{"id":15213,"date":"2025-12-11T16:59:54","date_gmt":"2025-12-11T15:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=15213"},"modified":"2025-12-11T16:59:58","modified_gmt":"2025-12-11T15:59:58","slug":"llamar-al-timbre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/llamar-al-timbre\/","title":{"rendered":"Llamar al timbre"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-1366x959.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-1024x719.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-2048x1437.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-800x561.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-1600x1123.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-500x351.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/BOLOGNA-1000x702.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Bologna\" \/><\/picture><figcaption>Ni\u00f1os jugando en el patio de la parroquia Santa Mar\u00eda de la Misericordia (Bolonia).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Cuando la Fraternidad San Carlos lleg\u00f3 a Bolonia en 2006, a petici\u00f3n del arzobispo Carlo Caffarra, pocos pensaron en un importante precedente hist\u00f3rico: el mismo patr\u00f3n de la Fraternidad, San Carlos Borromeo, presente en Bolonia en el siglo XVI como cardenal legado, fue el fundador del Archiginnasio, la primera sede verdadera de la Universidad. Quiz\u00e1s no sea casualidad, por tanto, que entre las tareas de la misi\u00f3n de la Fraternidad en la capital emiliana se encontrara desde el principio la presencia en la universidad, en la laica Alma Mater Studiorum, y en el mundo de la escuela. Una presencia que contin\u00faa hoy con don Stefano Lavelli, capell\u00e1n universitario, y don Luca De Chiara, profesor de religi\u00f3n e historia del arte en el instituto Malpighi.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la escuela y la universidad, a los sacerdotes de la Fraternidad se les ha confiado el cuidado pastoral de la parroquia de Sant&#8217;Isaia, dirigida por el \u00abdecano\u00bb don Peppino Manzini. En un centro urbano con cada vez menos lugare\u00f1os y m\u00e1s poblado de <em>bed and breakfast<\/em>, estudiantes, turistas y mendigos de todas las etnias y religiones, no faltan los problemas sociales y cada vez hay m\u00e1s ancianos terriblemente solos. A pesar de que es dif\u00edcil llegar a esta iglesia situada en el centro, hoy en d\u00eda hay 60 ni\u00f1os apuntados a catequesis. En una ciudad donde no se tienen hijos, esto es una noticia. Y, en todo caso, son precisamente estos peque\u00f1os, entusiastas del catecismo \u2212otra circunstancia inusual\u2212 los que involucran a otros ni\u00f1os, a veces procedentes de familias no practicantes o no creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a las fronteras humanas, Don Martino de Carli, capell\u00e1n desde hace dos a\u00f1os en Sant&#8217;Orsola, uno de los hospitales m\u00e1s grandes de Europa, sabe algo al respecto. A menudo, tanto de noche como de d\u00eda, suena el tel\u00e9fono de Don Martino. La gente llama para solicitar los \u00faltimos sacramentos o simplemente para pedir consuelo para alg\u00fan enfermo grave. Es una escuela de esencialidad total para \u00e9l, que llevaba de misi\u00f3n en Sudam\u00e9rica d\u00e9cadas. Cuando don Martino comenz\u00f3 a celebrar la misa en el hospital, solo estaban \u00e9l y una monja. Hoy en d\u00eda, a la misa acuden enfermos y personal sanitario. Adem\u00e1s, una vez al mes se re\u00fane con un grupo de m\u00e9dicos: ellos tambi\u00e9n, expuestos a los dramas de la enfermedad y el sufrimiento, necesitan un lugar de \u00e1nimo y consuelo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>A veces basta poco para que se reavive algo nuevo&#8230; \u00a1Pero ese poco es necesario!<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde el 4 de octubre de 2024, la San Carlos tambi\u00e9n se encarga de la parroquia de Santa Mar\u00eda de la Misericordia, una iglesia hist\u00f3rica situada a las afueras de Porta Castiglione, administrada actualmente por don Paolo Paganini.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo hay una sola Bolonia, hay muchas\u00bb, observa don Stefano. Cuando lleg\u00f3 con sus maletas a Bolonia despu\u00e9s de siete a\u00f1os en Tur\u00edn, la primera persona que le dio la bienvenida en Via del Pratello fue un vagabundo que le recibi\u00f3 con un sencillo y cordial \u00ab\u00a1Bienvenido, padre!\u00bb, sin pedirle ni una moneda, expresando as\u00ed el primer gesto de acogida de la ciudad. Las bendiciones pascuales puerta a puerta fueron una gran ocasi\u00f3n para conocer a la poblaci\u00f3n de esta parroquia situada en las primeras colinas de Bolonia. Don Stefano cuenta: \u00abEsta primavera, don Paolo y yo llamamos a las puertas de todas las casas del barrio. Entre las diferentes personas con las que nos encontramos, se me qued\u00f3 grabada una que, ante mi propuesta de bendecir su casa, me respondi\u00f3: \u00abLo siento, soy agn\u00f3stico\u00bb. Mi reacci\u00f3n instintiva fue extender la mano derecha y decirle simplemente: \u00abAh&#8230;encantado, soy Stefano\u00bb. Quiz\u00e1s fue una casualidad, \u00a1pero \u00abel agn\u00f3stico\u00bb se llamaba como yo! Esta coincidencia fue suficiente para que, tras unos instantes de incomodidad, entrara en su casa. Tuvimos una agradable conversaci\u00f3n y, tras media hora en la que me cont\u00f3 su vida, Stefano \u00abel agn\u00f3stico\u00bb se despidi\u00f3 de m\u00ed pidi\u00e9ndome solo una cosa: \u00ab\u00bfY la bendici\u00f3n?\u00bb. A veces basta poco para que se reavive algo nuevo en el alma&#8230; \u00a1Pero ese poco es necesario! Como llamar al timbre. Como una mano tendida. Como alguien que viene a buscarte y otro que te abre la puerta de su coraz\u00f3n en casa, en la escuela, en la universidad o en el hospital. El resto lo hace Dios. En el fondo, para eso estamos en Bolonia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una historia de misi\u00f3n en la capital Emiliana.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13974,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Llamar al timbre - Fraternidad San Carlos","description":"Una historia de misi\u00f3n en la capital Emiliana."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[505],"writers":[1271],"regions":[386],"cities":[398],"class_list":["post-15213","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-missione-es","writers-gianni-varani","regions-italia-es","cities-bolonia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15213"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15214,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15213\/revisions\/15214"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13974"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15213"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=15213"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=15213"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=15213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}