{"id":11455,"date":"2025-03-05T15:06:30","date_gmt":"2025-03-05T14:06:30","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/quaresima-una-misura-nuova\/"},"modified":"2025-04-03T10:41:00","modified_gmt":"2025-04-03T08:41:00","slug":"cuaresma-una-medida-nueva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/cuaresma-una-medida-nueva\/","title":{"rendered":"Cuaresma, una medida nueva"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped-1024x768.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped-800x600.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped-1600x1200.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped-500x375.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/20230402-Fuenlabrada-Via-Crucis-cropped-1000x750.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20230402 Fuenlabrada Via Crucis Cropped\" \/><\/picture><figcaption>El V\u00eda Crucis con j\u00f3venes de la parroquia de San Juan Bautista de Fuenlabrada (Espa\u00f1a).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>A medida que uno se acerca a As\u00eds, no puede m\u00e1s que admirar la majestuosa bas\u00edlica dedicada a San Francisco que domina la extensa llanura situada bajo sus muros de piedra. Sin embargo, si se observa con atenci\u00f3n, uno descubre que no es la parte m\u00e1s alta de la ciudad. De hecho, Francisco quiso ser enterrado en la zona m\u00e1s baja, la que se destinaba a los condenados por la ley, denominada por entonces la colina del Infierno. <\/p>\n\n\n\n<p>No deja de ser algo ir\u00f3nico, pues Francisco bati\u00f3 todo r\u00e9cord al ser proclamado santo por la Iglesia tan solo dos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte. Tan solo un d\u00eda despu\u00e9s de su canonizaci\u00f3n se puso la primera piedra de la actual bas\u00edlica y desde entonces el Infierno fue transform\u00e1ndose en un trozo de Para\u00edso, hasta convertirse en el esplendor que hoy observamos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima vez que fui a As\u00eds con nuestros seminaristas, al entrar en la bas\u00edlica inferior me impresion\u00f3 el espl\u00e9ndido fresco situado encima del altar mayor, donde aparece San Francisco glorioso. Giotto quiso pintar a Francisco triunfante sentado sobre un trono, delante de un fondo dorado y rodeado de \u00e1ngeles y santos. Al verlo, pens\u00e9: \u00ab\u00a1Un poco exagerado, no es el mismo Cristo!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero pensando en todo lo que Dios hizo a trav\u00e9s de este hombre, me viene a la mente el nombre con el que se recuerda a Francisco en las obras de arte de la ciudad y en otras tantas: <em>alter Christus<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la santidad sino la participaci\u00f3n de la Gloria de Dios en virtud de los m\u00e9ritos de Cristo?<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pensar en que Dios ha reservado para nosotros el mismo trono que a Francisco nos llena de verg\u00fcenza, de un sentimiento de inadecuaci\u00f3n. Pero, al mismo tiempo, es cierto que hemos sido creados para ser santos, para ser tambi\u00e9n nosotros <em>alter Christus<\/em>. \u00bfQu\u00e9 es la santidad sino la participaci\u00f3n de la Gloria de Dios en virtud de los m\u00e9ritos de Cristo? Es lo mismo que dice san Pablo a la comunidad de Roma: <em>Y a los que predestin\u00f3, los llam\u00f3; a los que llam\u00f3, los justific\u00f3; a los que justific\u00f3, los glorific\u00f3<\/em>\u00a0(Rm 8,30).<\/p>\n\n\n\n<p>Yendo hacia el altar, aparecen otros tres frescos donde se representa al Santo en relaci\u00f3n con los tres consejos evang\u00e9licos: Francisco desposado con la Pobreza, sometido a la obediencia y viviendo la castidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas im\u00e1genes mantienen el fondo dorado y las figuras de \u00e1ngeles y santos. Las v\u00edas que conducen al Para\u00edso, a la santidad son el inicio de la experiencia de la gloria porque ya participan de la vida de Cristo. Cada bautizado est\u00e1 llamado a vivir esta vida a trav\u00e9s de las distintas formas vocacionales. Por ello, la Cuaresma es una ocasi\u00f3n preciosa para descubrir su grandeza.<br>La Iglesia nos acompa\u00f1a a vivir este tiempo penitencial de preparaci\u00f3n a la Pascua centr\u00e1ndose en tres pilares: la limosna, el ayuno y la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La Cuaresma es un tiempo de gloria, en el que dejarnos atraer por la belleza de Cristo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La primera nos ayuda a redescubrir la plenitud de la pobreza. En el mosaico, Francisco desposa a la Pobreza, y es el mismo Cristo, presente en su uni\u00f3n, quien los une en matrimonio. El ayuno, en cambio, nos ayuda a vivir una vida casta, es decir, libre y abierta al otro. Es bonito que aparezca Francisco acogiendo a un fraile, una monja y un laico en esta nueva vida. Por \u00faltimo, la oraci\u00f3n nos ayuda a vivir en paz y con la ligereza que nacen de la obediencia al Padre. En este caso, Francisco se coloca bajo el yugo de la obediencia que el Padre sostiene encubiertamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Giussani afirma que \u00abla liturgia de la Cuaresma es la afirmaci\u00f3n por excelencia de esta salvaci\u00f3n que ha sucedido, Jesucristo [\u2026]. La figura de Jesucristo, este hombre nuevo, se manifiesta con toda la fuerza de su novedad. Una media nueva ha entrado en el mundo, una propuesta nueva ha irrumpido en la vida, una medida y una propuesta tan nuevas que todo el devenir de la vida consiste en aceptar esta medida nueva o, por el contrario, hundirse en la esclavitud de la vejez\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La Cuaresma es un tiempo de gloria, en el que dejarnos atraer por la belleza de Cristo, reflejada en tantos <em>alter Christus<\/em> que nos han precedido. Es un tiempo para volver a ser j\u00f3venes, encaminados hacia el Ideal que ha aferrado nuestra vida y que queremos testimoniar en el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La humildad de Francisco y la gloria divina. La Cuaresma nos invita a compartir la belleza de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11443,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Cuaresma, una medida nueva - Fraternidad San Carlos","description":"La humildad de Francisco y la gloria divina. 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