{"id":13519,"date":"2025-08-29T10:56:24","date_gmt":"2025-08-29T08:56:24","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=13519"},"modified":"2025-09-18T16:11:51","modified_gmt":"2025-09-18T14:11:51","slug":"dejarle-a-el-todo-el-espacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/dejarle-a-el-todo-el-espacio\/","title":{"rendered":"Dejarle a \u00c9l todo el espacio"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-1366x911.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-2400x1600.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-1024x683.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-2048x1365.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-800x533.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-1600x1067.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/sidoti-1000x667.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Sidoti\" \/><\/picture><figcaption>Don Andrea Sidoti con un grupo de ni\u00f1os del s\u00e1bado.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>La noche del 25 de octubre, Pilar me llam\u00f3 por tel\u00e9fono y me dijo que su hijo Miguel hab\u00eda muerto. Ten\u00eda 13 a\u00f1os. Ven\u00eda al grupo de ni\u00f1os que acogemos todos los s\u00e1bados en nuestra parroquia de Bogot\u00e1, donde jugamos, hacemos teatro y celebramos la misa. Es el grupo que se prepara para la Primera Comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mes antes Miguel tuvo un accidente mientras iba en bicicleta. Parec\u00eda que se hab\u00eda recuperado. Tras el accidente, despu\u00e9s de acompa\u00f1ar a casa a Esteban, su hermano peque\u00f1o, que tambi\u00e9n va al grupo de los s\u00e1bados, iba a su casa para saludar a Miguel. Viv\u00edan con su madre y sus hermanas adolescentes en una peque\u00f1a choza en el barrio de la parroquia. Durante una de esas visitas, les hab\u00eda dicho a los dos ni\u00f1os que podr\u00edan recibir juntos la Primera Comuni\u00f3n. Estaban entusiasmados.<\/p>\n\n\n\n<p>Faltaban menos de dos semanas cuando Miguel empeor\u00f3 de repente. Muri\u00f3 en el trayecto yendo al hospital. Don Giovanni y yo nos fuimos turnando para ir a ver a la familia, para no dejarles solos en ese terrible momento. La madre no ten\u00eda trabajo y tampoco pod\u00eda pagar los gastos del funeral. Nos ofrecimos a ayudarla e hicimos una recogida de fondos entre parroquianos y amigos, con la certeza de que somos un solo cuerpo. Los adultos que compartimos la gu\u00eda del grupo acompa\u00f1amos a la familia, viviendo en primera persona la esperanza de que se encontraba en manos de un Dios bueno, que gu\u00eda los acontecimientos de la historia, aunque a veces nos duelan y no podamos entenderlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo estaba organizado: Miguel tendr\u00eda que haber recibido la comuni\u00f3n dos semanas m\u00e1s tarde. En cambio, Dios permiti\u00f3 que hubiera un camino diferente para encontrarse antes con \u00e9l, no escondido bajo la forma del pan y del vino, sino cara a cara, como un Padre que desde hace tiempo espera a su hijo. Muchas preguntas y un solo descubrimiento: Dios tiene una relaci\u00f3n \u00fanica e irrepetible con cada uno de los ni\u00f1os que me da, pidi\u00e9ndome que cuide precisamente de la relaci\u00f3n personal que \u00c9l tiene con cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>En la iniciativa de Dios con estos ni\u00f1os siempre hay mucho m\u00e1s de lo que yo puedo entender<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El 8 de diciembre diez ni\u00f1os recibieron la Primera Comuni\u00f3n. Entre ellos tambi\u00e9n se encontraba Esteban. Quedaban cinco minutos para que empezara y a\u00fan no hab\u00eda llegado. Llam\u00e9 a la madre y me dijo que Esteban ya no quer\u00eda recibir la Comuni\u00f3n. Se sent\u00eda fuera de lugar, todos iban con su traje y \u00e9l llevaba vaqueros y una camisa abierta encima de una camiseta blanca. Corr\u00ed a por \u00e9l mientras volv\u00eda a casa con su madre. Intent\u00e9 hacerle entender que eso no era lo m\u00e1s importante, pero en mi interior pensaba que me hab\u00eda equivocado por no haber pensado antes en ello. Su reacci\u00f3n era m\u00e1s que comprensible. Esper\u00e9, insist\u00ed y segu\u00ed esperando, pero \u00e9l segu\u00eda encerrado en s\u00ed mismo. No me rend\u00ed, pens\u00e9 en su hermano Miguel. Y al final \u00e9l cedi\u00f3. Se sent\u00f3 con los dem\u00e1s ni\u00f1os y poco a poco se fue relajando. Recibi\u00f3 su Primera Comuni\u00f3n. Estaba content\u00edsimo al final de la misa. Lo celebramos todos juntos en el sal\u00f3n, comiendo tarta y cantando. Al acabar, le vi sentado solo. Le pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaba su madre y antes de que le diera tiempo a responder, se present\u00f3 el padre de otra ni\u00f1a que tambi\u00e9n hab\u00eda recibido la Primera Comuni\u00f3n. Me dijo que, de acuerdo con la madre de Esteban, les hab\u00eda invitado a ir a su casa a celebrarlo juntos. Espectacular. Me inclin\u00e9 para confirmar si a Esteban le parec\u00eda bien y \u00e9l con una gran sonrisa mostr\u00f3 que quer\u00eda ir. Por la noche le volv\u00ed a ver, mientras volv\u00eda a casa despu\u00e9s de su d\u00eda especial. Estaba jugando con sus hermanas y otros dos ni\u00f1os en la casa donde le hab\u00edan invitado. Estaba tan contento, que me salud\u00f3 con prisas para no perder el tiempo y seguir jugando. Di gracias a Dios por este peque\u00f1o milagro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la iniciativa de Dios con estos ni\u00f1os siempre hay mucho m\u00e1s de lo que yo puedo entender. A veces, la absoluta desproporci\u00f3n entre yo y lo que \u00c9l hace suceder me cierra la boca. Es un silencio que Le agradezco, porque no deja de demostrar que su amor de padre por los ni\u00f1os llega hasta la parroquia. Solo me encomienda una tarea: dejarle a \u00c9l el espacio, para que, a trav\u00e9s de mis gestos, mis palabras y, tal vez mis preguntas, \u00c9l pueda ejercer su paternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el dolor y en la alegr\u00eda: la iniciativa de Dios genera estupor y silencio. Testimonio de Bogot\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12521,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Dejarle a \u00c9l todo el espacio - Fraternidad San Carlos","description":"En el dolor y en la alegr\u00eda: la iniciativa de Dios genera estupor y silencio. 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