{"id":12379,"date":"2025-05-15T09:34:00","date_gmt":"2025-05-15T07:34:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=12379"},"modified":"2025-05-15T11:36:35","modified_gmt":"2025-05-15T09:36:35","slug":"sin-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/sin-palabras\/","title":{"rendered":"Sin palabras"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-1366x911.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-2400x1600.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-1024x683.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-2048x1366.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-800x533.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-1600x1067.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/DE-CARLI-hp2-1000x667.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"De Carli Hp2\" \/><\/picture><figcaption>Entrada del policl\u00ednico Sant\u2019Orsola-Malpighi, Bolonia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Los pacientes de la cuarta planta del Pabell\u00f3n 5 no hablan. Pero te miran. Son los enfermos de Cirug\u00eda maxilofacial y de Otorrinolaringolog\u00eda, donde se realizan las cirug\u00edas de cara, boca y garganta, que aunque sea con fines terap\u00e9uticos, afecta radicalmente al rostro, expresi\u00f3n \u00fanica de la identidad personal, y a la articulaci\u00f3n del lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Rostros desfigurados. Miradas mudas. Muecas de dolor. Expresiones que imploran. Cuando entro en este servicio se me encoge el coraz\u00f3n m\u00e1s que en cualquier otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un enfermo al que le han quitado la lengua. Me lo presenta el jefe de servicio. Me mira pacientemente y responde a mis preguntas con la cabeza y con ligeros movimientos de la mano. Su cara est\u00e1 hinchada y una herida oblicua atraviesa el cuello de un lado al otro con decenas de grapas met\u00e1licas, que parecen formar una cadena. Sufre mucho. Siente el est\u00edmulo del hambre, pero no puede ingerir alimentos. Tiene sed, pero no puede beber l\u00edquidos. Tiene mucho dolor y, a veces, a pesar de que los tubos artificiales de alimentaci\u00f3n e hidrataci\u00f3n restringen sus movimientos, inclina el torso hacia delante, en busca de algo de alivio.<\/p>\n\n\n\n<p>Le toco ligeramente la pierna, cubierta por la s\u00e1bana. Querr\u00eda que no sufriera, pero me siento impotente. Con su consentimiento, le absuelvo de sus pecados, lo bendigo y lo encomiendo al Se\u00f1or, pidi\u00e9ndole que alivie su dolor.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Apenas capto el significado de una palabra que pronuncia con fatiga: \u00abm\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Un poco m\u00e1s all\u00e1, en otra habitaci\u00f3n, hay una paciente postrada en cama con un orificio en la tr\u00e1quea del que sobresale un enorme tubo taponado. Me mira con ojos expresivos e insin\u00faa, con los labios ligeramente entreabiertos, una leve sonrisa. Me coge la mano. Me dicen que es una mujer muy devota. Antes de caer enferma, formaba parte de un grupo de oraci\u00f3n. Rezo con ella un Padrenuestro, un Avemar\u00eda y un Gloria. Apenas capto el significado de una palabra que pronuncia con fatiga. M\u00e1s que o\u00edrla, la leo en sus labios entrecerrados: \u00abm\u00e1s\u00bb. Comprendo que quiere rezar de nuevo. Recito otras oraciones. \u00abM\u00e1s\u00bb. Sigo hasta agotar todas las oraciones que conozco. \u00abM\u00e1s\u00bb. Le doy la mano y busco en mi m\u00f3vil las p\u00e1ginas de una web de liturgia, buscando f\u00f3rmulas que den voz a su grito sofocado. Busco gotas de esperanza, intentando aliviar su sed. Repito todas las Letan\u00edas, las oraciones a San Jos\u00e9 y la Corona de la Divina Misericordia. Pido por ella y con ella, prest\u00e1ndole mi pobre voz. Despu\u00e9s le absuelvo y le bendigo. De nuevo me siento impotente. Tambi\u00e9n querr\u00eda que ella se curase y pudiera recuperar r\u00e1pidamente la serenidad y la salud. Pero tal vez no sea posible. Me adentro, pensativo, en el misterio del mal, del que la enfermedad es una faceta dram\u00e1tica. Despu\u00e9s, miro hacia arriba. En la pared blanca de la habitaci\u00f3n, peque\u00f1a pero visible, hay una cruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando ya no quedan palabras, la \u00fanica respuesta adecuada es la presencia de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10810,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Sin palabras - Fraternidad San Carlos","description":"Cuando ya no quedan palabras, la \u00fanica respuesta adecuada es la presencia de Cristo."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[1131,895,506],"writers":[53],"regions":[386],"cities":[398],"class_list":["post-12379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-bisogno-es","tag-malattia-es","tag-preghiera-es","writers-martino-de-carli","regions-italia-es","cities-bolonia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12379"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12380,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12379\/revisions\/12380"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12379"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=12379"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=12379"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=12379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}