazar a todo el hombre y su existencia, en todas sus dimensiones y por todos sus d\u00edas terrenales y eternos. Una mirada hacia lo humano que es realmente cat\u00f3lica y da forma a todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ac\u00e1 uno encuentra un espacio pensado para conjugar juventud y madurez, salud y enfermedad, vida y muerte. Hace algunos a\u00f1os, cuando todav\u00eda la cl\u00ednica ocupaba el edificio del tinglado, me llamaba la atenci\u00f3n ver a las personas que mor\u00edan en la cl\u00ednica, dispuestas y veladas en el gran patio cubierto donde durante la ma\u00f1ana se escuchaban las voces alegres y llenas de vida de los ni\u00f1os de la escuelita. \u00a1La vida humana es un misterio tan concreto! Y este lugar lo representa muy bien, uniendo la alegr\u00eda ingenua de los ni\u00f1os, el deseo de vida de los j\u00f3venes, el dolor de quien ha sido abandonado y herido, la soledad de quien ha sido rechazado por todos, los pensamientos de quien se prepara conscientemente al gran paso de la muerte\u2026 y todo esto en los mismos metros cuadrados.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Este es un espacio pensado para que el Sant\u00edsimo Sacramento permanezca siempre en el centro, hostia blanca accesible a todos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este es tambi\u00e9n un espacio pensado para que el Sant\u00edsimo Sacramento permanezca siempre en el centro, hostia blanca que se vuelve accesible a todos, mostrada para que sea visible desde la calle por medio de una gran ventana que parece abrir la capilla de la cl\u00ednica a un mundo que tiene necesidad de ser atra\u00eddo por Cristo. Cuando P. Aldo era p\u00e1rroco, amaba decir que el verdadero \u201cp\u00e1rroco\u201d era el Sant\u00edsimo Sacramento y sucesivamente tambi\u00e9n lo nombr\u00f3 \u201cdirector\u201d de la cl\u00ednica. Esa misma hostia recorre todav\u00eda hoy los pasillos de la cl\u00ednica y de las casas de ancianos, se detiene al lado de las camas, bendice, consuela, indica el significado del sufrimiento y lo vuelve humano, o m\u00e1s humano. Quien le abre el coraz\u00f3n queda transfigurado. Detr\u00e1s de esa hostia, los ojos de nuestra memoria reconocen todav\u00eda la figura de este nuestro hermano sacerdote, que con el paso de los a\u00f1os se vuelve siempre m\u00e1s encorvado y dificultado en los movimientos. Hasta que, un d\u00eda, esa misma hostia le ha comenzado a visitar tambi\u00e9n a \u00e9l, ya que no pod\u00eda levantarse de la cama y la esperaba igual que los dem\u00e1s enfermos y moribundos, en una de las habitaciones que hab\u00eda construido para ellos. En la cabecera de su cama, P. Aldo ten\u00eda puesto el nombre del P. Massimo Camisasca, por quien Aldo ofrec\u00eda de manera especial sus sufrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>P. Aldo quer\u00eda que la personas que acog\u00eda, a menudo recogidas literalmente de la calle, fuesen tratadas como reyes y pudiesen morir conociendo la gratitud por una mano tierna que llegaba a atenderlos, por una sonrisa desconocida que llegaba para curarlos. El P. P\u00edo ha dicho una vez que: \u201cPara la Eucarist\u00eda nosotros utilizamos copas doradas, porque se trata del cuerpo y la sangre de Cristo. Pero Cristo es el enfermo, y si yo pudiera construir una cl\u00ednica dorada, \u00a1lo har\u00eda!\u201d. Podr\u00eda ser esta una frase del P. Aldo. Y no es una casualidad que Aldo fuera devoto del P. P\u00edo.<\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-1024x703.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-2048x1406.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-800x549.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-1600x1098.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-500x343.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/1-Paraguay-gennaio-1000x686.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"1 Paraguay, Gennaio\" \/><\/picture><\/figure>\n\n\n<p>P. Aldo ha podido tambi\u00e9n entrar en un di\u00e1logo profundo con la cultura paraguaya.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha aprendido el lenguaje de este pueblo y sus s\u00edmbolos, as\u00ed como se puede ver en los vitrales de este templo y a\u00fan m\u00e1s en la fachada de la cl\u00ednica \u201cSan Ricardo\u201d y en su preciosa capilla. En estos espacios es viva y actual la tradici\u00f3n cristiana del pueblo paraguayo. San Rafael es una <em>Reducci\u00f3n<\/em> del siglo veintiuno, un lugar de belleza y orden. Ac\u00e1 un gran n\u00famero de personas han recibido la fe o han vuelto a encontrarla, han comenzado a construir su vida sobre el cimiento de Cristo, han aprendido a mirar al mundo con una mirada nueva. Ac\u00e1 muchos han entrado en contacto con el carisma del P. Giussani, fundador del movimiento eclesial de <em>Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n<\/em>. Tambi\u00e9n pertenec\u00edan al Movimiento los dos sacerdotes que han precedido a Aldo como p\u00e1rrocos de esta parroquia antes de la llegada de la Fraternidad: Pa\u2019i Lino y Pa\u2019i Alberto a quienes est\u00e1n dedicados el colegio y la escuela de la Fundaci\u00f3n, respectivamente. Fue el P. Alberto, en particular, quien acogi\u00f3 y dio cuidado al P. Aldo en un momento muy dif\u00edcil, del cual el mismo P. Aldo habl\u00f3 p\u00fablicamente y que ya todos conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed la verdadera paradoja cristiana que uno encuentra al llegar ac\u00e1: esta es una casa de misericordia y de sanaci\u00f3n, en primer lugar para el P. Aldo. De esta manera, ha sido aquello que todas las casas de la Fraternidad San Carlos est\u00e1n llamadas a ser: lugares donde, a trav\u00e9s la comuni\u00f3n con los hermanos, Dios cuida de nosotros, casi como una madre que cuida y custodia a sus hijos. \u201cEn este sentido es una casa bendecida\u201d, me dijo el P. Patricio durante mi reciente visita en el mes de noviembre. Una casa que, precisamente acogiendo la herida humana del P. Aldo, \u201cha sabido acoger a su vez el sufrimiento de muchos y se ha vuelto fecunda\u201d, como me ha dicho el P. Juli\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, no hay otra clave que pueda explicar de forma m\u00e1s plena la vida del P. Aldo, sino el abrazo que \u00e9l ha recibido por Dios, en primer lugar, a trav\u00e9s del P. Giussani, quien ha sido para \u00e9l como un verdadero padre que lo ha perdonado y relanzado, y sucesivamente a trav\u00e9s de muchos amigos m\u00e1s. Aldo quiso que el abrazo que recibi\u00f3 por el P. Giussani fuera recordado en una de las pinturas de la cl\u00ednica. Recuerdo un di\u00e1logo que yo tuve con \u00e9l en el 2018. Hablando de ese momento de su historia y de la crisis que atraves\u00f3, el P. Aldo me dijo: \u201cA veces, para salvar la vocaci\u00f3n de un sacerdote, se necesita tomar decisiones severas. Giussani me dijo que, si yo quer\u00eda salvarme, ten\u00eda que venir a Paraguay\u201d, y esto implicaba para el P. Aldo dejar en Italia toda una vida. \u201cPero me dijo tambi\u00e9n que yo era amado. Lo m\u00e1s importante para un sacerdote en crisis es que se sienta amado por sus superiores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La clave que explica de forma m\u00e1s plena la vida del P. Aldo es el abrazo que \u00e9l ha recibido por Dios, en primer lugar, a trav\u00e9s del P. Giussani<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este ha sido el abrazo que ha salvado a P. Aldo. Nada sentimental, sino una mirada que no censura el mal y reconoce el bien y en este se apunta. Expresi\u00f3n de un profundo amor viril, capaz de infundir confianza e indicar con firmeza el camino a recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces el mismo P. Aldo ser\u00eda luego tierno y severo al mismo tiempo! Cu\u00e1ntos testimonios pude escuchar ayer, de personas que recuerdan: \u201cAldo esa vez me rega\u00f1\u00f3, pero me cambi\u00f3 la vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el fondo yo creo que es por esto que el eco de esta obra ha traspasado los l\u00edmites del Paraguay. Las noticias de San Rafael han sorprendido y consolado a personas de todo el mundo, personas que buscaban este mismo abrazo. Personas de todo el mundo han acudido aqu\u00ed. Ac\u00e1 han sido destinadas muchas ayudas materiales y muchos hombres y mujeres han colaborado con generosidad para hacer de este lugar lo que es. Incluso el Papa Francisco quiso visitar este sitio, improvisando un fuera de programa durante su visita apost\u00f3lica de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero entonces y finalmente agradecer tambi\u00e9n a todos aquellos que han acompa\u00f1ado y sostenido la obra del P. Aldo durante estos largos a\u00f1os. Gracias a todos aquellos que han luchado con el P. Aldo, por el bien de las obras y por su propio bien y han incluso sufrido por esto. Hoy es m\u00e1s f\u00e1cil mirar con una sonrisa a ciertas caracter\u00edsticas de este hermano nuestro, traspasando defectos y pecados, y toda la fragilidad humana en la cual brillaba la luz de su llamada. Somos como vasos de barro, fr\u00e1giles, que contienen el tesoro de la luz de Cristo. Y esto, como escrib\u00eda San Pablo a los Corintios, \u201cpara que se manifieste que esta extraordinaria grandeza viene de Dios y no de nosotros\u201d (2Cor 4, 7). Esta es la santidad cristiana: ser instrumentos de una fuerza que no viene de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Padre Aldo ha concluido ahora su camino en esta tierra. Delante del Padre celestial, as\u00ed como lo ha hecho miles de veces durante su vida entre nosotros, pide ahora perd\u00f3n y misericordia. Aldo ha sido un hombre de la misericordia de Dios, en primer lugar, porque ha hecho \u00e9l mismo experiencia de esta misericordia, y luego porque ha deseado ser un signo de ella para los dem\u00e1s. Y, finalmente, porque ha implorado con la certeza de un hijo de poderla recibir en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, entonces, nos alegra el pensamiento que los m\u00e1s pobres entre los pobres que el P. Aldo ha hospedado ac\u00e1, los rechazados que \u00e9l ha amado, los enfermos cuyos corazones ha sanado llev\u00e1ndolos a Cristo, lo acogen hoy en el cielo con alegr\u00eda. Esto es tambi\u00e9n lo que pedimos a Dios, por la intercesi\u00f3n de la Virgen Caacup\u00e9, Reina y Patrona del Paraguay.<\/p>\n\n\n\n<p>Ave, Mar\u00eda pur\u00edsima.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda de Paolo Sottopietra, superior general de la Fraternidad de San Carlos, en ocasi\u00f3n del funeral del padre Aldo Trento.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10357,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"El abrazo que salva - Fraternidad San Carlos","description":"Homil\u00eda de Paolo Sottopietra, superior general de la Fraternidad de San Carlos, en ocasi\u00f3n del funeral del padre Aldo Trento."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[712,1147,505,1148,487,488],"writers":[268],"regions":[],"cities":[391],"class_list":["post-10385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-carita-es","tag-funerale-es","tag-missione-es","tag-omelia-es","tag-sacerdozio-es","tag-vocazione-es","writers-paolo-sottopietra","cities-asuncion-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10386,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10385\/revisions\/10386"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10385"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=10385"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=10385"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=10385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}