{"id":10849,"date":"2025-02-04T12:33:30","date_gmt":"2025-02-04T11:33:30","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/tre-esperienze-un-solo-dono\/"},"modified":"2025-02-07T10:46:03","modified_gmt":"2025-02-07T09:46:03","slug":"tre-esperienze-un-solo-dono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/tre-esperienze-un-solo-dono\/","title":{"rendered":"Tres experiencias, un solo don"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi-1024x682.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi-800x533.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi-500x333.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/HACIN-hp1-copia-dimensioni-grandi-1000x666.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Hacin Hp1 Copia Dimensioni Grandi\" \/><\/picture><figcaption>En caritativa, en una estaci\u00f3n de autobuses de la capital paraguaya.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>La primera experiencia habla de una neonata min\u00fascula, sietemesina. Se llama Milagros. El nombre es revelador, pues se trata de una vida marcada por el abandono y por haber sido olvidada. Nosotros la conocimos cuando la echaron a ella y a su madre ind\u00edgena del hospital y sobreviv\u00edan pidiendo limosna en la estaci\u00f3n de autobuses de Asunci\u00f3n (Paraguay).<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda tiene que ver con una familia, tambi\u00e9n ind\u00edgena, que vino a buscarse la vida por la zona de nuestra parroquia. Familia numerosa, diez hijos que acompa\u00f1an todos los d\u00edas a sus padres al \u00abtrabajo\u00bb, a ayudar a aparcar a los coches de las personas que vienen a misa. Los doce viven de las monedas que les da la gente. El mundo de la gente de la calle es un mundo de indiferencia, pero basta una mirada diferente, un gesto caluroso, para que algo cambie en ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera experiencia se refiere a la casa Chiquitunga, fundada por el padre Aldo Trento, que acoge a ni\u00f1as y chicas v\u00edctimas de abusos. Es un lugar que busca acompa\u00f1ar y proteger a estas menores, algunas de las cuales llegan con sus hijos, otras est\u00e1n gravemente enfermas por la violencia que han recibido. En la casa Chiquitunga estas chicas encuentran un lugar donde se les ayuda a recuperar su vida.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Acoger es sin\u00f3nimo de tener certeza en un destino bueno al que se nos llama<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estas tres experiencias est\u00e1n unidas por una profunda mirada de acogida. La primera tiene su origen en la caritativa que hacemos cada semana un grupo de personas de la parroquia con gente sintecho de la ciudad. La segunda, fruto de la misma caritativa, es una mirada nueva que nos llev\u00f3 a buscar la relaci\u00f3n con los aparcacoches improvisados que est\u00e1n delante de nuestra iglesia. La tercera experiencia naci\u00f3 porque un sacerdote, conmovido por la situaci\u00f3n dram\u00e1tica de algunas chicas, vio una posibilidad para ellas y fund\u00f3 una casa.<\/p>\n\n\n\n<p>La acogida, estar frente a un \u00abt\u00fa\u00bb, es la \u00fanica posibilidad de crecer en conciencia de que todo es un don y que, solo por el hecho de existir, el destino de bien al que est\u00e1n llamadas todas las personas, coincide con el nuestro. Acoger es sin\u00f3nimo de tener la certeza de que hay un destino bueno hacia el que estamos llamados a caminar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan estas historias? Nos hemos dado cuenta de que la acogida recibida hace crecer el deseo de compartir la vida de quien la ha ofrecido, haciendo caritativa, dando la vida a una obra o simplemente teniendo una mirada m\u00e1s humana sobre la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Concretamente, la madre de Milagros pidi\u00f3 bautizar a su hija. Tambi\u00e9n pidieron el bautismo los tres hijos peque\u00f1os del aparcacoches. Las chicas de casa Chiquitunga han pedido diversos sacramentos. Todos han descubierto el deseo de pertenecer a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros hemos entendido que la misi\u00f3n aqu\u00ed consiste en dejarse amar y aprender a acoger. De ah\u00ed nace una paciencia nueva hacia los dem\u00e1s y hacia uno mismo: mirarse como nos mira y acoge en cada momento el buen Jes\u00fas, con el abrazo de su misericordia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por las calles de Asunci\u00f3n, historias de caridad y acogida, que vuelven a despertar el deseo de pertenecer a Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9979,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Tres experiencias, un solo don - Fraternidad San Carlos","description":"Por las calles de Asunci\u00f3n, historias de caridad y acogida, que vuelven a despertar el deseo de pertenecer a Dios."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[356,1178,505],"writers":[81],"regions":[],"cities":[391],"class_list":["post-10849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-accoglienza-es","tag-caritativa-es","tag-missione-es","writers-patricio-hacin","cities-asuncion-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10851,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10849\/revisions\/10851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10849"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=10849"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=10849"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=10849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}