{"id":3680,"date":"2023-05-28T11:53:00","date_gmt":"2023-05-28T09:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=3680"},"modified":"2023-07-28T11:56:02","modified_gmt":"2023-07-28T09:56:02","slug":"el-senor-llama-a-la-puerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/el-senor-llama-a-la-puerta\/","title":{"rendered":"El Se\u00f1or llama a la puerta"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1-1366x769.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1.png 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1-1024x576.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1.png 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1-800x450.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1.png 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1-500x281.png 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/cq5dam.thumbnail.cropped.1500.844-1-1000x563.png 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><figcaption>Procesi\u00f3n de entrada en la dedicaci\u00f3n de la iglesia de los M\u00e1rtires Mario, Marta e hijos, en Valle Santa, Roma. <\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mayo participamos en la \u00abmisi\u00f3n de barrio\u00bb. Se trata de una iniciativa que surgi\u00f3 en una parroquia en las afueras de Roma, en la que Filippo Pellini empez\u00f3 a servir hace un a\u00f1o. De cara a la dedicaci\u00f3n de la nueva iglesia, se pens\u00f3 en invitar personalmente a todos los que viv\u00edan en el barrio. Junto con un grupo de parroquianos y monjas, los seminaristas tambi\u00e9n decidimos participar en la iniciativa. Nos dividimos en peque\u00f1os grupos y empezamos a ir por todo el barrio, llamando de casa en casa. Fue fundamental no ir solos, precisamente con la intenci\u00f3n de anunciar la belleza de la comuni\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la mayor\u00eda de los casos fuimos acogidos. Sobre todo, nos acog\u00edan la gente con fe, que nos invitaba a su piso y nos hac\u00eda sentir como en casa, como si fu\u00e9semos amigos de siempre. Es una experiencia que ya conozco, gracias al movimiento de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n. Es la situaci\u00f3n que se da cada vez que me invitan personas o familias de la comunidad en otras ciudades o en el extranjero; la misma sensaci\u00f3n de hogar que se respira entre hermanos en la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tuvimos una percepci\u00f3n n\u00edtida de que, en cierto sentido, nos estaban esperando. Es como si llevasen mucho tiempo esperando en la ventana.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, me impresion\u00f3 especialmente conocer a personas alejadas de la Iglesia desde hac\u00eda a\u00f1os. Con muchos se dieron di\u00e1logos muy profundos. Adolescentes, j\u00f3venes parejas con dificultades, ancianos. Cuando se daban cuenta de que \u00e9ramos gente de Iglesia, nos contaban de s\u00ed mismos, hablaban de heridas que no hab\u00edan sanado desde hac\u00eda a\u00f1os. Tuvimos una percepci\u00f3n n\u00edtida de que, en cierto sentido, nos estaban esperando. Es como si llevasen esperando en la ventana mucho tiempo. Ha sido un juicio compartido entre muchos de nosotros: en muchos casos es evidente que el hombre no espera otra cosa que el anuncio del Se\u00f1or. Aun as\u00ed, tambi\u00e9n fuimos rechazados muchas veces. Lo que me impactaba era la indiferencia con la que nos cerraban la puerta. Sin hast\u00edo, sin prejuicios, solo un leve fastidio. Como quien cuelga al agente de Vodafone que te ofrece una nueva promoci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volviendo sobre esto, en los \u00faltimos d\u00edas pienso en la dram\u00e1tica indiferencia que vive el hombre con respecto a Dios y su sufriente paciencia. Nunca hab\u00eda pensado con dolor en el hecho de que el Se\u00f1or est\u00e9 habituado a ser rechazado desde siempre y continuamente. Tras el en\u00e9simo rechazo tuve un arrebato de indignaci\u00f3n. En un momento de ira pens\u00e9: \u00abSi solo supieran que est\u00e1n cerrando la puerta al Se\u00f1or\u00bb. Pero despu\u00e9s me dije: \u00ab\u00bfAcaso soy yo mejor? Qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntas veces mi indiferencia Lo deja de lado\u00bb.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la misi\u00f3n en el barrio romano de Valle Santa.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3681,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"El Se\u00f1or llama a la puerta - Fraternidad San Carlos","description":"La historia de la misi\u00f3n en el barrio romano de Valle Santa."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[503,505,540],"writers":[18],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-3680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-comunione-es","tag-missione-es","tag-parrocchia-3","writers-giovanni-barrani","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3680"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3684,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3680\/revisions\/3684"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3680"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=3680"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=3680"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=3680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}