{"id":17134,"date":"2026-03-14T16:06:01","date_gmt":"2026-03-14T15:06:01","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/hai-dilatato-il-mio-cuore\/"},"modified":"2026-03-30T10:57:00","modified_gmt":"2026-03-30T08:57:00","slug":"has-ensanchado-mi-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/has-ensanchado-mi-corazon\/","title":{"rendered":"\u00abHas ensanchado mi coraz\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-1366x908.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-1024x681.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-800x532.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-1600x1064.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/contuzzi-copertina-11-2025-1000x665.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Contuzzi copertina 11\" \/><\/picture><figcaption>Cantos y bailes durante una convivencia de universitarios de Nairobi (Ol Moran, Kenia).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>El coraz\u00f3n es el centro del ser humano y determina la verdadera medida de la persona, porque en \u00e9l habita el deseo de infinito, es decir, de Dios. Esto es lo que todos nosotros hemos aprendido \u2212y seguimos aprendiendo\u2212 viviendo la vida de la Iglesia, escuchando una y otra vez las palabras de don Giussani y comprometi\u00e9ndonos all\u00ed donde estamos con las personas que se nos han confiado. Sin embargo, no siempre logramos comunicarlo bien. Cuando estaba de misi\u00f3n en Taiw\u00e1n, mis compa\u00f1eros m\u00e1s \u201cveteranos\u201d me contaron varias veces un episodio curioso. Hablando precisamente del deseo del coraz\u00f3n, una amiga nuestra de la parroquia dijo m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201cEstoy muy agradecida a don Giussani y al Movimiento porque, desde que estoy con vosotros, he comprendido que mi coraz\u00f3n es peque\u00f1o y debe serlo cada vez m\u00e1s, para contentarse con las peque\u00f1as cosas de cada d\u00eda\u201d. Naturalmente, mis hermanos quedaron desconcertados al escuchar aquellas palabras. A primera vista parecen decir exactamente lo contrario de lo que queremos vivir y transmitir.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Jes\u00fas sigue atray\u00e9ndonos hacia s\u00ed \u2212a sus sentimientos, a sus sufrimientos y a sus alegr\u00edas\u2212 a trav\u00e9s de la vida de la Iglesia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hay un salmo que siempre me impresiona cuando lo leo:<br>\u00abCorro por el camino de tus mandamientos, porque has ensanchado mi coraz\u00f3n\u00bb (Sal 118,32). El camino cristiano es, en realidad, una progresiva dilataci\u00f3n del coraz\u00f3n, de la raz\u00f3n \u2212dir\u00eda Benedicto XVI\u2212, de la mirada sobre uno mismo y sobre el mundo. Pero no se trata de ampliar la \u201cpantalla\u201d, como si simplemente acumul\u00e1ramos m\u00e1s informaci\u00f3n o m\u00e1s conocimientos. Se trata m\u00e1s bien de un cambio en el punto de vista. La vida cristiana consiste en una identificaci\u00f3n continua con Cristo, en una elevaci\u00f3n de nuestra mirada sobre la realidad. \u00abTened entre vosotros los mismos sentimientos de Cristo Jes\u00fas\u00bb (Flp 2,5), escribe san Pablo a la comunidad de Filipos. \u00bfY c\u00f3mo sucede esto hoy? Jes\u00fas sigue atray\u00e9ndonos hacia s\u00ed \u2212a sus sentimientos, a sus sufrimientos y a sus alegr\u00edas\u2212 a trav\u00e9s de la vida de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunos d\u00edas tuve la oportunidad de participar en el rezo del Rosario en la plaza de San Pedro, junto al papa Le\u00f3n XIV, para pedir el don de la paz. En aquel momento, aunque est\u00e1bamos reunidos en un punto concreto y limitado de la tierra, abraz\u00e1bamos al mundo entero. \u00abCorro por el camino de tus mandamientos, porque has ensanchado mi coraz\u00f3n\u00bb: me sacas de mis peque\u00f1os pensamientos para devolverme la grandeza con la que me has pensado y a la que estoy destinado.<\/p>\n\n\n\n<p>El mes de noviembre comienza cada a\u00f1o con la solemnidad en la que celebramos la comuni\u00f3n de todos los santos. La Iglesia militante nos ayuda a levantar la mirada hacia la Iglesia triunfante, ensanchando nuestro coraz\u00f3n y elev\u00e1ndolo hasta el cielo. O mejor a\u00fan: nos ayuda a buscar el cielo \u2212o al menos su reflejo\u2212 dentro del instante presente.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>El infinito se encuentra en cada circunstancia finita de la historia personal, porque en ella habita el Misterio.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El infinito se encuentra en cada circunstancia finita de la historia personal, porque en ella habita el Misterio. Quiz\u00e1 eso era precisamente lo que aquella feligresa de Taip\u00e9i quer\u00eda decirnos: que es posible encontrar el infinito en cada circunstancia concreta de la historia personal de cada uno, porque en ella habita el Misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Giussani va todav\u00eda m\u00e1s lejos y afirma que no solo es posible, sino necesario, y que esto sucede a trav\u00e9s de la vida de la Iglesia: \u00abHay que pensar en el mundo entero; hay que preocuparse por el cristianismo en \u00c1frica y en Asia y no limitarse a ocuparse de las desobediencias y de las faltas de cada d\u00eda. El hombre acepta lo particular solo cuando ese particular se le presenta como realizaci\u00f3n de algo universal. Solo lo grande, lo total, lo sint\u00e9tico permite al hombre aceptar la humillaci\u00f3n del an\u00e1lisis y de lo particular. Si uno lleva dentro el sentido del mundo, entonces puede incluso permanecer encerrado en una celda toda la vida con la grandiosa serenidad de una monja de clausura\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida cristiana como imitaci\u00f3n de Cristo y como apertura total del coraz\u00f3n. Una meditaci\u00f3n de don Donato Contuzzi, vicario general.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17135,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"\u00abHas ensanchado mi coraz\u00f3n\u00bb - Fraternidad San Carlos","description":"La vida cristiana como imitaci\u00f3n de Cristo y como apertura total del coraz\u00f3n. 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