{"id":5069,"date":"2023-09-19T12:51:13","date_gmt":"2023-09-19T10:51:13","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/non-si-diventa-santi-da-soli\/"},"modified":"2023-12-07T12:08:19","modified_gmt":"2023-12-07T11:08:19","slug":"non-si-diventa-santi-da-soli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/non-si-diventa-santi-da-soli\/","title":{"rendered":"Uno no llega a ser santo estando solo"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma-1366x729.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma-1024x546.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma-800x427.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma-500x267.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/Cosa-vedere-a-Roma-1000x533.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><\/figure>\n\n\n<p>Hace unos meses acogimos en la Casa de Formaci\u00f3n a un grupo de fraternidad de j\u00f3venes familias. El n\u00famero de ni\u00f1os superaba ampliamente el de los adultos y, por si fuera poco, casi todos ten\u00edan entre tres y once a\u00f1os. Durante tres d\u00edas el silencio habitual de nuestra casa dio espacio a la vitalidad y alegr\u00eda de peque\u00f1os y mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Los d\u00edas previos a su llegada pensamos en c\u00f3mo dedicar el tiempo, qu\u00e9 visitar en la bell\u00edsima ciudad de Roma. Al final optamos por la \u00abcl\u00e1sica, pero siempre nueva\u00bb visita al centro siguiendo las huellas de algunos santos como Mateo, Agust\u00edn, M\u00f3nica, Ignacio y Luis Gonzaga. Algunas madres, ayudadas por las preciosas obras de Caravaggio y la inmensa cantidad de reliquias presentes en la ciudad eterna, explicaron las historias de estos santos a la veintena de ni\u00f1os que tra\u00edan (\u00a1todos atentos!).<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un d\u00eda muy bonito, en el que mayores y peque\u00f1os miraron al Cielo, m\u00e1s all\u00e1 de las nubes grises que ese d\u00eda, inusualmente, cubr\u00edan el magn\u00edfico techo azul de Roma.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Esta es la verdadera tarea de los padres: indicar el Cielo con la propia vida<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, Francesco, un seminarista, les explic\u00f3 el mosaico de nuestra capilla. A la derecha se sit\u00faan Andr\u00e9s y Juan representados en el momento tan querido para don Giussani en el que preguntan al Maestro: \u00ab\u00bfd\u00f3nde vives?\u00bb. Un detalle particular de nuestro mosaico es que los rostros de los dos santos, que van hacia Jes\u00fas, est\u00e1n muy cerca el uno del otro, casi se funden, como si indicasen una unidad que aumenta en la medida en que siguen el mismo Ideal. Una de las madres, al volver a casa, me envi\u00f3 un correo dici\u00e9ndome: \u00abOtra cosa que me llevo a casa de estos d\u00edas es la imagen del mosaico de Juan y Andr\u00e9s caminando juntos, como si uno fuese la prolongaci\u00f3n del otro, porque uno no llega a ser santo estando solo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas palabras me hicieron pensar en lo que hab\u00eda visto el d\u00eda anterior estando de visita por Roma: una compa\u00f1\u00eda de amigos tras las huellas de los santos, donde los padres ense\u00f1aban a los hijos el tesoro escondido de esas vidas y, al mismo tiempo, presente hoy en las suyas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la verdadera tarea de los padres, as\u00ed como la de los sacerdotes y consagrados: indicar el Cielo con la propia vida. \u00bfC\u00f3mo? Busc\u00e1ndolo y descubri\u00e9ndolo en la profundidad de otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien es cierto que la vocaci\u00f3n contenida en toda vocaci\u00f3n es la de la santidad y que es absolutamente personal, no es menos cierto que \u00abuno no llega a ser santo estando solo\u00bb, sino con otros. El camino personal siempre est\u00e1 sostenido por los que nos han precedido, los que nos acompa\u00f1an y los que, de alguna manera, nos siguen. Estos tres aspectos de la compa\u00f1\u00eda de la Iglesia son necesarios en cada paso que damos hacia Cristo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>No se puede estar juntos de un modo verdadero sin decir nuestro \u00abs\u00ed\u00bb personal a Cristo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n es verdad lo contrario. No se puede estar juntos de un modo verdadero sin decir nuestro \u00abs\u00ed\u00bb personal a Cristo. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Decir s\u00ed a Cristo significa aceptar su invitaci\u00f3n a seguirle a trav\u00e9s de las circunstancias que nos dona. Por tanto, ante todo, implica aceptar caminar, es decir, cambiar de posici\u00f3n y de mirada sobre la realidad, buscando asimilarnos a \u00c9l, estar dispuestos a aceptar. En todo paso hay un momento de inestabilidad, de riesgo, de impulso hacia delante. El todo abrazando las circunstancias, hechas de acontecimientos, pero sobre todo de rostros a los que seguir, acompa\u00f1ar y guiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la tarea de cada familia, de cada una de nuestras casas en el mundo, de toda compa\u00f1\u00eda vocacional. <em>Donde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos <\/em>(Mt 18,20). Es como decir que donde hay hombres y mujeres que van hacia Cristo en el camino hacia la santidad, ah\u00ed se puede empezar a experimentar el para\u00edso. No s\u00e9 si es por esto o por el jard\u00edn de nuestra casa que tiene una porter\u00eda de f\u00fatbol, pero uno de los ni\u00f1os antes de subir al coche para volver a su casa me dijo: \u00abno quiero irme, me gustar\u00eda quedarme aqu\u00ed para siempre\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un fin de semana en Roma con un grupo de j\u00f3venes familias se convierte en ocasi\u00f3n de acompa\u00f1arse en el camino hacia la santidad.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4302,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Uno no llega a ser santo estando solo - Fraternidad San Carlos","description":"Un fin de semana en Roma con un grupo de j\u00f3venes familias se convierte en ocasi\u00f3n de acompa\u00f1arse en el camino hacia la santidad."},"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[547,538,559],"writers":[43],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-5069","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-educazione-2","tag-famiglia-3","tag-santita-3","writers-donato-contuzzi","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5071,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5069\/revisions\/5071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4302"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5069"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=5069"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=5069"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=5069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}