{"id":23669,"date":"2026-11-04T16:11:31","date_gmt":"2026-11-04T15:11:31","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/in-tre-parole-labbraccio-del-mistero\/"},"modified":"2026-11-04T16:12:02","modified_gmt":"2026-11-04T15:12:02","slug":"en-tres-palabras-el-abrazo-del-misterio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/en-tres-palabras-el-abrazo-del-misterio\/","title":{"rendered":"En tres palabras, el abrazo del Misterio"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-1366x908.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-1024x681.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-2048x1362.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-800x532.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-1600x1064.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-500x333.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/20250826-Nairobi-Vacanze-CLU-Ol-Moran-83-1000x665.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"20250826 Nairobi Vacanze CLU (Ol Moran)\" \/><\/picture><figcaption>Don Tommaso Benzoni durante su estancia en El Moran (Kenia), una semana de misi\u00f3n organizada junto con un grupo de universitarios de Nairobi.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Giussani, al hablar de la oraci\u00f3n del <em>\u00c1ngelus<\/em>, que se reza por la ma\u00f1ana, al mediod\u00eda y por la tarde, dec\u00eda que su contenido constitu\u00eda los tres pilares sobre los que se sostiene el arco del d\u00eda. Sobre cada pilar recae, tambi\u00e9n f\u00edsicamente, el peso del puente. Son momentos en los que podemos redescubrir que, en el fundamento de todo, hay algo que va m\u00e1s all\u00e1 de lo humano. Nuestra vida se apoya en la iniciativa de Dios, que habita entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Fraternidad San Carlos tambi\u00e9n est\u00e1 construida sobre tres pilares y se sostiene gracias a ellos. En su base, por as\u00ed decirlo, se encuentra la acci\u00f3n constante de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pilares son las tres palabras que aparecen en nuestro nombre oficial y que a menudo se omiten cuando se abrevia, sencillamente, como \u00abla San Carlos\u00bb. Nuestro nombre completo es Fraternidad Sacerdotal de los Misioneros de San Carlos Borromeo, y sus tres pilares son precisamente estos: fraternidad, sacerdotal y misionera. Don Massimo siempre nos ha ense\u00f1ado que tambi\u00e9n el orden en que aparecen estas tres palabras es importante para comprender qui\u00e9nes somos. Ante todo, somos hermanos, es decir, hemos sido llamados por un mismo Padre. Lo que tratamos de compartir mediante la vida en com\u00fan es la certeza de que no nos hemos elegido unos a otros, sino que ha sido Otro quien nos ha convocado y reunido.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Fraternidad San Carlos tambi\u00e9n est\u00e1 construida sobre tres pilares y se sostiene gracias a ellos. En su base, por as\u00ed decirlo, se encuentra la acci\u00f3n constante de Dios.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta certeza emerge a trav\u00e9s del encuentro \u2212\u00a1y tambi\u00e9n en el desencuentro!\u2212 entre nuestras distintas formas de ser, dentro de la realidad objetiva de la casa en la que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cierto sentido, los esposos se eligen mutuamente. Sin embargo, tambi\u00e9n el camino matrimonial, como cualquier otra forma de vocaci\u00f3n, pasa por este estrecho paso en la medida en que los c\u00f3nyuges est\u00e1n llamados a reconocer que existe una llamada objetiva sobre la que se fundamenta la preferencia rec\u00edproca y cuyo origen \u00faltimo est\u00e1 en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestro Directorio leemos: \u00abEl Misterio escondido de la Trinidad tiene el rostro de Dios hecho hombre; es decir, tiene el rostro de las personas a las que pertenezco, porque son la presencia cercana de Dios hecho hombre. No porque un rostro agote toda la verdad, sino porque nadie puede conocer la verdad si no es a trav\u00e9s de ese rostro. Por tanto, el rostro de aquel que ha sido puesto a nuestro lado es para nosotros el t\u00e9rmino \u00faltimo de la elecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo pilar es el sacerdocio. La comuni\u00f3n de la que nacemos nos llama y nos conf\u00eda una misi\u00f3n concreta: identificarnos de manera particular con Cristo, \u00fanico y eterno sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sacerdocio es un don inmenso que nunca llegaremos a comprender del todo. En uno de sus libros, san Juan Pablo II escribe: \u00abLa vocaci\u00f3n sacerdotal es un misterio. Es el misterio de un maravilloso intercambio \u2014<em>admirabile commercium<\/em>\u2014 entre Dios y el hombre. Este entrega a Cristo su humanidad para que \u00c9l pueda servirse de ella como instrumento de salvaci\u00f3n, haciendo de este hombre, por as\u00ed decirlo, otro \u00c9l mismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este camino de identificaci\u00f3n con Cristo descubrimos el secreto de toda vocaci\u00f3n: la donaci\u00f3n de uno mismo. Solo as\u00ed puede alcanzar su plenitud cualquier vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sacerdote es aquel que hace de su vida un cauce de gracia entre el cielo y la tierra: lleva a Dios a los hombres para conducirles a su vez hasta Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, en nuestro nombre encontramos la palabra \u00abmisioneros\u00bb. Somos enviados por todo el mundo para redescubrir y hacer crecer el don que hemos recibido, junto con las personas a las que somos enviados. \u00abGratis lo hab\u00e9is recibido; dadlo gratis\u00bb, dice el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas palabras de Jes\u00fas se encuentra el origen de la misi\u00f3n de todo cristiano: la gratitud. Don Giussani escribe, en efecto, que el impulso misionero de la Iglesia, que la lleva \u00aba dar testimonio de Cristo hasta los confines del mundo, nace mucho m\u00e1s de su interior que de una necesidad o de una llamada exterior\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas tres palabras expresan la \u00fanica y gran palabra con la que el Misterio nos abraza: Su misericordia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchas de nuestras casas celebramos el d\u00eda de la casa. Es una jornada dedicada a la vida fraterna, en la que podemos entablar un di\u00e1logo tranquilamente, compartir nuestro tiempo y contemplar juntos algo bello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo, ese es el \u00fanico d\u00eda en que podemos celebrar juntos la misa. Es un momento verdaderamente hermoso y significativo. Estamos todos alrededor del mismo altar para recibir a Cristo y llevarlo al pueblo al que hemos sido enviados. Es un momento en el que se hace visible nuestra condici\u00f3n de hermanos, sacerdotes y misioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las p\u00e1ginas que siguen quieren dar cuenta de estas tres palabras, distintas pero inseparables en la vida de cada uno de nosotros. Tres palabras que expresan una \u00fanica y gran palabra con la que el Misterio abraza nuestras vidas: Su misericordia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los tres pilares que sostienen y definen la Fraternidad San Carlos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23670,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"En tres palabras, el abrazo del Misterio - Fraternidad San Carlos","description":"Los tres pilares que sostienen y definen la Fraternidad San Carlos."},"_slim_seo_primary_term_category":375,"_slim_seo_primary_term_post_tag":678,"_slim_seo_primary_term_writers":43,"_slim_seo_primary_term_regions":386,"_slim_seo_primary_term_cities":436,"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[678,505,487,488],"writers":[43],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-23669","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-fraternita-es","tag-missione-es","tag-sacerdozio-es","tag-vocazione-es","writers-donato-contuzzi","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23669"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23669\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23672,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23669\/revisions\/23672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23669"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=23669"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=23669"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=23669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}