{"id":15506,"date":"2025-12-23T17:10:13","date_gmt":"2025-12-23T16:10:13","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=15506"},"modified":"2026-01-16T09:54:34","modified_gmt":"2026-01-16T08:54:34","slug":"cristo-esta-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/cristo-esta-presente\/","title":{"rendered":"Cristo est\u00e1 presente"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-1366x956.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-1024x716.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-800x560.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-1600x1119.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-500x350.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/CAMISASCA-Redon-Fuga-in-egitto-1903-1000x700.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"CAMISASCA Redon Fuga in egitto (1903)\" \/><\/picture><figcaption>Odilon Redon, <em>La huida a Egipto<\/em>, detalle, 1903, Museo de Orsay (Par\u00eds, Francia)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Dios se hizo hombre para acercarse a los hombres. A pesar de ello, lamentablemente, la mayor\u00eda lo percibe como una realidad lejana. \u00c9l sigue siendo tan impredecible y discreto que parece esquivo. En cambio, para nosotros, los creyentes, Dios es una presencia cada vez m\u00e1s real y concreta. Y tambi\u00e9n este a\u00f1o, para nosotros, la Navidad trae consigo un nuevo hecho imponente: Cristo est\u00e1 presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el significado de nuestro estar juntos: somos unos para otros el signo de Su presencia. Lo somos objetivamente, independientemente de nuestras condiciones personales y de nuestros sentimientos. Por lo tanto, una caracter\u00edstica de la Navidad es la alegr\u00eda y el gozo que nacen del reconocimiento de la llamada a estar juntos. Tal reconocimiento nos abre continuamente a algo m\u00e1s grande: al abrazar a los hermanos, reconocemos qui\u00e9n es Cristo, pero sobre todo que \u00c9l est\u00e1 aqu\u00ed, hoy.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Ese ni\u00f1o depositado en el pesebre de Bel\u00e9n ya era el comienzo de un mundo nuevo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La conciencia de la raz\u00f3n de nuestro estar juntos \u2212llamados juntos por el mismo Cristo, por el acontecimiento de su Encarnaci\u00f3n\u2212 nos permite afrontar la batalla de la existencia. En el poema <em>Il focolare<\/em> (\u00abEl hogar\u00bb, ndt), Giovanni Pascoli imagina una noche de tormenta, llena de nieve y rel\u00e1mpagos. Las personas caminan, pero no saben hacia d\u00f3nde, porque no tienen razones para existir. De repente, un rel\u00e1mpago m\u00e1s grande que los dem\u00e1s ilumina una casa. Uno a uno, los hombres entran en ella. Se calientan unos a otros con su aliento. Pero luego vuelven a salir al aire libre y cada uno reanuda su camino, en el fr\u00edo de la noche. Sin embargo, nuestra situaci\u00f3n es diferente: no estamos solos. Podemos tener la seguridad de que habitamos en la casa del Se\u00f1or por a\u00f1os sin t\u00e9rmino y la certeza de que Dios est\u00e1 con nosotros hace que la felicidad y la gracia sean nuestras compa\u00f1eras, como dice el Salmo 23.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertos de la compa\u00f1\u00eda del Se\u00f1or, no afrontamos la existencia con la cabeza gacha, como si tuvi\u00e9ramos que derribar todos los obst\u00e1culos, sino que somos en el ambiente en el que vivimos una nueva levadura. Despu\u00e9s de todo, la gran novedad introducida por el cristianismo siempre se afirma a partir de realidades muy peque\u00f1as. \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s peque\u00f1o que un ni\u00f1o? Sin embargo, para Mar\u00eda y Jos\u00e9, al igual que para los pastores, ese ni\u00f1o depositado en el pesebre de Bel\u00e9n ya era el comienzo de un mundo nuevo. La mayor\u00eda ni siquiera se dio cuenta de su nacimiento. C\u00e9sar Augusto segu\u00eda siendo emperador y Herodes segu\u00eda siendo un tirano, pero Jes\u00fas constitu\u00eda el comienzo de una nueva humanidad. Del mismo modo, nuestra peque\u00f1a compa\u00f1\u00eda est\u00e1 para anticipar en el tiempo, en este mundo, lo que ser\u00e1 su cumplimiento definitivo. La condici\u00f3n para realizar esta tarea es \u00abrendirnos\u00bb a la Navidad, a la presencia f\u00edsica de Dios. La Navidad nos llama a madurar un juicio de afecto hacia nuestra compa\u00f1\u00eda y hacia la Iglesia. Se trata de aprender a esperarlo todo del lugar en el que hemos sido llamados y acogidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llamados a rendirnos a la presencia f\u00edsica de Dios. Una meditaci\u00f3n sobre el tiempo de Navidad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15505,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Cristo est\u00e1 presente - Fraternidad San Carlos","description":"Llamados a rendirnos a la presencia f\u00edsica de Dios. 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