{"id":3745,"date":"2022-11-23T14:54:00","date_gmt":"2022-11-23T13:54:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/?p=3745"},"modified":"2023-07-28T14:56:23","modified_gmt":"2023-07-28T12:56:23","slug":"la-obra-de-la-gracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/la-obra-de-la-gracia\/","title":{"rendered":"La obra de la gracia"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-1366x615.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-1024x461.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-800x360.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-1600x720.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-500x225.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/20220114-San-Bernardo-Colonia-urbana-7-2000x900-1-1000x450.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><figcaption>Alessio Cottafava es p\u00e1rroco del Divino Maestro en San Bernardo, Chile. Imagen: en la Colonia urbana, durante el campamento de verano de la parroquia.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Recientemente, mis hermanos y yo nos sumergimos en la preparaci\u00f3n de tres semanas de vacaciones muy intensas, dos de campamento de verano en nuestra parroquia y una en Chilo\u00e9 con los j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Preparamos este tiempo encomend\u00e1ndolo al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y nos sorprendimos de c\u00f3mo el Se\u00f1or se tom\u00f3 en serio nuestra iniciativa, obrando milagros.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el campamento de verano hubo tres seminaristas colombianos enviados por el seminario diocesano. Su presencia fue importante. Su testimonio de fe profunda y de perd\u00f3n \u2212uno de ellos habl\u00f3 de c\u00f3mo hab\u00eda perdonado a los que hab\u00edan matado a su padre, asesinado por los guerrilleros en Colombia, y c\u00f3mo hab\u00eda empezado a rezar por ellos\u2212 fue determinante para todos nosotros y para los chicos. Uno de los j\u00f3venes se ha vuelto a acercar a la fe y a los sacramentos diciendo: \u00abVer de cerca que es posible perdonar me ha hecho creer que Dios realmente existe\u00bb. Durante la asamblea final del campamento de verano \u2212cuyo t\u00edtulo era \u00abSigue la estrella\u00bb, en referencia a Mar\u00eda, protagonista de esta edici\u00f3n\u2212, otro joven contaba: \u00abHe llorado de felicidad al ver algo como esto, me llena mucho. S\u00e9 que esta experiencia no se quedar\u00e1 en un recuerdo bonito y que volver\u00e9 a ella con la memoria\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>El espect\u00e1culo de corazones que, conquistados por \u00c9l, se abren a Dios de un modo espont\u00e1neo para pedirle perd\u00f3n, me ha recordado que el florecimiento de las almas a\u00fan es posible.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al final de las vacaciones en Chilo\u00e9 \u2212una isla espectacular a unos mil kil\u00f3metros al sur de Santiago\u2212, al cabo de cinco d\u00edas de convivencia, momentos de oraci\u00f3n, silencio y visitas a sitios preciosos, juegos al aire libre, sucedi\u00f3 algo que nos impresion\u00f3. El \u00faltimo d\u00eda diferentes j\u00f3venes, en peque\u00f1os grupos, se acercaron a los sacerdotes para pedirnos confesarse despu\u00e9s de haber estado indiferentes durante mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llevo a casa la conmoci\u00f3n del milagro de un acontecimiento que nunca podr\u00edamos generar solos y que solo Dios puede realizar: el hecho de que estos j\u00f3venes se abran a la fe, obra de la Gracia, a la que nosotros damos todo nuestro coraz\u00f3n, toda nuestra alma y nuestra mente. El espect\u00e1culo de corazones que, conquistados por \u00c9l, se abren a Dios de un modo espont\u00e1neo para pedirle perd\u00f3n, me ha recordado que el florecimiento de las almas a\u00fan es posible y que se da de forma gratuita. Se realiza por obra de la Gracia que nosotros, los sacerdotes, estamos llamados a invocar y encarnar.<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar de una compa\u00f1\u00eda guiada, de gestos ordenados, exigentes y llenos de significado, propuesto con libertad y radicalidad, ha sido y sigue siendo la condici\u00f3n para el florecimiento de estos chicos y de cada uno de nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Solo Dios genera el acontecimiento de personas que se abren a la fe. Testimonio desde Chile.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3746,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"La obra de la gracia - Fraternidad San Carlos","description":"Solo Dios genera el acontecimiento de personas que se abren a la fe. 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