{"id":23470,"date":"2026-10-08T16:50:25","date_gmt":"2026-10-08T14:50:25","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/i-miei-amici-della-fraternita-san-carlo\/"},"modified":"2026-10-08T16:50:27","modified_gmt":"2026-10-08T14:50:27","slug":"mis-amigos-de-la-fraternidad-san-carlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/mis-amigos-de-la-fraternidad-san-carlos\/","title":{"rendered":"Mis amigos de la Fraternidad San Carlos"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4-1024x768-1.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4-800x600-1.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4-500x375.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/BADIANI-SEMPRINI-4-1000x750.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"BADIANI SEMPRINI\" \/><\/picture><figcaption><em>Una escena cotidiana del per\u00edodo de convivencia entre los Memores Domini y los sacerdotes de la Fraternidad San Carlos.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando descubr\u00ed mi vocaci\u00f3n, la primera forma en que la conceb\u00ed fue la del sacerdocio, entre otras cosas porque no sab\u00eda nada de los Memores Domini, la asociaci\u00f3n laical cuya vida en CL acababa de comenzar. En aquel momento, me imaginaba como p\u00e1rroco en una peque\u00f1a iglesia de las colinas cercanas a R\u00edmini, tratando con la gente sencilla del campo. Lo que m\u00e1s me fascinaba era poder y tener que sumergirme en la vida cotidiana de las personas, compartiendo con ellas alegr\u00edas, penas, sufrimientos y problemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda un aspecto de esta vocaci\u00f3n que, al mismo tiempo, me atra\u00eda y me sobrecog\u00eda: poder ser llamado, en cualquier momento del d\u00eda o de la noche, para administrar la unci\u00f3n de los enfermos a una persona moribunda. Los bautizos y los matrimonios forman parte de la vida ordinaria, pero la proximidad de la muerte es un momento completamente \u00fanico y particular. Entrar en una casa para administrar el sacramento implica hacerse uno con la situaci\u00f3n f\u00edsica y espiritual de quienes est\u00e1n perdiendo a un ser querido, adem\u00e1s de la situaci\u00f3n de la persona que est\u00e1 a punto de dar el paso decisivo de la existencia. Comprend\u00eda que esta identificaci\u00f3n exig\u00eda despojarse por completo de uno mismo, de los propios sentimientos, de todo aquello que un instante antes estaba pensando o sintiendo. Por eso hablaba de fascinaci\u00f3n y de sobrecogimiento: una tarea que roza los l\u00edmites de lo humanamente posible. Siempre me ha molestado, hasta irritarme, ver que un sacerdote puede celebrar un funeral \u00abpor trabajo\u00bb, limit\u00e1ndose a actitudes y palabras convencionales, sin una verdadera participaci\u00f3n personal. Probablemente esto tambi\u00e9n tiene que ver con lo que yo dese\u00e9 el d\u00eda del funeral de mi hermano Alberto, que muri\u00f3 en un accidente a los veintid\u00f3s a\u00f1os. Aquel d\u00eda, mi amigo don Piergiorgio fue para m\u00ed y para mis seres queridos un gran consuelo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estar totalmente presentes ante el otro: un rasgo de nuestro carisma.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de camino en el Movimiento y en los Memores, tengo mucho m\u00e1s claro lo que significa la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de un sacerdote. Se puede decir que un ministro de Cristo est\u00e1 llamado constantemente a ese despojamiento del que hablaba antes, con una disponibilidad radical para compartir la vida de las personas que le han sido confiadas, para ser signo de la presencia de Otro. Un despojamiento que reproduce en su propia carne la <em>k\u00e9nosis<\/em> de Jes\u00fas, hasta convertirse en una ofrenda pura y total de s\u00ed mismo a la voluntad del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando veo a mis amigos de la Fraternidad San Carlos, con quienes tengo la gracia de convivir durante unos meses, llamados a menudo y en los momentos m\u00e1s inesperados, mi admiraci\u00f3n por esta obra de misericordia no deja de sorprenderme y crecer. M\u00e1s que la cantidad de compromisos que tienen, me impresiona esta disponibilidad para responder a las peticiones de las personas, evidentemente sin descuidar las obligaciones ya establecidas. Me parece un modo precioso de hacerse uno con Cristo y con el ap\u00f3stol san Pablo, que se hizo \u00abtodo para todos\u00bb. Y comprendo que, sin los momentos de oraci\u00f3n previstos por la regla de vida que se esfuerzan por vivir en la medida de lo posible, esta actitud ser\u00eda imposible o acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en una rutina profesional. Concluyo diciendo que, en esto y en otros aspectos, estos amigos de San Carlos son un testimonio y un ejemplo de caridad, de esa humanidad nueva de la que el Se\u00f1or nos ha hecho part\u00edcipes. Al fin y al cabo, esta capacidad de estar totalmente presentes ante el otro me parece un rasgo de nuestro carisma que coincid\u00eda con la propia persona de Giussani. Quien tuvo la gracia de poder hablar con \u00e9l cara a cara experimentaba la clara sensaci\u00f3n de ser \u00fanico en aquel momento, como si \u00e9l estuviera completamente para ti, al menos durante el tiempo en que pod\u00edas disfrutar de su hospitalidad humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivir bajo el mismo techo y descubrir que las vocaciones se sostienen mutuamente y que la misi\u00f3n es una sola. La vida en com\u00fan contada desde la perspectiva de un Memor Domini.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23080,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Mis amigos de la Fraternidad San Carlos - Fraternidad San Carlos","description":"Vivir bajo el mismo techo y descubrir que las vocaciones se sostienen mutuamente y que la misi\u00f3n es una sola. 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