{"id":12995,"date":"2025-06-26T10:01:36","date_gmt":"2025-06-26T08:01:36","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=12995"},"modified":"2025-07-11T23:04:39","modified_gmt":"2025-07-11T21:04:39","slug":"la-vocacion-es-en-el-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/la-vocacion-es-en-el-presente\/","title":{"rendered":"La vocaci\u00f3n es en el presente"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-1366x908.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-1024x681.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-2048x1362.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-800x532.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-1600x1064.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/20240622-Roma-Ordinazioni-diaconato-benzoni-1000x665.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20240622 roma ordinazioni diaconato benzoni\" \/><\/picture><figcaption>Tommaso Benzoni despu\u00e9s de la ordenaci\u00f3n diaconal del 22 de junio de 2024<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>\u00abSi Jes\u00fas me quiere, \u00bfpor qu\u00e9 no darle la vida?\u00bb. Esta pregunta se me pas\u00f3 por la cabeza cuando ten\u00eda diez a\u00f1os. La respuesta afirmativa de entonces fue la primera semilla de la que brot\u00f3 mi vocaci\u00f3n. Nunca habr\u00eda imaginado que ese peque\u00f1o s\u00ed me llevar\u00eda veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde a Nairobi, donde estoy ahora de misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nac\u00ed y crec\u00ed en Varese, en el seno de una familia del movimiento de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n. Recib\u00ed mi fe (gracias a la cual estaba cierto de que Jes\u00fas me quer\u00eda) por \u00f3smosis.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el principio acog\u00ed con serenidad ese primer signo de la vocaci\u00f3n, pero con el paso del tiempo las cosas se fueron complicando. Durante los primeros cursos de secundaria, por ejemplo, no fue f\u00e1cil vivir con esta llamada que sent\u00eda por dentro, hasta el punto de que a veces pensaba que era algo que no ten\u00eda que ver con mi felicidad. Tem\u00eda que esto hiciese de m\u00ed una persona triste y sola, algo que no deseaba.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>ese peque\u00f1o s\u00ed me llev\u00f3 veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde a Nairobi<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta idea salt\u00f3 por los aires en tercero de secundaria, cuando por casualidad me encontr\u00e9 en el Meeting de R\u00edmini en el stand de la Fraternidad San Carlos. Observ\u00e9 sin acercarme el rostro feliz de los sacerdotes y de los seminaristas y me preguntaba si la intuici\u00f3n que herv\u00eda dentro de m\u00ed pod\u00eda ser un camino hacia mi cumplimiento. No conoc\u00eda a ning\u00fan sacerdote de la Fraternidad, pero leyendo <em>Fraternit\u00e0 e missione<\/em> (revista mensual de la fraternidad, ndt), a la que mis padres estaban abonados, empezaron a apasionarme sus historias y descubr\u00ed la centralidad de la vida en comunidad de la Fraternidad. Adem\u00e1s de empezar a intuir que la vocaci\u00f3n sacerdotal pod\u00eda ser el camino hacia mi felicidad, apareci\u00f3 el horizonte de que podr\u00eda vivirla dentro de una compa\u00f1\u00eda, como mi coraz\u00f3n deseaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar el colegio, habl\u00e9 con un sacerdote de Varese, que me puso en contacto con Antonio Anastasio (Anas), un sacerdote de la Fraternidad San Carlos que llevaba poco tiempo en Mil\u00e1n. No hab\u00eda dicho nada a mis padres y ya me estaba imaginando empezando el seminario despu\u00e9s del colegio. Pero me aconsejaron hacer la universidad, pues pod\u00eda ser una ocasi\u00f3n de verificar esta intuici\u00f3n y profundizar en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de haberme especializado en ciencias, me inscrib\u00ed en la carrera de Dise\u00f1o del Polit\u00e9cnico, por mi pasi\u00f3n por el arte. Pas\u00e9 primero de carrera poco convencido de la decisi\u00f3n tomada, pues segu\u00eda atado a los proyectos que ten\u00eda en mente, pero en los a\u00f1os siguientes me fie de un consejo de Anas, que sol\u00eda repetirme: \u00abTu vocaci\u00f3n solo se vive en el presente, tu misi\u00f3n est\u00e1 aqu\u00ed, en la universidad\u00bb. Sus palabras me ayudaron a abrirme y meterme en la vida de la comunidad de los universitarios de CL, permitiendo as\u00ed que florecieran grandes amistades y profundizara en mi vocaci\u00f3n. Una vez graduado, ped\u00ed entrar en el seminario y me acogieron. Empez\u00f3 otro periodo de mi vida.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>No puedo no reconocer la manifestaci\u00f3n de una gran preferencia<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La historia de la llamada no culmina con la entrada en el seminario. Son a\u00f1os esenciales para responder con m\u00e1s conciencia a la llamada del Se\u00f1or. De hecho, fue un periodo que puso en crisis ciertas im\u00e1genes que ten\u00eda de m\u00ed mismo, al tiempo que se me acompa\u00f1\u00f3 a descubrirme cada vez con m\u00e1s verdad. Recuerdo especialmente los dos a\u00f1os que pas\u00e9 en nuestra misi\u00f3n de Bogot\u00e1, en Colombia, durante los cuales, metiendo las manos en la masa y d\u00e1ndome de manera radical en lo que se me ped\u00eda, pude ir hasta el fondo de mi vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s, en las primeras l\u00edneas se pod\u00eda intuir el final, pero estoy agradecido de que, en realidad, todo haya sido diferente a como me lo hab\u00eda imaginado, porque es m\u00e1s rico y bello. Ahora que empiezo mi misi\u00f3n en \u00c1frica, tengo en la cabeza otras im\u00e1genes, pero tengo curiosidad por c\u00f3mo el Se\u00f1or querr\u00e1 sorprenderme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 21 de junio tres j\u00f3venes fueron ordenados sacerdotes en Roma. 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