{"id":3238,"date":"2023-02-01T13:53:00","date_gmt":"2023-02-01T12:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/determinati-dalla-grazia\/"},"modified":"2023-07-20T22:23:18","modified_gmt":"2023-07-20T20:23:18","slug":"determinati-dalla-grazia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/determinati-dalla-grazia\/","title":{"rendered":"Dominados por la gracia"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-1366x683.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-1024x512.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-800x400.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-1600x800.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-500x250.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/50155107686_0f50cca76a_o-2000x1000-1-1000x500.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><figcaption><em>Gampiero Caruso es capell\u00e1n de la comunidad italiana en Rusia y profesor de religi\u00f3n en Mosc\u00fa. Imagen: una avenida de la capital.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Ha pasado un a\u00f1o desde el inicio de la \u00aboperaci\u00f3n especial\u00bb en Ucrania, que ha supuesto una transformaci\u00f3n radical en el pueblo ruso \u2212al que he sido enviado\u2212 y en el mundo entero. Se ha traspasado una l\u00ednea, un conf\u00edn, que hasta ayer parec\u00eda infranqueable. En poco tiempo se han esfumado a\u00f1os preciosos de trabajo a nivel humano, social y ecum\u00e9nico, el intento de reconstruir una relaci\u00f3n de amistad entre Occidente y Rusia. Una vez m\u00e1s, tras dos a\u00f1os de pandemia, nos encontramos, de un modo a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1tico, ante la caducidad de nuestra humanidad. El equilibrio pol\u00edtico y social es tan fr\u00e1gil e inestable porque se asienta en la libertad herida del hombre y, por tanto, tambi\u00e9n en el orgullo, en la sed de poder y en los intereses econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p>La fachada de la ciudad de Mosc\u00fa est\u00e1 llena de luces, igual que antes, aparentemente reluciente: la gente sigue corriendo, el metro y las calles est\u00e1n llenas, no te das cuenta de que en acto hay un conflicto a pocos centenares de kil\u00f3metros, m\u00e1s all\u00e1 de los problemas ocasionados por las sanciones o por el cierre de algunas tiendas extranjeras, que han quedado vac\u00edas y oscuras. No obstante, al mismo tiempo, en la gente con la que te detienes a hablar se advierte un velo de pesadumbre, de tristeza, a\u00fan m\u00e1s acentuado tras el aviso de la movilizaci\u00f3n parcial. El conflicto ha llegado realmente a las casas. Ya no se trata de un hecho lejano, sino presente por la posibilidad de perder la vida, la propia o la de personas queridas. \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Entonces, sucede que miras con m\u00e1s ternura y afecto este lugar, a trav\u00e9s del cual Cristo hace de ti lo que \u00c9l quiere.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Muchas familias de la comunidad italiana \u2212de la que soy capell\u00e1n\u2212 han decidido volver a su patria, algunos por motivos personales, otros forzados por el cierre local de las empresas en las que trabajaban. Tambi\u00e9n se expatrian muchas familias rusas. Con relaci\u00f3n al a\u00f1o anterior, los alumnos de la escuela italiana donde doy clases han disminuido en un 30%. Para evitar el riesgo de ser llamados a filas, muchos han decidido de un d\u00eda para otro dejar el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Los domingos por la ma\u00f1ana confieso en la catedral y es dif\u00edcil que no haya un penitente que no exprese el drama de divisiones y conflictos dentro de la familia, fruto de la actual situaci\u00f3n. Son muchas las familias que tienen parientes tanto en un frente como en el otro. Una madre, despu\u00e9s del aviso de la movilizaci\u00f3n, se present\u00f3 en la sacrist\u00eda para pedirme que ayudase a su hijo a expatriase o esconderlo. Otra me habl\u00f3 de la depresi\u00f3n que vive su hijo tras haberse ido para evitar ser alistado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante estos dramas emerge con fuerza todo mi sentido de impotencia. \u00bfQui\u00e9n puede responder al dolor, al miedo, a la angustia que se est\u00e1 viviendo a causa de este conflicto? No es raro que me pregunten por qu\u00e9 no me voy. Estas preguntas me han provocado a mirar de un modo nuevo mi vocaci\u00f3n dentro de la Fraternidad San Carlos y la importancia de nuestra presencia en Rusia en este tiempo en que parece que las tinieblas dominan. As\u00ed, el profundo sentido de impotencia se ve iluminado, vencido por la nueva conciencia del don inmenso que es la Fraternidad para esta tierra y para el mundo entero; el lugar de una nueva humanidad ganada en Cristo. En el fondo, esta es la raz\u00f3n que me llev\u00f3, junto al arzobispo Paolo Pezzi, a celebrar tambi\u00e9n este a\u00f1o la celebraci\u00f3n de la memoria de San Carlos, el 4 de noviembre. Ha prevalecido el deseo de mostrar una vez m\u00e1s la fuente del carisma que nos forma, invitando a compa\u00f1eros del colegio, al clero local y los amigos de la comunidad italiana. El arzobispo celebr\u00f3 la misa en la catedral y a continuaci\u00f3n escuchamos v\u00eda <em>streaming<\/em> tres testimonios de personas de otras casas de misi\u00f3n en el mundo: suor Annie Devlin, de la casa de las Misioneras en Grenoble (Francia), don Ettore Ferrario, desde Saint Paul (Minnesota) y Romano Christen, desde Bonn (Alemania). De este modo quisimos mostrar que el horizonte de nuestra Fraternidad es el mundo entero, que la pasi\u00f3n por la gloria de Cristo te permite descubrir lo \u00fanica y preciosa que es la vida de cada persona. Despu\u00e9s de los testimonios servimos un buffet estupendo y cantamos juntos acompa\u00f1ados por la guitarra del obispo Paolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al introducir la fiesta, dije a los invitados que durante este tiempo me hab\u00eda dado cuenta de que el drama, inevitable en la vida, se convierte en algo precioso y que acoges como desaf\u00edo para ir hasta el fondo de las exigencias del coraz\u00f3n; de c\u00f3mo con el tiempo, por gracia de Dios, desaparece esta ilusi\u00f3n oculta pero presente de que sea el propio compromiso, el propio esfuerzo lo que cambia y salva el mundo. Justo en ese momento empiezas a balbucear con temor y temblor: \u00abSi no fuese Tuyo, oh Cristo, me sentir\u00eda criatura finita\u00bb, como dice la famosa expresi\u00f3n de Gregorio Nacianceno. Sucede entonces que miras con m\u00e1s ternura y afecto este lugar, que para m\u00ed son la Fraternidad San Carlos y el movimiento de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n, a trav\u00e9s de los cuales Cristo hace de ti lo que \u00c9l quiere. Descubres que todo lo que tenemos y lo que somos est\u00e1 en funci\u00f3n de la misi\u00f3n. Al reconocer que no tenemos ninguna fuerza que viene de nosotros mismos, entonces podemos pedir sencillamente que la gracia de Cristo nos llene y domine.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo lo que somos es don de la gracia de Cristo. Testimonio de Giampiero Caruso, misionero en Rusia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1981,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Dominados por la gracia - Fraternidad San Carlos","description":"Todo lo que somos es don de la gracia de Cristo. Testimonio de Giampiero Caruso, misionero en Rusia."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[503,504,505,506],"writers":[34],"regions":[383],"cities":[430],"class_list":["post-3238","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-comunione-es","tag-dolore-es","tag-missione-es","tag-preghiera-es","writers-giampiero-caruso","regions-europa-es","cities-moscu"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3238"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3241,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238\/revisions\/3241"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3238"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=3238"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=3238"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=3238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}