{"id":23467,"date":"2026-10-08T16:46:24","date_gmt":"2026-10-08T14:46:24","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/preso-da-uno-sguardo-bellissimo\/"},"modified":"2026-10-08T16:46:28","modified_gmt":"2026-10-08T14:46:28","slug":"conquistado-por-una-mirada-preciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/conquistado-por-una-mirada-preciosa\/","title":{"rendered":"Conquistado por una mirada preciosa"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990-1024x768-1.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990-800x600-1.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990-500x375.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BONICALZI-spinelli-ostellari-1990-1000x750.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"BONICALZI spinelli ostellari\" \/><\/picture><figcaption><em>De izquierda a derecha: Sandro Bonicalzi, Sandro Spinelli y Emanuele Ostellari delante de la iglesia de Cristo Rey, en Cosenza, a mediados de los a\u00f1os noventa.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-1\">En septiembre celebraste 50 a\u00f1os de sacerdocio. \u00bfC\u00f3mo empez\u00f3 todo?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vengo de una familia muy cristiana, mi madre era ama de casa, mi padre empresario y somos seis hermanos. Despu\u00e9s de conocer <em>Giovent\u00f9 Studentesca<\/em> en Gallarate, durante las vacaciones de los que pas\u00e1bamos a la universidad de 1966 sucedi\u00f3 algo decisivo. Don Luigi Giussani vino a hablarnos y trastoc\u00f3 mi vida por completo. Si, por naturaleza, yo estaba destinado a ocupar el puesto de mi padre en la empresa familiar, Giussani me propuso una mirada nueva sobre la vida y me llev\u00f3 a preguntarme d\u00f3nde quer\u00eda el Se\u00f1or que fuera. Aquella mirada preciosa me conquist\u00f3. Ah\u00ed comenc\u00e9 a pensar en la vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estudi\u00e9 econom\u00eda y por entonces buscaba un camino serio para discernir mi vocaci\u00f3n. Giussani me present\u00f3 a Massimo Camisasca y me incorpor\u00e9 al grupo de discernimiento vocacional que me acompa\u00f1\u00f3 hasta mi entrada en el seminario. Cuando le cont\u00e9 a mi madre la decisi\u00f3n que hab\u00eda tomado, se qued\u00f3 perpleja, pero con el tiempo acogi\u00f3 mi vocaci\u00f3n; mi padre, en cambio, se alegr\u00f3 desde el primer momento.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-2\">Siendo seminarista partiste por primera vez de \u00abmisi\u00f3n\u00bb.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed. Estaba en B\u00e9rgamo con Massimo Camisasca y Umberto Fantoni cuando don Giussani me propuso ir a Calabria. Era otro mundo, muy distinto al de Mil\u00e1n y de las luchas estudiantiles. Descubr\u00ed una esencialidad humana que no consist\u00eda en seguir una ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo segu\u00eda all\u00ed cuando lleg\u00f3 el d\u00eda de mi ordenaci\u00f3n. Estaban don Giussani, Massimo y los amigos del seminario de B\u00e9rgamo, don Ciccio Ventorino y las comunidades de Calabria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Monse\u00f1or Enea Selis, el obispo que presid\u00eda la celebraci\u00f3n, pidi\u00f3 a don Giussani que hablara del sacerdocio, y Giussani comenz\u00f3 la homil\u00eda diciendo: \u00abPor el amor de un padre y de una madre y por la caridad de un obispo, hoy Sandro se convierte en sacerdote\u00bb. Era el 26 de septiembre de 1976. \u00a1Fue una gran fiesta!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Calabria iba creciendo la experiencia del Movimiento, al igual que la amistad con don Tommaso Latronico (muri\u00f3 en 1993, a los 44 a\u00f1os; actualmente est\u00e1 en curso su causa de beatificaci\u00f3n). Iba floreciendo el deseo de una compa\u00f1\u00eda a la que se fueron sumando otros sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-3\">En 1985 nace la Fraternidad Sacerdotal de los Misioneros de San Carlos Borromeo.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo estaba especialmente unido a dos sacerdotes que se encontraban entre los primeros miembros de la Fraternidad, don Fiorenzo y don Dario, que ya viv\u00eda conmigo. Don Massimo nos pregunt\u00f3 si est\u00e1bamos dispuestos a abrir una casa de la Fraternidad en Calabria y si yo quer\u00eda formar parte de ella. Para m\u00ed, la Fraternidad es fruto de lo que viv\u00ed con Massimo y Umberto en el seminario de B\u00e9rgamo. Una experiencia de unidad, de vida en com\u00fan, que se hizo carne en mi vida cuando entr\u00e9 en la Fraternidad, en 1992. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s fui a Roma para ser el ec\u00f3nomo general.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-4\">\u00bfHas recorrido el mundo?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1S\u00ed! Para sostener las misiones. Sin grandes recursos econ\u00f3micos, conseguimos llevar adelante muchas obras gracias a donaciones que llegaron incluso milagrosamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, en Nairobi. Una ma\u00f1ana estaba a punto de ir a ver a don Massimo para decirle que no ten\u00edamos dinero y que no pod\u00edamos seguir construyendo la casa de la misi\u00f3n, cuando me avisaron de que hab\u00eda una llamada de Roma\u00f1a. Llamaban para donar la cantidad exacta que necesit\u00e1bamos para realizar las obras. As\u00ed que, como ec\u00f3nomo, tuve que aprender a v\u00e9rmelas con los n\u00fameros&#8230; \u00a1y con la Providencia! Esto ha pasado varias veces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n cuando me qued\u00e9 en Roma, como p\u00e1rroco de Sant&#8217;Eusebio, descubr\u00ed el mundo que entra en tu propia casa: musulmanes, chinos&#8230; Eran mis feligreses, no extra\u00f1os, aunque no pusieran un pie en la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-5\">\u00bfEn Imola se ha abierto un cap\u00edtulo nuevo?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevo cuatro a\u00f1os en Imola. Al acercarme a los 75 a\u00f1os naci\u00f3 en m\u00ed el deseo, compartido con nuestros superiores, de seguir activo y, a pesar de haber alcanzado la edad de jubilaci\u00f3n, continuar viviendo con otros sacerdotes mayores de 75 a\u00f1os. Empezamos una nueva casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, junto con don Valerio Valeri, que despu\u00e9s de 36 a\u00f1os en Kenia desea continuar aqu\u00ed, y don Fiorenzo Onofrio, estamos a disposici\u00f3n del obispo en la di\u00f3cesis para ayudar o sustituir a otros sacerdotes y para servir la vida de la comunidad viva de CL.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez me doy m\u00e1s cuenta de que un pueblo cristiano siempre necesita un sacerdote y de que un sacerdote necesita un pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-primary-green-color has-text-color has-link-color wp-elements-6\">En estos 50 a\u00f1os has vivido distintas dimensiones del sacerdocio.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de sacerdocio, veo que cada vez tengo m\u00e1s amor a la Iglesia y m\u00e1s gratitud porque el Se\u00f1or me ha llamado a una tarea tan cercana a \u00c9l. Gratitud por todo lo que se me ha dado, por lo que he podido experimentar y por el don de la pertenencia al Movimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una entrevista a don Sandro Bonicalzi: desde su encuentro con Giussani, un impulso que no se agota, ni siquiera despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de sacerdocio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23149,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Conquistado por una mirada preciosa - Fraternidad San Carlos","description":"Una entrevista a don Sandro Bonicalzi: desde su encuentro con Giussani, un impulso que no se agota, ni siquiera despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de sacerdocio."},"_slim_seo_primary_term_category":379,"_slim_seo_primary_term_post_tag":1389,"_slim_seo_primary_term_writers":520,"_slim_seo_primary_term_regions":386,"_slim_seo_primary_term_cities":1391,"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[1389,505,755,1390],"writers":[520],"regions":[386],"cities":[1391],"class_list":["post-23467","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-intervista","tag-missione-es","tag-movimento-es","tag-storia","writers-redazione","regions-italia-es","cities-imola"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23467"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23467\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23469,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23467\/revisions\/23469"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23149"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23467"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=23467"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=23467"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=23467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}