{"id":13958,"date":"2025-09-18T16:11:32","date_gmt":"2025-09-18T14:11:32","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=13958"},"modified":"2025-10-01T16:40:12","modified_gmt":"2025-10-01T14:40:12","slug":"alguien-os-espera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/alguien-os-espera\/","title":{"rendered":"Alguien os espera"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-1366x1024.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-1024x768.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-2048x1535.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-800x600.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-1600x1199.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-500x375.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/CASSINA-hp1-1000x750.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Cassina hp1\" \/><\/picture><\/figure>\n\n\n<p>Durante un testimonio a chicos del primer ciclo de secundaria, una mujer, Sara, nos cont\u00f3 su historia. Su padre le abandon\u00f3 cuando era peque\u00f1a, y se qued\u00f3 sola con su madre y sus dos hermanas. Obviamente, la elecci\u00f3n del padre provoc\u00f3 en ella un gran dolor y marc\u00f3 su vida. Al casarse, se encontr\u00f3 con la fe. Cuando supo que su padre, que resid\u00eda en Sudam\u00e9rica, estaba muy enfermo, decidi\u00f3 ir a por \u00e9l y lo acogi\u00f3 en su casa. Durante el tiempo de la pandemia, tras semanas de terapia intensiva, el padre enferm\u00f3 de Covid y muri\u00f3, pero el tiempo que hab\u00eda pasado con \u00e9l le permiti\u00f3 llegar a la gracia del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final del testimonio me di cuenta de que muchos de los chicos de Fuenlabrada \u2212la ciudad cerca de Madrid donde se encuentra nuestra misi\u00f3n\u2212 estaban removidos. Algunos lloraban. Un tercio de ellos vive la misma situaci\u00f3n de abandono descrita por nuestra amiga, puesto que no tienen padre. Durante la cena, por primera vez los vi llenos de dolor, pero vivos. Hicieron muchas preguntas a Sara, se desahogaron, contaron sus historias y su rabia hacia Dios. Me sorprendieron. Cuando est\u00e1n en la parroquia parece que no hay nada que les interese. Escucharon a Sara, que les contaba que el perd\u00f3n es posible, que se puede perdonar incluso al hombre que les ha abandonado y les ha provocado el dolor m\u00e1s grande que tienen. Hasta ese momento, desconoc\u00edan la palabra \u00abperd\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>No quieren un padre perfecto, quieren un padre que est\u00e9 cierto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Me cost\u00f3 dormir aquella noche. No dejaba de pensar en el dolor de estos chicos, un dolor que solo puedo intuir. No s\u00e9 qu\u00e9 significa tener padres divorciados. No he sido abandonado, sino educado por un padre y una madre que se quer\u00edan. Hab\u00eda otra cosa que me dejaba intranquilo. El t\u00edtulo de esos d\u00edas era: <em>Alguien os espera<\/em>, el tema era la par\u00e1bola del Padre misericordioso. Por la noche pensaba: \u00ab\u00bfC\u00f3mo les puedo decir que \u00abalguien os espera\u00bb? \u00bfC\u00f3mo les pueblo hablar de la belleza de volver a casa cuando sus casas son un infierno?<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00eda claramente dentro de m\u00ed la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abCu\u00eddales. Hazlo t\u00fa por m\u00ed\u00bb. Volv\u00ed con un pensamiento inquietante que me rondaba en la cabeza: probablemente estaba haciendo demasiado poco por estos chicos. Se pod\u00eda hacer m\u00e1s. Percib\u00eda que el Se\u00f1or me ped\u00eda ofrecer mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cosas m\u00e1s importantes que veo cuando estoy con los j\u00f3venes es la necesidad de despertar en ellos la pregunta, el grito que a menudo est\u00e1 dormido y que tienen miedo de mirar a la cara. Pero esto no es suficiente, el grito no basta. Es necesario que se encuentren con alguien que les tome de la mano y les acompa\u00f1e. Es como si no tuvieran las fuerzas de hacerlo ellos solos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los chicos buscan, aunque no sea de manera expl\u00edcita, alguien con el que caminar. Un padre que les recuerde que merece la pena vivir, que la vida y el dolor tienen un sentido, alguien que no se escandalice del mal que llevan dentro. Un padre que les mire convencido de que est\u00e1n bien hechos y que no tienen que censurar nada de lo que son.<\/p>\n\n\n\n<p>Los chicos no quieren un padre perfecto, pues son capaces de perdonar. Quieren un padre que est\u00e9 cierto. El Padre de la par\u00e1bola, junto al perd\u00f3n, ofrece al hijo una casa donde vivir la relaci\u00f3n con \u00c9l. Los chicos buscan la casa donde vivir con ese Padre que a\u00fan no conocen. Esto es lo que les queremos ofrecer aqu\u00ed en Fuenlabrada, una casa donde se les acoja, se les perdone y sean amados.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios me pide ser para estos chicos Su rostro, Sus brazos, Su mismo coraz\u00f3n. Por ello estoy convencido de que mi primera y \u00fanica responsabilidad es vivir santamente mi amor a Cristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el dolor y la rabia que tienen, los j\u00f3venes buscan a alguien que les recuerde la raz\u00f3n por la cual vale la pena vivir.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12649,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Alguien os espera - Fraternidad San Carlos","description":"En el dolor y la rabia que tienen, los j\u00f3venes buscan a alguien que les recuerde la raz\u00f3n por la cual vale la pena vivir."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[718,547],"writers":[36],"regions":[383],"cities":[422],"class_list":["post-13958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-domanda-es","tag-educazione-2","writers-giuseppe-cassina","regions-europa-es","cities-fuenlabrada-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13959,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13958\/revisions\/13959"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12649"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13958"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=13958"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=13958"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=13958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}