{"id":23414,"date":"2026-07-14T18:32:35","date_gmt":"2026-07-14T16:32:35","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/le-strade-imprevedibili-di-dio\/"},"modified":"2026-10-01T10:20:47","modified_gmt":"2026-10-01T08:20:47","slug":"le-strade-imprevedibili-di-dio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/le-strade-imprevedibili-di-dio\/","title":{"rendered":"Los caminos imprevisibles de Dios"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1024x576.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image.png 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-800x450.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image.png 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-500x281.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1000x563.png 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Image\" \/><\/picture><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace aproximadamente un a\u00f1o recibimos una llamada inesperada. Una mujer nos pregunt\u00f3, casi disculp\u00e1ndose, si estar\u00edamos dispuestas a conocer a su hijo, que quer\u00eda a toda costa conocer monjas y que, por ese motivo, no dejaba tranquilos ni a sus padres ni a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jeff (nombre ficticio) es un ni\u00f1o de doce a\u00f1os, con una mata de pelo rizado color zanahoria, dos ojos vivaces y curiosos, y una impaciencia y una insistencia inquebrantables. Padece un s\u00edndrome poco frecuente que, adem\u00e1s de ocasionarle problemas de salud f\u00edsica, es causa de un retraso cognitivo y de importantes problemas de conducta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus padres no son creyentes y Jeff apenas sab\u00eda nada de la fe ni de la Iglesia. Pero cuando muri\u00f3 su abuela paterna, qued\u00f3 profundamente afectado y empez\u00f3 a pedir insistentemente poder conocer a unas religiosas. Nadie sab\u00eda exactamente por qu\u00e9; probablemente su abuela le hab\u00eda hablado de las monjas en alguna ocasi\u00f3n. Sus padres, vencidos por la insistencia de Jeff, comenzaron a buscar y, un d\u00eda, \u00e9l y su padre se aventuraron por los alrededores de la catedral de Grenoble en busca de una comunidad religiosa.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios se sirve de nosotros: solo hace falta estar disponibles.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se encontraron por casualidad con un amigo espa\u00f1ol que conoc\u00eda a los sacerdotes de la Fraternidad de San Carlos en Madrid. Impresionado por la determinaci\u00f3n de Jeff, les dio nuestro n\u00famero de tel\u00e9fono. Y as\u00ed fue como la madre de Jeff se puso en contacto con nosotras. Lo invitamos a merendar en nuestra casa. Jeff estaba tan emocionado que \u00e9l solo se acab\u00f3 un paquete entero de galletas. Despu\u00e9s nos hizo varias preguntas, especialmente sobre su abuela (\u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 ahora?\u00bb) y sobre sus compa\u00f1eros (\u00ab\u00bfqu\u00e9 puedo hacer en el colegio para no hacer las cosas malas que otros ni\u00f1os me dicen que haga?\u00bb). Le propusimos participar en <em>Mercredi chez les s\u0153urs<\/em>, el grupo de ni\u00f1os con el que nos reunimos cada semana en nuestra casa para jugar, cantar y descubrir la belleza de la fe. Para Jeff no es f\u00e1cil seguir una propuesta ni estar con los dem\u00e1s ni\u00f1os, pero decidi\u00f3 intentarlo. Desde el primer d\u00eda qued\u00f3 fascinado. Se encari\u00f1\u00f3 con el grupo y ahora est\u00e1 encantado de venir siempre que puede, siempre que sus revisiones m\u00e9dicas se lo permiten. Los dem\u00e1s ni\u00f1os tambi\u00e9n le han tomado cari\u00f1o y se han acostumbrado a \u00e9l, incluso a sus reacciones peculiares: si alguna vez falta, siempre hay alguien que pregunta por \u00e9l. Y Jeff, por su parte, no deja de pasar lista de los que no han venido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su deseo de conocer a Dios no se limita a las religiosas. Hace unos domingos, al entrar en una iglesia del centro de la ciudad, nos recibi\u00f3 la peque\u00f1a nube de rizos pelirrojos de Jeff, que vino corriendo hacia nosotras y exclam\u00f3, lleno de alegr\u00eda: \u00ab\u00a1Ah, las monjas!\u00bb. As\u00ed descubrimos que, desde hace alg\u00fan tiempo, una prima de su madre se ha ofrecido a acompa\u00f1arlo a misa para responder a su deseo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es misterioso el modo en que Dios sale a nuestro encuentro y encuentra caminos imprevisibles para darse a conocer. Dios se sirve de nosotros; solo hace falta estar disponibles. Y, finalmente, agradecidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Grenoble, el encuentro inesperado con Jeff, un ni\u00f1o de doce a\u00f1os con un gran deseo de conocer a Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22241,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Los caminos imprevisibles de Dios - Fraternidad San Carlos","description":"En Grenoble, el encuentro inesperado con Jeff, un ni\u00f1o de doce a\u00f1os con un gran deseo de conocer a Dios."},"_slim_seo_primary_term_category":379,"_slim_seo_primary_term_post_tag":680,"_slim_seo_primary_term_writers":1116,"_slim_seo_primary_term_regions":383,"_slim_seo_primary_term_cities":424,"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[680,342],"writers":[1116],"regions":[383],"cities":[424],"class_list":["post-23414","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-educazione-es","tag-missionarie-es","writers-monica-noce","regions-europa-es","cities-grenoble-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23414"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23414\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23416,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23414\/revisions\/23416"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23414"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=23414"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=23414"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=23414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}