{"id":18631,"date":"2026-07-02T17:20:26","date_gmt":"2026-07-02T15:20:26","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/acquistare-finalmente-tutto\/"},"modified":"2026-07-02T17:20:29","modified_gmt":"2026-07-02T15:20:29","slug":"ganarlo-todo-por-fin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/ganarlo-todo-por-fin\/","title":{"rendered":"Ganarlo todo, por fin"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-1366x911.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-1024x683.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-2048x1366.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-800x533.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-1600x1067.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/giovanni-FERRARI-diaconato-1000x667.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Giovanni FERRARI diaconato\" \/><\/picture><figcaption><em>Giovanni Ferrari, manteado por sus amigos tras la ordenaci\u00f3n diaconal.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nac\u00ed en Reggio Emilia, una tierra de santos y de comunistas. Mi familia me transmiti\u00f3 la fe y un amor sincero a la Iglesia, gracias a un hogar siempre abierto y acogedor para tantos. A mis padres y a mis hermanas les debo la gracia de haberme sentido siempre querido y amado. Mi adolescencia estuvo marcada por las profundas amistades que nacieron en la parroquia. Los veranos transcurr\u00edan llenos de aventuras, entre campamentos y experiencias de caridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los \u00faltimos a\u00f1os de bachillerato coincidieron con mi encuentro personal con Cristo. Era el verano de primero de bachillerato cuando, en un campo de trabajo de la Operaci\u00f3n Mato Grosso \u2212un movimiento juvenil de educaci\u00f3n en la caridad y la misi\u00f3n\u2212 conoc\u00ed la figura del padre Daniele Badiali a trav\u00e9s de sus cartas. Natural de Faenza y misionero en Per\u00fa, este sacerdote fue asesinado por unos secuestradores tras ofrecer su vida a cambio de la de un reh\u00e9n. En sus cartas hablaba de un tiempo entregado al \u00absue\u00f1o de encontrarse con Dios\u00bb. Eso era precisamente lo que yo estaba viviendo en aquellos d\u00edas y lo que ard\u00eda en mi coraz\u00f3n. Al volver de aquella semana escrib\u00ed a un sacerdote amigo: \u00abHe comprendido que deseo entregar mi vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, decid\u00ed hacer una llamada: \u00abHola, don Massimo. \u00bfPuedo ir a hablar contigo?\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me matricul\u00e9 en Derecho, convencido de que podr\u00eda vivir esa intuici\u00f3n a trav\u00e9s de una profesi\u00f3n tan noble como la de juez. Sin embargo, pronto comprend\u00ed que no era suficiente. Fue el testimonio de un jesuita alban\u00e9s, el padre Anton Luli, lo que me sac\u00f3 del letargo de los primeros a\u00f1os de universidad. Vivi\u00f3 en Albania bajo el r\u00e9gimen comunista y pas\u00f3 cuarenta a\u00f1os en prisi\u00f3n, recuperando la libertad cuando ya ten\u00eda ochenta a\u00f1os. Termin\u00f3 su testimonio con estas palabras: \u00abLo m\u00e1s importante de mi vida ha sido la fidelidad a Cristo\u00bb. \u00bfC\u00f3mo era posible que, despu\u00e9s de haberlo perdido todo, de sus palabras brotara una paz tan profunda?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 la intuici\u00f3n m\u00e1s clara de mi vocaci\u00f3n lleg\u00f3 unos meses despu\u00e9s. Me encontraba en Brasil, donde hab\u00eda ido a pasar un verano de misi\u00f3n. Durante una peregrinaci\u00f3n a un santuario mariano naci\u00f3 en m\u00ed una fuerte intuici\u00f3n de dejarlo todo para ingresar en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Aquel presentimiento solo dur\u00f3 tres d\u00edas; era la preparaci\u00f3n del terreno para otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por entonces hab\u00eda llegado a Reggio un nuevo obispo, don Massimo Camisasca, acompa\u00f1ado de tres j\u00f3venes sacerdotes de la Fraternidad San Carlos. Para m\u00ed eran completos desconocidos. Pero una noche, despu\u00e9s de un encuentro en la catedral, estos sacerdotes invitaron a un amigo m\u00edo a su casa y \u00e9l me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara. Aquella noche, en torno a un aperitivo improvisado, dio comienzo a una amistad que cambi\u00f3 mi vida. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 solo me siento en casa cuando estoy con ellos?\u00bb, me preguntaba una y otra vez. A ellos les debo tambi\u00e9n el descubrimiento del carisma de don Giussani, que llen\u00f3 mi fe de razones y concreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un amigo muy querido me dio, meses despu\u00e9s, el impulso decisivo al vivir santamente su enfermedad. Pocos d\u00edas antes de morir, me impresionaron profundamente unas palabras de una homil\u00eda de don Massimo: \u00abA trav\u00e9s de la vida de Cristian, Dios nos est\u00e1 preguntando a cada uno de nosotros: \u00bfquieres darme tu vida? \u00bfQuieres d\u00e1rmela por todos los hombres? \u00bfQuieres d\u00e1rmela por quienes no me conocen? En el secreto de su coraz\u00f3n, cada uno debe preparar su respuesta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo ya sab\u00eda cu\u00e1l habr\u00eda sido mi respuesta, aunque todav\u00eda necesitar\u00eda algunos a\u00f1os para darla. Despu\u00e9s de terminar la carrera segu\u00ed intentando hacer realidad mi sue\u00f1o de ser juez, hasta que un verano me decid\u00ed por fin hacer una llamada: \u00abHola, don Massimo. \u00bfPuedo ir a hablar contigo?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El coraz\u00f3n del mundo<\/em>, un breve libro de von Balthasar, fue decisivo en aquellos meses de discernimiento. En sus p\u00e1ginas encontr\u00e9 reflejadas todas mis resistencias y todos mis deseos. Sobre todo, uno: \u00abla intuici\u00f3n de que, renunciando a cada cosa, podr\u00eda estar seguro de ganarlo todo, por fin\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Reggio Emilia a M\u00e9xico, pasando por Roma: la historia de Giovanni Ferrari, ordenado sacerdote el pasado 27 de junio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18632,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Ganarlo todo, por fin - Fraternidad San Carlos","description":"De Reggio Emilia a M\u00e9xico, pasando por Roma: la historia de Giovanni Ferrari, ordenado sacerdote el pasado 27 de junio."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[486,487,488],"writers":[217],"regions":[1246],"cities":[1247],"class_list":["post-18631","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-ordinazioni-es","tag-sacerdozio-es","tag-vocazione-es","writers-giovanni-ferrari","regions-america-del-sur","cities-citta-del-messico-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18631"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18631\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18634,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18631\/revisions\/18634"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18631"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=18631"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=18631"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=18631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}