{"id":18239,"date":"2026-06-17T10:36:18","date_gmt":"2026-06-17T08:36:18","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/piu-in-basso-dove-sono-io\/"},"modified":"2026-06-17T17:26:05","modified_gmt":"2026-06-17T15:26:05","slug":"mas-abajo-donde-estoy-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/mas-abajo-donde-estoy-yo\/","title":{"rendered":"\u00abM\u00e1s abajo, donde estoy yo\u00bb"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-1366x1025.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-1024x768.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-2048x1536.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-800x600.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-1600x1200.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-500x375.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20260403-St-Paul-Via-Crucis-29-1000x750.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20260403 St Paul Via Crucis\" \/><\/picture><figcaption>V\u00eda Crucis de la comunidad de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n frente a la catedral de Saint Paul, Minnesota.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de vida en el seminario, los seminaristas de la Fraternidad Sacerdotal San Carlos pasamos un a\u00f1o en el extranjero para vivir una experiencia de misi\u00f3n y descubrir qu\u00e9 significa formar parte de una casa de la Fraternidad. Cuando sub\u00ed al avi\u00f3n rumbo a Minnesota, no ten\u00eda muy claro qu\u00e9 realidad me iba a encontrar. Lo \u00fanico que llevaba conmigo eran mis experiencias anteriores en Kenia y en la parroquia de Santa Giulia, en Tur\u00edn. Conoc\u00eda mis cualidades y tambi\u00e9n mis limitaciones: un gran entusiasmo por estar con los ni\u00f1os y una experiencia m\u00e1s dif\u00edcil en la caritativa de bachilleres acompa\u00f1ando a ancianos. Sin embargo, lo primero que volv\u00ed a descubrir al llegar a Estados Unidos fue que el Se\u00f1or no nos llama para demostrarnos lo buenos que somos en algo. Nos implica en su obra y nos pide colaborar en la construcci\u00f3n de su Iglesia para transformarnos y convertirnos a \u00c9l. En segundo lugar, aprend\u00ed que nuestro \u00abs\u00ed\u00bb no sirve para poner en valor nuestras capacidades, sino para que Dios abra nuestro coraz\u00f3n al Misterio en cualquier circunstancia que nos toque vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, aunque aqu\u00ed hay un colegio ligado a la parroquia de 180 ni\u00f1os, una de las comunidades de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n m\u00e1s grandes y vivas de Estados Unidos, numerosos grupos de j\u00f3venes de todas las edades y muchas familias con muchos hijos, me gustar\u00eda hablar de otra cosa: de las visitas que cada jueves por la ma\u00f1ana hacemos don Pietro Rossotti y yo a los ancianos de nuestra parroquia de North Saint Paul.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevar la comuni\u00f3n a sus casas o a las residencias supone para m\u00ed un cambio profundo de perspectiva. Como acompa\u00f1o a un sacerdote, no soy yo quien les administra la Eucarist\u00eda. Adem\u00e1s, llevo aqu\u00ed pocos meses, as\u00ed que apenas conozco a las familias ni la historia que las une a nuestra misi\u00f3n. Y, para completar el cuadro, ellos hablan con una facilidad que no siempre consigo seguir.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque Dios nos atrae fuera de nosotros mismos para ense\u00f1arnos a vivir como \u00c9l.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sin embargo, precisamente esa suma de circunstancias es lo que hace que esta experiencia sea tan misteriosa y profunda. La rapidez y sencillez de nuestros encuentros, la pobreza de nuestras conversaciones, me recuerdan que quienes son esperados no somos nosotros: ni nuestra simpat\u00eda, ni nuestra inteligencia, ni nuestra paciencia. Lo que esperan es a Cristo, presente en la Eucarist\u00eda y tambi\u00e9n en la fragilidad de nuestra presencia. Pero, sobre todo, agacharme para dar de comer a algunos ancianos, sentir su respiraci\u00f3n sobre mis dedos o percibir el olor de sus casas me recuerda que es Jes\u00fas quien me dice: \u00abM\u00e1s abajo, Gianpaolo. M\u00e1s abajo, donde estoy yo. La libertad est\u00e1 en otro lugar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque Dios nos atrae fuera de nosotros mismos para ense\u00f1arnos a vivir como \u00c9l, precisamente dentro de esas circunstancias imperfectas donde, parad\u00f3jicamente, es m\u00e1s f\u00e1cil entrever el Misterio. Y en este proceso de convertirme en alguien distinto de la imagen que tengo de m\u00ed mismo, en este ir hacia lugares que no conozco, descubro una belleza inmensa: la belleza de parecerme un poco m\u00e1s a \u00c9l, de vivir con mayor pobreza de esp\u00edritu, de mirar la realidad como \u00c9l contemplaba los lirios del campo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios nos invita a salir de nosotros mismos para entrar en \u00c9l. Un testimonio desde Minnesota.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18240,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"\u00abM\u00e1s abajo, donde estoy yo\u00bb - Fraternidad San Carlos","description":"Dios nos invita a salir de nosotros mismos para entrar en \u00c9l. Un testimonio desde Minnesota."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[505,488],"writers":[747],"regions":[388],"cities":[1309],"class_list":["post-18239","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-missione-es","tag-vocazione-es","writers-gianpaolo-gontero","regions-america-del-norte","cities-saint-paul"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18239","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18239"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18252,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18239\/revisions\/18252"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18240"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18239"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=18239"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=18239"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=18239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}