{"id":5191,"date":"2023-10-04T14:38:37","date_gmt":"2023-10-04T12:38:37","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/il-cielo-in-terra\/"},"modified":"2023-12-07T12:02:54","modified_gmt":"2023-12-07T11:02:54","slug":"il-cielo-in-terra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/il-cielo-in-terra\/","title":{"rendered":"El Cielo en la tierra"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1-1024x590.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1-800x461.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1-500x288.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/20230620-Denver-Stati-Uniti-Vacanza-delle-famiglie-18-SMALL-1-1000x576.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"\" \/><\/picture><figcaption><br>Momento de oraci\u00f3n durante las vacaciones de un grupo de familias de la parroquia de Broomfield (Colorado, Estados Unidos).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Uno!\u00bb, grita triunfante sor Maril\u00fa ense\u00f1ando la \u00faltima carta que le queda en la mano. Los ni\u00f1os que est\u00e1n a su alrededor miran sus propias cartas y empiezan a pensar en una estrategia para que la monja coja m\u00e1s cartas antes de su turno. Mientras tanto, los adultos charlan con una taza de caf\u00e9 caliente en la mano. Fuera llueve, pero la alegr\u00eda que se respira en la sala es tal que parece un d\u00eda de sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Son las vacaciones de un grupo de familias de la parroquia. Seis matrimonios, veinticinco hijos, de uno a veintitr\u00e9s a\u00f1os, dos monjas y un cura pasan juntos un fin de semana en las Rocky Mountains. El orden del d\u00eda es sencillo: laudes y desayuno, paseo y despu\u00e9s misa en el bosque. Rodeados de monta\u00f1as con sus cimas a\u00fan nevadas, usamos una gran piedra como altar. Despu\u00e9s, tomamos la comida r\u00e1pidamente preparada por las madres, pasamos una tarde de juegos con los ni\u00f1os y, para terminar, hacemos una hoguera con <em>marshmallows<\/em> y galletas para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estas familias pasan su tiempo libre juntas? Basta con ver la alegr\u00eda de los ni\u00f1os que juegan para entender que todos estamos hechos para la amistad y la comuni\u00f3n. Somos felices solo cuando compartimos nuestra vida con los dem\u00e1s. Para los peque\u00f1os, esto significa jugar y explorar los alrededores de la casa en busca de insectos y animales salvajes. Los adolescentes buscan estar juntos. Fingen que no les interesa nada, parecen distra\u00eddos, pero, en realidad, lo observan todo. Con un ojo miran a los hermanos m\u00e1s peque\u00f1os y con otro, a los adultos, tratando de entender a qu\u00e9 fase de la vida pertenecen ahora. Los mayores, en cambio, encuentran el momento de contarse las historias de su juventud, la vida de sus familias. Es su modo de agradecer al Se\u00f1or las bendiciones recibidas a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Estar juntos en comunidad ha devuelto a todos la conciencia de la presencia de Dios<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En alg\u00fan sitio he le\u00eddo: \u00abLas peque\u00f1as cosas de cada d\u00eda son el lugar donde Dios nos llama a amarlo con todo el coraz\u00f3n, con toda la mente y todas las fuerzas\u00bb. Esto es lo que ha sucedido durante estas vacaciones. Hemos hecho lo que normalmente hacemos en casa, como preparar el desayuno. Sin embargo, estar juntos en comunidad, rezar y celebrar la misa, pasar el tiempo en compa\u00f1\u00eda de personas que han entregado su vida a Dios, ha devuelto a todos una conciencia de la presencia del Se\u00f1or que habitualmente no tenemos. Han bastado pocos d\u00edas juntos, alejados de nuestros quehaceres y compromisos, para centrarnos en \u00c9l, presente en cada cosa, por muy peque\u00f1a que sea. Un fin de semana como el que hemos vivido en las Rocky Mountains no es una evasi\u00f3n de las dificultades de la vida cotidiana. M\u00e1s bien es una especie de retiro espiritual donde la presencia del Se\u00f1or vuelve a transfigurar la cotidianidad. As\u00ed, todo se vuelve m\u00e1s interesante.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco, un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os me pregunt\u00f3 d\u00f3nde est\u00e1 el para\u00edso. Yo le hice otra pregunta: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios?\u00bb. \u00abArriba\u00bb, fue su r\u00e1pida respuesta, mientras se\u00f1alaba el cielo. Entonces, le pregunt\u00e9 de nuevo: \u00abY, aparte, \u00bfen qu\u00e9 otro lugar est\u00e1 Dios?\u00bb. Al final, el ni\u00f1o entendi\u00f3 que Dios est\u00e1 en todas partes y que el para\u00edso puede ser cualquier sitio en el que est\u00e9 Dios. Por desgracia, muchas veces no reconocemos a Dios en nuestras vidas y, por tanto, no experimentamos la posibilidad de vivir la anticipaci\u00f3n del para\u00edso en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las vacaciones con las familias han sido una verdadera experiencia del Cielo en la tierra. Hemos visto la presencia del Se\u00f1or en nuestra amistad, en la celebraci\u00f3n de la misa inmersos en la naturaleza, en la preparaci\u00f3n conjunta de la cena. Al volver a Broomfield, nos sentimos como los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s. No tuvimos nostalgia de una bonita experiencia pasada, sino todo lo contrario, volvimos con el deseo de anunciar a todos que la vida es m\u00e1s bella cuando la vivimos en compa\u00f1\u00eda de Dios dentro de la comunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La comuni\u00f3n nos permite experimentar la presencia de Dios en nuestra cotidianidad. Relato de unas vacaciones de un grupo de familias en las Rocky Mountains.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4607,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"El Cielo en la tierra - Fraternidad San Carlos","description":"La comuni\u00f3n nos permite experimentar la presencia de Dios en nuestra cotidianidad. 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