{"id":12194,"date":"2025-04-30T22:25:21","date_gmt":"2025-04-30T20:25:21","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/la-tavola-del-re\/"},"modified":"2025-04-30T22:25:22","modified_gmt":"2025-04-30T20:25:22","slug":"la-mesa-del-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/la-mesa-del-rey\/","title":{"rendered":"La mesa del Rey"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi-1024x846.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi-800x661.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi-500x413.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/20241218-Vienna-Pranzo-senzatetto-1-copia-dimensioni-grandi-1000x827.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20241218 Vienna Pranzo Senzatetto 1 Copia Dimensioni Grandi\" \/><\/picture><figcaption>Comida con mendigos en una de las salas de nuestra parroquia de Rossau (Viena).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Aqu\u00ed, en Viena, el mi\u00e9rcoles es un d\u00eda como tantos otros, pero en nuestra parroquia se trata de un d\u00eda especial. Desde hace unos a\u00f1os abrimos la casa a los mendigos y gente necesitada del barrio; a menudo son personas enfermas. Por eso a la comida de los mi\u00e9rcoles suele venir gente de todo el mundo, especialmente eslavos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este momento se ha convertido para m\u00ed en el centro de la semana. Lo espero y les espero. Hemos dado un nombre a esta comida: K\u00f6nigstisch, es decir, \u00abla mesa del Rey\u00bb, porque cada mi\u00e9rcoles viene a visitarnos Jes\u00fas, el Rey, en los diferentes rostros que acuden a la mesa. Y, cada vez, los sacerdotes estamos invitados a sentarnos a Su mesa. Por eso intentamos cuidar cada detalle: la mesa limpia, flores encima, pan fresco y sobre todo buena comida.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre muchos de los encuentros que hemos tenido en la mesa del Rey, est\u00e1 el encuentro con Daniel, un chico de treinta a\u00f1os que padece una enfermedad gen\u00e9tica que le devora las piernas y le hace sufrir. Viene siempre con su novia, Eva. El pasado mi\u00e9rcoles vino en silla de ruedas. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le hab\u00eda pasado y \u00e9l me respondi\u00f3 con tristeza que el dolor de piernas ya le imped\u00eda caminar. Me ense\u00f1\u00f3 las heridas y aunque no soy m\u00e9dico, entend\u00ed que la cosa era grave.<\/p>\n\n\n\n<p>Normalmente, \u00e9l nos ayudaba a preparar la mesa. Como ese d\u00eda ya no pod\u00eda, se puso a mi lado mientras yo preparaba con Eva la comida. En un momento, me gir\u00e9 y vi que estaba llorando en silencio. Le pregunt\u00e9: \u00abDaniel, \u00bfqu\u00e9 te pasa?\u00bb. Eva fue con \u00e9l, lo abraz\u00f3 y le bes\u00f3. En eslovaco le dijo que no se preocupara.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDaniel\u00bb, le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfqu\u00e9 te inquieta?\u00bb. \u00abTengo miedo de la operaci\u00f3n. Tengo miedo de morir. Este a\u00f1o ya me han hecho doce operaciones. Con esta ser\u00edan trece. Ning\u00fan m\u00e9dico consigue curarme. Adem\u00e1s, no tengo dinero\u2026 \u00a1tengo miedo!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Cada mi\u00e9rcoles, \u00c9l se hace presente en estos rostros y come con nosotros.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00abDoce operaciones, \u00abmuchos m\u00e9dicos\u00bb, \u00abninguno consigue curarme\u00bb. Los detalles de su historia me recordaron un pasaje del Evangelio, el encuentro de Jes\u00fas con la hemorro\u00edsa. Muchas veces podemos pensar que el Evangelio es algo del pasado. Por el contrario, es una vida que sucede hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, lo mir\u00e9 y le dije: \u00abDaniel, lo que me dices me ha recordado la historia de una persona que conozco, \u00bfte la puedo contar?\u00bb. \u00ab\u00a1Claro!\u00bb. \u00abEs la historia de una chica que desde los doce a\u00f1os sufr\u00eda hemorragias. \u00a1Doce a\u00f1os, Daniel! Hab\u00eda sufrido mucho, hab\u00eda ido a muchos m\u00e9dicos, hab\u00eda perdido todo su dinero sin \u00e9xito. De hecho, cada vez estaba peor. Pero un d\u00eda escuch\u00f3 que hab\u00eda un m\u00e9dico, un amigo m\u00edo, que curaba a la gente. As\u00ed que decidi\u00f3 ir a verle. Pero \u2212Daniel\u2212, ese d\u00eda hab\u00eda much\u00edsima gente. Esta chica pens\u00f3: \u201cAunque solo pueda tocarle la t\u00fanica, \u00a1quedar\u00e9 curada!\u00bb. Daniel no me quitaba los ojos de encima y Eva dej\u00f3 de cocinar para escuchar la historia. \u00abLleg\u00f3 y le toc\u00f3 el manto, \u00a1as\u00ed!\u00bb. Toqu\u00e9 la camisa de Daniel. \u00ab\u00a1Curada!\u00bb, dije con entusiasmo. \u00abS\u00ed, se cur\u00f3 despu\u00e9s de doce a\u00f1os sufriendo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>No podr\u00eda describir la mirada de Daniel en ese momento. No me dej\u00f3 terminar la historia y con un \u00edmpetu que casi lo hizo levantarse de la silla, me dijo: \u00ab\u00bfMe presentas a tu amigo?\u00bb. Conmovido por su pregunta, le dije: \u00ab\u00a1Claro!\u00bb. Entonces, fui a la sacrist\u00eda, me puse la estola y fui corriendo a donde estaba con el aceite de la unci\u00f3n de enfermos. \u00abDaniel, ahora Jes\u00fas, mi amigo, te tocar\u00e1, vendr\u00e1 a ti y te curar\u00e1\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la parroquia, entre el olor a comida y la gente que empezaba a llegar, celebramos el antiguo y nuevo sacramento de la unci\u00f3n de enfermos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras lo ung\u00eda y \u00e9l se recog\u00eda para rezar, pens\u00e9: \u00abGracias, Se\u00f1or, por haberme llamado a estar tan cerca de Ti, a adorarte en estos rostros, a servirte en estos nuevos amigos. Gracias por el don del sacerdocio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Daniel es solo uno de los muchos rostros del Rey. Cada mi\u00e9rcoles, \u00c9l se hace presente en estos rostros y viene a comer con nosotros. En misa, en esta nueva mesa, Dios se hace carne. Por eso es el momento que m\u00e1s espero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Viena, un almuerzo muy especial donde el mismo Jes\u00fas se sienta a la mesa con nosotros.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10804,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"La mesa del Rey - Fraternidad San Carlos","description":"En Viena, un almuerzo muy especial donde el mismo Jes\u00fas se sienta a la mesa con nosotros."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[712,1178,868,505],"writers":[75],"regions":[383],"cities":[448],"class_list":["post-12194","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-carita-es","tag-caritativa-es","tag-incontro-es","tag-missione-es","writers-giorgio-ghigo","regions-europa-es","cities-vienna-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12194"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12196,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12194\/revisions\/12196"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12194"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=12194"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=12194"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=12194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}