{"id":18810,"date":"2026-07-16T10:43:01","date_gmt":"2026-07-16T08:43:01","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/al-fondo-del-dolore\/"},"modified":"2026-07-16T17:37:32","modified_gmt":"2026-07-16T15:37:32","slug":"en-lo-mas-hondo-del-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/en-lo-mas-hondo-del-dolor\/","title":{"rendered":"En lo m\u00e1s hondo del dolor"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1-800x654.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1-500x409.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-1.png 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Image\" \/><\/picture><figcaption>Michel Ciry, <em>El hijo pr\u00f3digo<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quien ha sido herido por la muerte, quien sufre la p\u00e9rdida de un bien precioso, no puede ser consolado si ese dolor no es contemplado hasta el fondo junto con \u00e9l. Intentar consolar sin partir del sufrimiento que esa persona experimenta es como poner una tirita a alguien que ha sido atravesado por una espada. La raz\u00f3n por la que nos parece imposible consolar est\u00e1 precisamente en la profundidad de esa herida, un abismo en el que no estamos dispuestos a adentrarnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un pasaje del libro del profeta Jerem\u00edas que me ha llamado la atenci\u00f3n \u00faltimamente. El contexto es la deportaci\u00f3n del pueblo de Jud\u00e1 por el imperio babil\u00f3nico. Antes de ser llevados a Babilonia, los habitantes de Jerusal\u00e9n son conducidos a las cercan\u00edas de Bel\u00e9n, a un lugar llamado Efrat\u00e1. All\u00ed se encuentra la tumba de Raquel, la amada esposa de Jacob. Raquel hab\u00eda muerto en ese mismo lugar despu\u00e9s de dar a luz a Benjam\u00edn, el \u00faltimo de los doce hijos de Jacob. Es precisamente all\u00ed, junto a la tumba de Raquel, donde los babilonios re\u00fanen a los jud\u00edos destinados al exilio, los encadenan, los reducen a la esclavitud y los deportan lejos de su tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese momento es Dios mismo quien habla: \u00abSe oye una voz en Ram\u00e1, lamento y llanto amargo: Raquel llora por sus hijos y no quiere ser consolada, porque ya no existen\u00bb. Es el mismo vers\u00edculo que el evangelista san Mateo citar\u00e1 m\u00e1s tarde al relatar la matanza de los inocentes. Jerem\u00edas, testigo directo de aquella tragedia, vio en ella el fin de toda promesa, el fin de Jerusal\u00e9n, el fin de la historia de la presencia de Dios entre nosotros. O, al menos, eso parec\u00eda\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo es desesperaci\u00f3n, sino dolor vivido en compa\u00f1\u00eda del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, es precisamente en Ram\u00e1 donde Dios hace o\u00edr su voz. \u00c9l mismo entra en el drama de lo que est\u00e1 sucediendo. No dice que lo resolver\u00e1 todo porque \u00c9l es el Se\u00f1or de la historia. Sin duda lo es, pero no lo afirma sin antes haber entrado en el drama de Raquel, que no quiere ser consolada; en el llanto de su pueblo; en la p\u00e9rdida de unos hijos que ya no est\u00e1n. Para consolar a su pueblo, el Se\u00f1or quiere primero descender hasta el fondo mismo del dolor que est\u00e1 experimentando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la participaci\u00f3n de Dios en nuestro sufrimiento no se agota en las palabras transmitidas por Jerem\u00edas. \u00bfQu\u00e9 es, en efecto, la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, Jesucristo? No viene a consolarnos invit\u00e1ndonos simplemente a no llorar, a estar tranquilos porque \u00c9l domina todas las cosas. Antes quiere entrar con nosotros en el drama de la p\u00e9rdida para acompa\u00f1arnos hasta el fondo y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, hacia el destino al que conduce nuestra historia con Jes\u00fas: el sepulcro y la resurrecci\u00f3n. Nada queda fuera. Nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">San Atanasio, uno de los grandes Padres de la Iglesia del siglo IV, escribi\u00f3: \u00abNo se puede salvar lo que no ha sido asumido\u00bb. Lo que Dios no asume en s\u00ed mismo no puede ser salvado; pero aquello que \u00c9l asume pasa a formar parte de su historia de gloria: tambi\u00e9n la cruz, tambi\u00e9n la p\u00e9rdida, tambi\u00e9n la misma muerte. Y eso me consuela profundamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios no nos ahorra nada. Por eso, \u00a1ay de quien pretenda ahorrarnos el dolor! Eliminar el dolor de quien ha perdido un tesoro significar\u00eda arrancarle tambi\u00e9n el v\u00ednculo que lo un\u00eda a ese tesoro. La esperanza no nace de eliminar el sufrimiento, sino de la posibilidad de descubrir su sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos llorar con Raquel porque sus hijos ya no est\u00e1n sin caer en el sinsentido, porque tambi\u00e9n esa realidad ha sido asumida por Jes\u00fas mediante su encarnaci\u00f3n, su muerte y su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La actitud propia del cristiano no es la desesperaci\u00f3n, sino el dolor vivido en compa\u00f1\u00eda del Se\u00f1or; un dolor que le pregunta a \u00c9l por su sentido y que, precisamente por eso, se convierte en camino de salvaci\u00f3n para nosotros y para el mundo entero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el abismo del dolor, Dios mismo nos acompa\u00f1a y nos hace o\u00edr su voz.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17573,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"En lo m\u00e1s hondo del dolor - Fraternidad San Carlos","description":"En el abismo del dolor, Dios mismo nos acompa\u00f1a y nos hace o\u00edr su voz."},"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[504],"writers":[322],"regions":[386],"cities":[428],"class_list":["post-18810","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-dolore-es","writers-vincent-nagle","regions-italia-es","cities-milan-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18810"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18864,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18810\/revisions\/18864"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18810"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=18810"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=18810"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=18810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}