{"id":17658,"date":"2026-04-23T16:59:04","date_gmt":"2026-04-23T14:59:04","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/una-festa-di-colori\/"},"modified":"2026-04-23T16:59:06","modified_gmt":"2026-04-23T14:59:06","slug":"una-fiesta-de-colores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/una-fiesta-de-colores\/","title":{"rendered":"Una fiesta de colores"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-1366x908.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-1024x681.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-2048x1362.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-800x532.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-1600x1064.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/colombia-locatelli-COPERTINA-gennaio-2026-1000x665.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Colombia locatelli COPERTINA gennaio\" \/><\/picture><figcaption>Una calle del centro de Bogot\u00e1 (Colombia), cerca de la parroquia de Las Aguas.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Un cantautor chileno, Nano Stern, describe la tierra latinoamericana como una fiesta de colores. Es una hermosa imagen que recuerda lo que nuestros misioneros han encontrado y encuentran cada d\u00eda desde hace ya m\u00e1s de 30 a\u00f1os de presencia en esa tierra. Son colores que impactan, sorprenden y a veces desconciertan. Am\u00e9rica Latina: horizontes sin l\u00edmites, que van del desierto a las aguas impetuosas del oc\u00e9ano, donde los milenarios glaciares de la Patagonia se precipitan desde las altas laderas de la cordillera andina; Am\u00e9rica Latina, con sus ciudades interminables, en las que la riqueza y la pobreza extrema conviven sin comunicarse; Am\u00e9rica Latina, como el coraz\u00f3n de 670 millones de hombres y mujeres que, en medio de tantas contradicciones, buscan cada d\u00eda dar a todos esos colores un sentido que vaya m\u00e1s all\u00e1 del miedo a la inseguridad, de la violencia, del aburrimiento, del consumismo, de la pobreza humana. Seguramente, cuando los primeros jesuitas y franciscanos llegaron al sur de Chile, la realidad era muy distinta. Sin embargo, la fuerza de su anuncio los impuls\u00f3 a construir majestuosas iglesias que serv\u00edan de refugio para quienes, tras haber atravesado mar y tierra, se acercaban con la esperanza de recibir la visita de estos misioneros. Estas iglesias, cuya belleza las ha llevado a ser hoy Patrimonio de la Humanidad, nacieron de una \u00fanica y gran iniciativa: llevar a Cristo a aquellos lugares donde \u2212como dijo Juan Pablo II durante su visita a Chile\u2212 se vive la misma experiencia que vivi\u00f3 Jes\u00fas, una vida nueva entre los pescadores.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Nosotros, misioneros de la San Carlos, formamos parte de la estela de la historia que nos ha precedido.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Nosotros, misioneros de la San Carlos, formamos parte de la estela de esta historia que nos ha precedido y que desde hace m\u00e1s de quinientos a\u00f1os no se cansa de anunciar y dar a conocer a Cristo, el \u00fanico gran artista capaz de reunir en unidad todos esos claroscuros para hacer de ellos una gran obra maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Juan Pablo II, hablando en M\u00e9xico en 1979, dec\u00eda que la Iglesia en Am\u00e9rica Latina \u00abpuede ser signo de unidad en medio de tantas tensiones\u00bb: esto es lo que hemos visto y seguimos viendo desde hace muchos a\u00f1os. Pienso en las personas que, en el encuentro con el movimiento Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n, han podido encontrarse entre s\u00ed superando las barreras sociales. Pienso en tantos j\u00f3venes chilenos que han comenzado a amar su barrio, su historia, hasta llegar a perdonar a su padre violento y ausente en la alegr\u00eda del encuentro con el \u00fanico Padre. Pienso en tantos pobres que, recogidos de la calle, han sido acompa\u00f1ados hasta morir en una de las mejores cl\u00ednicas de Paraguay, nacida por iniciativa de nuestro padre Aldo Trento. Pienso en nuestros misioneros en Bogot\u00e1, que entran en el mundo secular de las universidades p\u00fablicas y privadas, encontr\u00e1ndose con j\u00f3venes y profesores de toda procedencia, creencia e ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>El pueblo latinoamericano es un pueblo que grita ser mirado por Dios.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, es dif\u00edcil describir la singularidad cultural y social del coraz\u00f3n de las personas que encontramos, m\u00e1s a\u00fan en este momento en que los pueblos se han mezclado en una uniformidad cada vez mayor, favorecida por las redes sociales. Sin embargo, hay algo que no deja indiferente: una profunda religiosidad que se expresa en un deseo de bendici\u00f3n. Todos quieren ser bendecidos y quieren que todo sea bendecido. Es un pueblo que grita ser mirado por Dios. Es un pueblo que busca el amor del Padre, cuyos rasgos, por desgracia, a menudo desconoce. Pero es precisamente esta sed y este clamor los que hacen de esta tierra una tierra fecunda, capaz de reconocer al instante el m\u00e1s peque\u00f1o signo de ese Amor que esperan y que enseguida, con sencillez, abrazan. Lo m\u00e1s bonito para nosotros, misioneros en Sudam\u00e9rica, es aprender poco a poco a vivir esa misma mirada, que nos hace redescubrir cada d\u00eda la belleza y la grandeza de la Gracia que llevamos con nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace 30 a\u00f1os, en Am\u00e9rica Latina los misioneros de la Fraternidad San Carlos aprenden la mirada de un pueblo sediento de Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17659,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Una fiesta de colores - Fraternidad San Carlos","description":"Desde hace 30 a\u00f1os, en Am\u00e9rica Latina los misioneros de la Fraternidad San Carlos aprenden la mirada de un pueblo sediento de Dios."},"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[505],"writers":[90],"regions":[1246],"cities":[395],"class_list":["post-17658","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-missione-es","writers-lorenzo-locatelli","regions-america-del-sur","cities-bogota-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17658"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17661,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17658\/revisions\/17661"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17658"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=17658"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=17658"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=17658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}