{"id":16758,"date":"2026-02-13T10:50:08","date_gmt":"2026-02-13T09:50:08","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=16758"},"modified":"2026-02-13T10:50:12","modified_gmt":"2026-02-13T09:50:12","slug":"caminando-hacia-el-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/caminando-hacia-el-senor\/","title":{"rendered":"Caminando hacia el Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena-1366x909.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena-1024x681.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena-800x532.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/via-francigena-1000x665.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Via francigena\" \/><\/picture><figcaption>Via Francigena (Viterbo-Roma).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>El pasado mes de septiembre, sor Alina y yo, junto con diecinueve universitarias, hicimos una caminata de cinco d\u00edas desde Viterbo a Roma, a lo largo de la Via Francigena. La noche antes de la partida, durante la cena, cada una de las chicas comparti\u00f3 el motivo por el que hab\u00eda decidido hacer el camino: la gratitud por el a\u00f1o pasado, junto con el deseo de encomendar el nuevo a\u00f1o y su vocaci\u00f3n; la necesidad de un gesto espec\u00edfico para pedirle a Dios no ser la due\u00f1a de su vida y aprender a abandonarse; la entrega de un ser querido que sufre mucho. Por \u00faltimo, el deseo de conocer mejor a Jes\u00fas. Esa primera cena, junto con la asamblea final que concluy\u00f3 nuestro gesto, me dejaron la impresi\u00f3n de encontrarme en un lugar privilegiado y sagrado: en el coraz\u00f3n de cada una de ellas, cargado de deseos y expectativas.<br>As\u00ed que nos pusimos en marcha: mochila al hombro, un mapa, una cruz hecha con ramas recogidas por el camino y libritos para cantar. Tambi\u00e9n propusimos a las chicas rezar juntas la Liturgia de las Horas y el rosario, participar en la Santa Misa y escuchar, durante el camino, pasajes seleccionados del Evangelio que nos ayudaran a entrar en la vida cotidiana del Se\u00f1or.<br>Hemos vivido d\u00edas sencillos pero intensos, hemos caminado por valles y bosques, atravesando pueblos y alguna carretera con tr\u00e1fico. Ha habido tiempo suficiente para conocernos: en los momentos de fatiga, como durante una subida bajo el sol del mediod\u00eda, es m\u00e1s f\u00e1cil ser sinceras y aut\u00e9nticas. Todas sentimos una profunda gratitud por estar juntas, porque el sacrificio compartido es m\u00e1s ligero, y, como dijo una de ellas, \u00abcuando solo piensas en tus pies doloridos, ver a una amiga que, en cambio, mira hacia adelante, hacia la cruz, te ayuda a levantar la vista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Una de las chicas nos dijo que la revoluci\u00f3n que hab\u00eda vivido hab\u00eda sido descubrir que es bonito despertarse sabiendo que tienes una tarea.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cada una de nosotras ten\u00eda una tarea: una entonaba los cantos, otra hac\u00eda la compra, hab\u00eda quien pon\u00eda la mesa, quien llevaba las cuentas&#8230; Una de las chicas, durante la asamblea final, nos dijo que la revoluci\u00f3n que hab\u00eda vivido hab\u00eda sido descubrir que es bonito despertarse sabiendo que tienes una tarea y que cada uno de nosotros, con sus dones y sus l\u00edmites, es un bien, porque todo puede ser ofrecido y transformado.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las im\u00e1genes m\u00e1s bellas que todas nos llevamos es la de la cruz que siempre abr\u00eda nuestro camino: cada d\u00eda la \u00edbamos adornando con flores frescas y coloridas. \u00abHemos trabajado duro\u00bb, dijo otra de ellas, \u00abpero la promesa es la cruz gloriosa, como la nuestra, que al principio estaba desnuda y cada d\u00eda se volv\u00eda m\u00e1s hermosa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra experiencia intensa que vivimos juntas fue el seguimiento de Jes\u00fas a trav\u00e9s de la lectura del Evangelio. Al final de nuestros d\u00edas juntos, una chica nos dijo que nunca hab\u00eda vivido realmente lo que solemos repetirnos: \u00abDios te ama\u00bb. Sin embargo, seguir a Jes\u00fas paso a paso, sumergi\u00e9ndonos en su incansable pasi\u00f3n por el hombre, dio cuerpo a este amor, hasta tal punto que \u00abcuando estaba en la capilla rezando ante el Sant\u00edsimo, sent\u00ed que estaba ante Dios en persona\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente llegamos a San Pedro, cansadas, felices y agradecidas. Al pasar por la Puerta Santa, entonamos un canto que termina as\u00ed: <em>Iesu, sive vivo sive morior tuus sum<\/em>. \u00abOh Jes\u00fas, tanto si vivo como si muero, soy tuya\u00bb. Que este camino sea el comienzo de una nueva relaci\u00f3n con el Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diecinueve universitarias recorren la V\u00eda Francigena acompa\u00f1adas por sor Giulia y sor Alina: un camino lleno de espera, hasta darse cuenta de que realmente \u00abDios te ama\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16757,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Caminando hacia el Se\u00f1or - Fraternidad San Carlos","description":"Diecinueve universitarias recorren la V\u00eda Francigena acompa\u00f1adas por sor Giulia y sor Alina: un camino lleno de espera, hasta darse cuenta de que realmente \u00abDio"},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[342,537,768],"writers":[224],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-16758","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-missionarie-es","tag-pellegrinaggio-es","tag-universita-es","writers-giulia-parete","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16758"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16759,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16758\/revisions\/16759"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16758"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=16758"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=16758"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=16758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}