{"id":12035,"date":"2025-04-17T12:19:32","date_gmt":"2025-04-17T10:19:32","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/il-cuore-della-confessione\/"},"modified":"2025-04-30T22:31:42","modified_gmt":"2025-04-30T20:31:42","slug":"el-corazon-de-la-confesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/el-corazon-de-la-confesion\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n de la confesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-1366x768.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-2400x1349.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-1024x576.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-2048x1152.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-800x450.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-1600x900.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-500x281.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Navicella-abside-edited-1000x562.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Navicella Abside\" \/><\/picture><figcaption>Mosaico, \u00e1bside de la bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda in Domnica, \u201cla Navicella\u201d (Roma).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Cada s\u00e1bado, unos cuarenta ni\u00f1os de tercero, cuarto y quinto de primaria, acuden a catequesis a la Navicella (la bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda in Domnica): juegos, cantos, merienda juntos y una breve reflexi\u00f3n sobre el Evangelio del domingo, que siempre conlleva sorprendentes preguntas y observaciones de los ni\u00f1os. Para terminar, la misa con las familias.<\/p>\n\n\n\n<p>La propuesta es recibir la confesi\u00f3n y la comuni\u00f3n despu\u00e9s de, al menos, dos a\u00f1os de catequesis, a\u00f1adiendo una serie de encuentros de catequesis propiamente dicha para conocer mejor a este Jes\u00fas, cuyo Cuerpo y Sangre se preparan a recibir.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los ni\u00f1os de este a\u00f1o se encontraba Maria Gabriella, una ni\u00f1a rubia con ojos azules, de mirada despierta y traviesa, que padece el s\u00edndrome de Angelman. Solo consigue expresarse con gestos e im\u00e1genes, pero lo entiende todo, sobre todo cuando se divierte haciendo bromas al resto.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, sus padres, Valeria y Ettore, me preguntaron qu\u00e9 pensaba acerca de la posibilidad de que Maria Gabriella hiciera la confesi\u00f3n y la comuni\u00f3n. Desde el principio se daban cuenta de que no ser\u00eda sencillo afrontar la preparaci\u00f3n. Ser\u00eda necesario hacer un cuadernillo expresamente para ella para hacerle entender el significado de lo que recibir\u00eda. Pero ellos consideraban que era el mejor momento. Ve\u00edan que Maria Gabriella se daba cuenta del mal que hac\u00eda cuando desobedec\u00eda, cuando tiraba de los pelos a sus hermanas o tiraba objetos. Y se entristec\u00eda por ello\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Su pregunta me impresion\u00f3 mucho. \u00bfCu\u00e1ntas veces vivimos los sacramentos como gestos que repetimos sin darles mayor significado? Me mostr\u00e9 disponible para ayudarles, sobre todo para tratar de entender qu\u00e9 ser\u00eda lo esencial que habr\u00eda que comunicar a Maria Gabriella. \u00bfCu\u00e1l es el coraz\u00f3n de la confesi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 se necesita para obtener la absoluci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo disponerse para recibir la Eucarist\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00ab\u00bfQuieres darle este peso a Jes\u00fas para que lo destruya?\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una noche, mientras cenaba en su casa, intentamos responder a estas preguntas. El coraz\u00f3n de la confesi\u00f3n es reconocer que cuando obramos el mal no somos felices. Por eso Jes\u00fas quiso cargar sobre sus espaldas nuestro mal, para liberarnos de este peso. Una vez que tradujimos este concepto en s\u00edmbolos que Maria Gabriella pudiera entender, la pregunta que le hicimos fue: \u00ab\u00bfQuieres darle este peso a Jes\u00fas para que lo destruya?\u00bb. Su respuesta, despu\u00e9s de dejarle el tiempo necesario para ayudarle a comprender, fue: \u00abS\u00ed\u00bb. En la confesi\u00f3n, Dios quema nuestro mal si tenemos una m\u00ednima conciencia del hecho en s\u00ed y si deseamos entreg\u00e1rselo para que \u00e9l lo elimine y nos aligere el peso, de modo que volvamos al camino para ir hacia \u00c9l, hacia nuestra felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La comuni\u00f3n es afirmar el deseo de la amistad con Jes\u00fas. Comer su Cuerpo significa volver a decir, como Pedro: \u00abSe\u00f1or, T\u00fa lo sabes todo, T\u00fa sabes que me equivoco, pero te quiero. Ay\u00fadame a quererte m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante cuatro meses, Valeria y Ettore ayudados por las terapeutas de la asociaci\u00f3n a la que acude Maria Gabriella, prepararon el cuadernillo adaptado de la catequesis y quisieron poner a disposici\u00f3n de otras familias el trabajo que realizaron. Antes no exist\u00eda nada por el estilo para ni\u00f1os que sufren el s\u00edndrome de Angelman. Maria Gabriella se confes\u00f3 y recibi\u00f3 por primera vez el Cuerpo de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 sirven los sacramentos? No tiene por qu\u00e9 suceder que antes o despu\u00e9s nos \u201csintamos diferentes a nivel emocional\u201d, ni siquiera que entendamos hasta el fondo lo que estamos haciendo. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 recibirlos?<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Maria Gabriella me ha ayudado a volver a poner en el centro el hecho de que Dios act\u00faa, m\u00e1s all\u00e1 de lo que entendamos o de que nuestro sentimiento sea o no el adecuado. Solo se nos pide dejarle acercarse, decirle que Le deseamos. El resto lo hace \u00c9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la catequesis al descubrimiento del valor de los sacramentos. La historia de Maria Gabriella.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10679,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"El coraz\u00f3n de la confesi\u00f3n - Fraternidad San Carlos","description":"De la catequesis al descubrimiento del valor de los sacramentos. 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