{"id":3703,"date":"2023-03-12T12:08:00","date_gmt":"2023-03-12T11:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=3703"},"modified":"2023-07-28T12:11:05","modified_gmt":"2023-07-28T10:11:05","slug":"solo-se-aprende-de-alguien-al-que-se-quiere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/solo-se-aprende-de-alguien-al-que-se-quiere\/","title":{"rendered":"Solo se aprende de alguien al que se quiere"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-1366x546.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-1024x410.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-800x320.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-1600x640.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-500x200.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/IMG_2945-2000x800-1-1000x400.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><figcaption>Roberto Amoruso, misionero de la Fraternidad San Carlos, durante una clase en Avalon High School, Washington (Usa).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>El mutuo afecto entre profesor y alumno es la primera condici\u00f3n para poder ense\u00f1ar algo a alguien. El anciano poeta Johann Wolfgang von Goethe en un di\u00e1logo con su joven amigo Eckermann declara: \u00abEn todas partes se aprende solo de alguien al que se quiere\u00bb. Esto se percibe en los ni\u00f1os peque\u00f1os que aprenden sobre todo de sus padres, no tanto porque vivan con ellos sino porque se sienten queridos por ellos. Giussani subraya la verdad rec\u00edproca cuando habla de la educaci\u00f3n como \u00abcomunicaci\u00f3n de s\u00ed\u00bb: para educar, el maestro no debe simplemente enunciar verdades, sino entrar en una relaci\u00f3n verdadera con el disc\u00edpulo y jug\u00e1rsela personalmente. Newman, a su vez, indica que la condici\u00f3n esencial para ser un buen predicador consiste en tener pasi\u00f3n por la santidad del oyente.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mejor que se puede comunicar a los j\u00f3venes es una relaci\u00f3n adecuada con toda la realidad, la creaci\u00f3n y el Creador. Para entrar en esa relaci\u00f3n, hace falta imitar a Dios y asombrarse. Y es que Dios, tras haber creado el mundo, se queda admirado: vio que era bueno, es decir, bello. \u00abLo m\u00e1s alto que puede alcanzar el hombre es el asombro\u00bb, reconoce de nuevo Goethe. En nuestra vida cotidiana hay momentos donde la mirada sobre la cotidianidad se vuelve verdadera. Esto sucede cuando dejamos de considerar como algo sabido y normal lo que vemos, y entrevemos en ello un reflejo de lo divino. Ante la muerte, por ejemplo, caemos en la cuenta de que el mundo, en todos sus particulares, es precioso y bello; o cuando uno se enamora toda la creaci\u00f3n canta. Las palabras de los grandes poetas nos permiten mirar la inmensa profundidad de las cosas peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Lo mejor que se puede comunicar a los j\u00f3venes es una relaci\u00f3n adecuada con toda la realidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista metodol\u00f3gico, para ense\u00f1ar el sentido de todas las cosas, es preciso contemplar un particular. Pues nosotros, los hombres, no somos \u00e1ngeles que intuyen las verdades universales de un modo inmediato. Somos seres humanos, abiertos al infinito, pero al mismo tiempo limitados, porque somos de carne y hueso. Este hecho tiene unas consecuencias fundamentales en nuestra manera de conocer. Llegamos a la verdad universal partiendo de lo concreto, aprendemos de forma m\u00e1s f\u00e1cil mediante los s\u00edmbolos, las im\u00e1genes y las historias. Cuando Jes\u00fas quiso hablar de la bondad del Padre no escribi\u00f3 un tratado, sino que cont\u00f3 la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo y del padre misericordioso. En sus par\u00e1bolas no explicita todo, pero en ellas de alguna manera ya est\u00e1 contenido el todo, y quien las escucha puede meditarlas incesantemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando daba clase de lenguas muertas, me di cuenta de otro principio pedag\u00f3gico: los estudiantes se atascan f\u00e1cilmente ante lo desconocido, pensando, por ejemplo, que para poder empezar a traducir se tiene que reconocer con claridad cada palabra. Todo se volv\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil cuando les preguntaba: \u00ab\u00bfQu\u00e9 reconoces en todo este barullo de palabras desconocidas?\u00bb. Es necesario, por tanto, aceptar la propia ignorancia y partir no tanto de la inventiva respecto a lo que uno ignora (con la vana esperanza de resolver todos los problemas antes de afrontar la propia tarea), sino de la certeza de las pocas cosas que uno sabe para partir de una hip\u00f3tesis positiva sobre el resto. Newman observa el principio sobre el que se basa esta experiencia: \u00abUn esp\u00edritu filos\u00f3fico o comprensivo requiere que lo viejo y lo nuevo est\u00e9n unidos, intuyendo relaciones e influencias rec\u00edprocas en todas las partes; sin ello no puede haber un estar juntos ni un centro\u00bb. Por parte del maestro, en cambio, este principio debe tener en cuenta las experiencias de los alumnos para poderlos ayudar a abrazar nuevos descubrimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00faltima observaci\u00f3n: quien m\u00e1s aprende en el colegio es el maestro. Si quiere trabajar seriamente, necesita estudiar mucho; para responder a las preguntas de los alumnos, tiene que profundizar en los contenidos. Es m\u00e1s, esto es una verdad universal. Algo es nuestro en la medida en que la comunicamos a los dem\u00e1s. Esto vale para todos los aspectos de la vida cristiana, tambi\u00e9n en el colegio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ense\u00f1ar quiere decir educar la mirada en el asombro y en la contemplaci\u00f3n de la realidad.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3686,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Solo se aprende de alguien al que se quiere - Fraternidad San Carlos","description":"Ense\u00f1ar quiere decir educar la mirada en el asombro y en la contemplaci\u00f3n de la realidad."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[547,544,548],"writers":[10],"regions":[388],"cities":[450],"class_list":["post-3703","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-educazione-2","tag-insegnamento-2","tag-scuola-2","writers-roberto-amoruso","regions-america-del-norte","cities-washington-d-c-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3703"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3704,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3703\/revisions\/3704"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3703"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=3703"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=3703"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=3703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}