{"id":16938,"date":"2026-02-27T10:06:27","date_gmt":"2026-02-27T09:06:27","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/una-storia-vera\/"},"modified":"2026-02-27T10:06:31","modified_gmt":"2026-02-27T09:06:31","slug":"una-historia-real","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/una-historia-real\/","title":{"rendered":"Una historia real"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi-1024x682.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi-800x533.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi-500x333.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/20251024-CdF-Uscita-BXVI-Milano-62-dimensioni-grandi-1000x666.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20251024 cdf uscita bxvi (milano) 62 dimensioni grandi\" \/><\/picture><figcaption>Eugenia Scabini con los seminaristas y las novicias.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Hace unas semanas estuvimos en Mil\u00e1n para conocer m\u00e1s a fondo los inicios del movimiento Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n y la vida de don Giussani. Conocimos a personas y visitamos lugares significativos. Junto con los seminaristas de los tres primeros a\u00f1os, hab\u00eda algunas novicias de las misioneras.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero fuimos a la Universidad Cat\u00f3lica, donde asistimos a una clase de Eugenia Scabini, una de las primeras <em>giessinas<\/em>, alumna de don Giussani en el instituto Berchet. Eugenia nos cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda nacido el movimiento en torno a aquel joven sacerdote que les provocaba durante la hora de religi\u00f3n semanal. Nos explicaba que, casi de inmediato, tomaron forma las dimensiones de cultura, caridad y catolicidad, con una apertura espont\u00e1nea al mundo y con el deseo de misi\u00f3n. De hecho, algunos j\u00f3venes acogieron la posibilidad de ir de misi\u00f3n a Brasil: \u00abCon los que se iban de misi\u00f3n, estaba el coraz\u00f3n de todos\u00bb, recuerda. Los que se quedaban contribu\u00edan con diezmos, la aportaci\u00f3n econ\u00f3mica cuya cantidad cada mes era elegida libremente por cada uno. M\u00e1s tarde visitamos la Biblioteca Ambrosiana junto con don Francesco Braschi, luego el Duomo, donde descansa san Carlo Borromeo, y el Cementerio Monumentale, donde rezamos ante la tumba de don Giussani.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente visitamos la casa de los Memores de Gudo Gambaredo (a las afueras de Mil\u00e1n). El camino para llegar all\u00ed es estrecho y discurre entre campos; el horizonte estaba cubierto por la niebla, alguna que otra garza alzaba el vuelo. En la casa nos esperaban Vincenzo Moretti y Adriano Rusconi. Nos contaron los inicios de la asociaci\u00f3n, que se llamaba familiarmente Grupo adulto, y su relaci\u00f3n con Giussani. Luego nos explicaron los cuadros de William Congdon, que vivi\u00f3 mucho tiempo con ellos, y continuamos la conversaci\u00f3n durante la comida. Por la tarde, nos reunimos con el padre Sergio, prior del monasterio de la Cascinazza.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Me di cuenta de que hab\u00eda dejado atr\u00e1s un lugar ya salvado, habitado por rostros llenos de gratitud.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>De regreso a Mil\u00e1n, la niebla se hab\u00eda disipado. El sol iluminaba los campos y los cursos de agua; el horizonte parec\u00eda m\u00e1s amplio y los estanques reflejaban, como espejos, el color del cielo. Las palabras que hab\u00edamos escuchado resonaban con fuerza en nosotros y cada mirada estaba cargada de expectaci\u00f3n. Una vez tomada la carretera principal, con el tr\u00e1fico habitual, el ruido habitual, me di cuenta de que hab\u00eda dejado atr\u00e1s un lugar ya salvado, habitado por rostros llenos de gratitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la noche cenamos con Giorgio Taglietti y algunos de sus amigos, y escuchamos el relato de los inicios del movimiento en Uganda y de su trabajo como m\u00e9dico misionero.<\/p>\n\n\n\n<p>El viernes continuamos las clases con Eugenia en el seminario de Venegono, donde nos aloj\u00e1bamos. Para despedirse, nos mostr\u00f3 un v\u00eddeo en el que aparec\u00eda su amigo don Pigi Bernareggi, \u00abun alma contemplativa y pura\u00bb, uno de los primeros misioneros que fue a Belo Horizonte, a vivir con los <em>favelados<\/em>. En el v\u00eddeo, Pigi le felicitaba por su octog\u00e9simo cumplea\u00f1os. Lleno de alegr\u00eda, recordaba las muchas semillas que hab\u00edan plantado juntos a lo largo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La misma alegr\u00eda y el mismo deseo de misi\u00f3n llenaban mi coraz\u00f3n durante el viaje de vuelta, junto con la gratitud por pertenecer a esta historia que orienta nuestro camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre Gudo Gambaredo y Venegono. El agradecimiento de un seminarista al encontrarse con los testigos de los inicios del movimiento.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14502,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Una historia real - Fraternidad San Carlos","description":"Entre Gudo Gambaredo y Venegono. 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