{"id":17459,"date":"2026-03-27T11:31:35","date_gmt":"2026-03-27T10:31:35","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/la-parte-migliore\/"},"modified":"2026-03-30T10:58:36","modified_gmt":"2026-03-30T08:58:36","slug":"la-mejor-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/la-mejor-parte\/","title":{"rendered":"La mejor parte"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi-1024x682.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi-800x533.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi-500x333.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/20221208_MSCB-Voti-semplici-79-dimensioni-grandi-1000x666.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20221208 MSCB Voti semplici 79 dimensioni grandi\" \/><\/picture><figcaption>Sor Francesca Favero, el d\u00eda de sus votos temporales (diciembre de 2022).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>\u00ab\u00bfTe parece bien hacer esperar a Jes\u00fas?\u00bb. Era 2019, y esta pregunta de don Antonio Anastasio \u2212Anas, para los amigos\u2212 derrib\u00f3 los \u00faltimos miedos que a\u00fan me reten\u00edan. Alguien me hab\u00eda buscado, hab\u00eda salido a mi encuentro y no le era indiferente mi respuesta. \u00a1A Dios todopoderoso le importaba mi \u201cs\u00ed\u201d!<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda conocido su amor preferencial desde ni\u00f1a gracias a mis padres. Fueron ellos quienes me introdujeron en la vida de la Iglesia dentro del movimiento Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n. Nac\u00ed en Udine y tengo cinco hermanos. En casa siempre hab\u00eda muchos amigos y compa\u00f1eros de clase que compart\u00edan la vida con nosotros. Durante los a\u00f1os de instituto, estas amistades y la pertenencia al Movimiento echaron ra\u00edces profundas en m\u00ed. A los 19 a\u00f1os me traslad\u00e9 a Mil\u00e1n para estudiar arquitectura. Me sent\u00eda como Violaine, la protagonista de la <em>Anunciaci\u00f3n a Mar\u00eda<\/em>. Sab\u00eda de qui\u00e9n era hija, cu\u00e1l era mi casa, con qui\u00e9n me casar\u00eda y qu\u00e9 trabajo tendr\u00eda. Todo encajaba. Pero nada de esto lograba colmar una pregunta que llevaba en el coraz\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, me lo has dado todo, \u00bfc\u00f3mo puedo responder a este amor?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto me fui de Erasmus a Oporto. Me fui sola y ni siquiera conoc\u00eda el idioma. Esta circunstancia abri\u00f3 un espacio nuevo en mi relaci\u00f3n con Jes\u00fas. Lo buscaba y \u00c9l me respond\u00eda, en la oraci\u00f3n y en los rostros de las personas que encontraba. Mientras me alegraba por esta cercan\u00eda, en la universidad y en las fiestas conoc\u00eda a mucha gente a la que le faltaba un sentido en la vida. Me daba cuenta de que ten\u00eda un tesoro precioso que ellos no conoc\u00edan. \u00a1Ten\u00eda que dec\u00edrselo a todos!<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Ten\u00eda un tesoro precioso que ellos no conoc\u00edan. \u00a1Ten\u00eda que dec\u00edrselo a todos!<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En diciembre de ese a\u00f1o fui a los ejercicios de universitarios de CL de Portugal, guiados entonces por sacerdotes de la Fraternidad San Carlos que estaban de misi\u00f3n en Lisboa. Conoc\u00eda la Fraternidad desde ni\u00f1a y hab\u00eda visto a amigos de mis padres partir como misioneros a M\u00e9xico, Taiw\u00e1n y Alemania, pero aquel a\u00f1o tuve un nuevo encuentro. Don Paolo, entonces seminarista, fue para m\u00ed el signo de que era posible entregar la vida a Dios y de que la vida, con Cristo, florece. No dej\u00e9 de buscar su amistad y, al volver a Mil\u00e1n, empec\u00e9 a ir a misa todos los d\u00edas. Fue as\u00ed como el Se\u00f1or comenz\u00f3 a atraerme hacia \u00c9l. Esta intuici\u00f3n me llev\u00f3 a acudir a Anas para pedirle que me acompa\u00f1ara. Justo en ese periodo, una amiga me habl\u00f3 de la existencia de las Misioneras de San Carlos. Hab\u00eda algo que me atra\u00eda, pero profundizar en ello me parec\u00eda demasiado arriesgado, as\u00ed que segu\u00ed pensando que me casar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de graduarme, empec\u00e9 a trabajar como arquitecta, dise\u00f1ando interiores de lujo. Al seguir obras en Irak y entrar en las casas de los m\u00e1s ricos, pensaba a menudo en el amor de Cristo por cada uno de ellos. Me sent\u00eda dentro de una historia que hab\u00eda comenzado precisamente en esas tierras con Abraham y en la que esa misma voz me dec\u00eda a m\u00ed: \u00abS\u00edgueme, yo te env\u00edo\u00bb. Durante a\u00f1os guard\u00e9 escondido bajo el colch\u00f3n un libro de don Massimo que sacaba por las noches cuando pensaba en la vocaci\u00f3n. Mientras tanto, entre mucha vida con amigos y compa\u00f1eros, iba aplazando la decisi\u00f3n organizando veranos en Siria con los franciscanos, un viaje a Costa de Marfil entre los m\u00e1s pobres y visitas a personas sin hogar. Pero hab\u00eda un problema: no ten\u00eda paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel d\u00eda de 2019, hablando con Anas, comprend\u00ed que si segu\u00eda adelante sola con mis propios planes perder\u00eda la mejor parte. El Se\u00f1or no me estaba llamando solo a partir hacia una tierra lejana; me quer\u00eda m\u00e1s cerca de \u00c9l y me promet\u00eda la felicidad. Por eso, el pr\u00f3ximo 25 de marzo me consagrar\u00e9 a Dios en las Misioneras de San Carlos Borromeo, la preciosa casa que desde siempre estaba preparada para m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De un estudio de arquitectura de Mil\u00e1n a la consagraci\u00f3n definitiva en las Misioneras de San Carlos Borromeo. La historia de sor Francesca Favero.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17448,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"La mejor parte - Fraternidad San Carlos","description":"De un estudio de arquitectura de Mil\u00e1n a la consagraci\u00f3n definitiva en las Misioneras de San Carlos Borromeo. La historia de sor Francesca Favero."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[342,488,1204],"writers":[787],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-17459","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-missionarie-es","tag-vocazione-es","tag-voti-es","writers-suor-francesca-favero","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17459"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17468,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17459\/revisions\/17468"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17448"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17459"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=17459"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=17459"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=17459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}