{"id":13223,"date":"2025-07-24T15:09:49","date_gmt":"2025-07-24T13:09:49","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=13223"},"modified":"2025-08-12T17:01:36","modified_gmt":"2025-08-12T15:01:36","slug":"vidas-ofrecidas-en-el-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/vidas-ofrecidas-en-el-silencio\/","title":{"rendered":"Vidas ofrecidas en el silencio"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-1366x1025.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-2400x1800.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-1024x768.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-2048x1536.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-800x600.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-1600x1200.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-500x375.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/tenti-steppa-siberiana-hp2-1000x750.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Tenti steppa siberiana hp2\" \/><\/picture><figcaption>Uno de los paisajes de la estepa siberiana por el que pasa cada d\u00eda Francesco Bertolina.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Una de las posibilidades m\u00e1s bonitas de mi tarea actual como ec\u00f3nomo de la Fraternidad es ir por todo el mundo a conocer nuestras misiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los viajes importantes que he hecho \u00faltimamente con don Romano, es el de Novosibirsk, en Siberia. Es una gran ciudad de dos millones de habitantes. En uno de los miles edificios que hay, viven dos de nuestros sacerdotes: don Fecondo y don Francesco.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar, a la ma\u00f1ana siguiente nos subimos al coche con Francesco. Desde hace 33 a\u00f1os, cada semana, Francesco recorre m\u00e1s de 400 kil\u00f3metros de la estepa siberiana para llegar a las parroquias de dos peque\u00f1as aldeas. All\u00ed se queda de lunes a jueves. Despu\u00e9s, de nuevo en coche, atraviesa la estepa y vuelve a Novosibirsk donde lo espera Fecundo. Cada semana, los mismos 400 kil\u00f3metros, ida y vuelta. Al cabo de cinco horas y media de viaje por las llanuras infinitas de abedules, llegamos a la primera aldea. Uno de nuestros sacerdotes adquiri\u00f3 hace 33 a\u00f1os el local, destinado a ser un bar, y lo convirti\u00f3 en una parroquia. Durante todo este tiempo, semana tras semana, Francesco lo ha ido remodelando y ha construido una capilla, un peque\u00f1o sal\u00f3n parroquial y la vicar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El fr\u00edo, el hecho de ser un lugar sin apenas vida social, el cambio de horario, el largo viaje y la oscuridad, hac\u00eda que me dieran ganas de ir a dormir. Me hab\u00eda quitado ya los zapatos cuando don Francesco llam\u00f3 a la puerta de mi habitaci\u00f3n: \u00ab\u00bfQuer\u00e9is venir a ver las estrellas? Hay un cielo maravilloso\u00bb. Me volv\u00ed a poner los zapatos, nos montamos en el coche y fuimos a un lugar totalmente oscuro.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>se puede ser libre de dar la vida m\u00e1s all\u00e1 de cualquier \u00e9xito.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al salir, el cielo me dej\u00f3 at\u00f3nito. La V\u00eda L\u00e1ctea resplandec\u00eda. Hab\u00eda tantas estrellas que no consegu\u00eda distinguir las constelaciones. Fernando nos se\u00f1al\u00f3 Casiopea, indic\u00e1ndonos la forma de una \u00abM\u00bb, la inicial de Mar\u00eda. Nos invit\u00f3 a rezar el \u00c1ngelus. Mientras tanto, nos est\u00e1bamos congelando. \u00abA veces \u2212nos dijo\u2212, cuando voy a cenar a casa de alguna familia, me gusta volver caminando para mirar el cielo\u00bb. \u00abFrancesco, v\u00e1monos, que nos estamos congelando\u00bb. \u00abS\u00ed, pero aqu\u00ed el clima es seco y no se nota que hace fr\u00edo\u00bb. En un sitio como este no se puede sobrevivir sin una pizca de santa locura.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos pasamos la ma\u00f1ana siguiente haciendo galletas y t\u00e9 preparando el momento de fiesta que tendr\u00edamos m\u00e1s tarde con los parroquianos. Francesco les hab\u00eda avisado de nuestra presencia y quer\u00eda que despu\u00e9s de la misa Romano y yo les cont\u00e1semos de nosotros. A la misa solo vinieron dos <em>babushke<\/em>, dos ancianas se\u00f1oras, una de ellas sorda. Cuando acab\u00f3 la misa, se fueron. Yo me com\u00ed una galleta con algo de amargura. Sonriente, Francesco me dijo: \u00abStefano, aqu\u00ed la lucha es de hombre a hombre, no a lo grande\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, mientras volv\u00edamos a Novosibirsk en coche, Francesco nos cont\u00f3 que durante el seminario, un amigo, Agostino Molteni, le regal\u00f3 una nota con una frase: \u00abSomos bufones, pero nos hemos encontrado con algo\u00bb. Y segu\u00eda: \u00abAl vernos, se r\u00eden, pero hemos visto algo. Yo veo algo que hace que tenga sentido estar aqu\u00ed\u00bb. Nunca percib\u00ed en sus palabras, en las pocas que dec\u00eda, una pizca de lamento o desilusi\u00f3n. Si pienso en un misionero, me vienen a la mente millones de encuentros, muchos bautismos e infinitos \u00e9xitos pastorales. Pero tambi\u00e9n es posible que el fruto de 33 a\u00f1os de misi\u00f3n sean dos viejecillas. No obstante, hay quien est\u00e1 dando la vida por esta tierra, por este pueblo. Estoy seguro de que ese sacrificio silencioso y fiel construye la Iglesia m\u00e1s que los grandes \u00e9xitos que tantos de nuestros sacerdotes tienen en otras partes del mundo. Un d\u00eda, el verdadero peso de nuestras vidas ofrecidas en silencio para la salvaci\u00f3n de las personas saldr\u00e1 a la luz. Si nuestra mirada est\u00e1 puesta en ese momento, se puede ser libre de dar la vida m\u00e1s all\u00e1 de cualquier \u00e9xito. Creo que esta es la fuente de la alegr\u00eda de Francesco. Una alegr\u00eda que deseo para m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viajar a lo largo de la estepa siberiana para descubrir la fuente de la verdadera alegr\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12364,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Vidas ofrecidas en el silencio - Fraternidad San Carlos","description":"Viajar a lo largo de la estepa siberiana para descubrir la fuente de la verdadera alegr\u00eda."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[775,505,487],"writers":[569],"regions":[383],"cities":[331],"class_list":["post-13223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-liberta-es","tag-missione-es","tag-sacerdozio-es","writers-stefano-tenti","regions-europa-es","cities-novosibirsk-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13223"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13224,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13223\/revisions\/13224"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13223"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=13223"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=13223"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=13223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}