{"id":5729,"date":"2024-01-17T10:31:57","date_gmt":"2024-01-17T09:31:57","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/il-banchetto-eterno\/"},"modified":"2024-02-19T09:34:05","modified_gmt":"2024-02-19T08:34:05","slug":"il-banchetto-eterno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/il-banchetto-eterno\/","title":{"rendered":"El banquete eterno"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b-800x538.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b-500x336.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/carras4-b.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Carras4 B\" \/><\/picture><figcaption>El abrazo entre don Giussani y Carras (de espaldas) durante unas vacaciones de responsables de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n (Corvara, 1985).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Creo que conoc\u00ed a Carras el verano de 1991 en la Thuile (Val d\u2019Aosta), en la Asamblea Internacional de Responsables de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n. Estaba rodeado de muchos j\u00f3venes y desde el principio me pareci\u00f3 una persona con una autoridad natural, un hombre entusiasta, exuberante, siempre alegre. Pero en el fondo era extremadamente discreto y respetuoso con todos aquellos con los que se encontraba. Mi primer recuerdo de \u00e9l es verle cortando un jam\u00f3n de pata negra.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquellos a\u00f1os solo pod\u00eda verle en verano cuando \u00edbamos a La Thuile. Recuerdo que durante mi primer a\u00f1o de misi\u00f3n en Viena \u2212por entonces yo viv\u00eda en la capital austriaca con Georg Del Valle y Jos\u00e9 Claver\u00eda\u2212 Carras vino una vez a cenar a casa. Viaj\u00f3 desde Madrid aposta para vernos, obviamente llevando consigo un surtido selecto de marisco para la cena.<\/p>\n\n\n\n<p>Me impresion\u00f3 much\u00edsimo el hecho de que un responsable del Movimiento que estaba siempre tan atareado pudiese tener un hueco para liberarse una noche y venir desde Madrid a Viena para estar con nosotros. En aquella cena \u2212que acabar\u00eda sobre las 3 de madrugada\u2212 nos trajo una bocanada de aire fresco y nos hizo tocar con la mano la universalidad y la vitalidad del movimiento a trav\u00e9s de todo lo que nos cont\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Nos trajo una bocanada de aire fresco y nos hizo tocar con la mano la universalidad y vitalidad del Movimiento<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Durante las vacaciones del 2000 don Giussani me pidi\u00f3 volver a Roma precisamente para colaborar con Carras en el Centro Internacional de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n, que en esas semanas se hab\u00eda trasladado de manera definitiva a via Malpighi.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de ah\u00ed, durante seis a\u00f1os, vi con mucha frecuencia a Carras. Nos dedic\u00e1bamos de manera especial a la relaci\u00f3n con la Santa Sede y con nuestras comunidades distribuidas por todo el mundo. Tengo un recuerdo precioso de esos a\u00f1os, por la percepci\u00f3n que ten\u00edamos de que nuestra amistad era para servir al Movimiento y a la Iglesia y de ser, en la medida de nuestras posibilidades, mediadores entre la Iglesia universal y la experiencia de nuestra peque\u00f1a realidad eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese periodo conocimos a much\u00edsimos obispos y cardenales, y a responsables del movimiento que por diferentes motivos ven\u00edan a Roma. Las cenas con Carras y su refinad\u00edsima gastronom\u00eda eran un instrumento para acercarnos a los corazones m\u00e1s alejados y derretir las almas m\u00e1s duras. No recuerdo ninguna cena en la que al final no se hubiera conseguido llegar a un clima de verdadera amistad y discreta intimidad. Carras era capaz de implicarse afectivamente con todos, tal como eran, en cualquier situaci\u00f3n se encontrasen y cualquier convicci\u00f3n personal tuvieran.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Carras era capaz de implicarse afectivamente con todos, en cualquier situaci\u00f3n existencial se encontraran<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ciertamente, no fueron a\u00f1os f\u00e1ciles, y en algunos aspectos fueron algo complejos. La salud precaria de Juan Pablo II, que empeoraba con el tiempo, implicaba ciertas inseguridades y movimientos en la Curia romana y no siempre nos resultaba f\u00e1cil entender cu\u00e1l era el camino y la direcci\u00f3n que emprender. El estado de salud de don Giussani tambi\u00e9n nos produc\u00eda no pocas preocupaciones y anunciaba el hecho de que nuestro movimiento deb\u00eda prepararse para diversos escenarios en muchos sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Carras sab\u00eda afrontar todo ello con su habitual alegr\u00eda, sabidur\u00eda y una justa distancia espiritual. Nunca faltaba su batuta sagaz en el momento oportuno para quitar hierro a los problemas que deb\u00edamos afrontar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda una cultura sapiencial sencilla, la de un hombre que hab\u00eda afrontado las dificultades y asperezas de la existencia, que siempre hab\u00eda tenido la gracia de poder apoyarse en la fe y vivir con una sana pizca de humor. Carras tambi\u00e9n tuvo la suerte de casarse con una gran mujer, Jone Echarri, y era humildemente consciente de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>La estima incondicional que le profesaba don Giussani y la amistad con Juan Pablo II eran para \u00e9l un gran consuelo, pero nunca alarde\u00f3 de ello; es m\u00e1s, a veces ocultaba discretamente la asiduidad de estas relaciones. Carras nunca escondi\u00f3 las dificultades o disgustos que experiment\u00f3, los momentos de prueba. Nunca se preocup\u00f3 de causar buena impresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Le vi por \u00faltima vez en una cena en su casa con Jone y Tommaso Pedroli, la noche del viernes 24 de noviembre. Le vi en lucha, ya no tan l\u00facido y desgraciadamente entend\u00ed que no se trataba de un simple cansancio producido por la edad. Como siempre, la cena \u2212pescado\u2212, cuidad\u00edsima. Hablamos mucho del Centro Internacional, de las actividades de los \u00faltimos meses, de las personas que frecuent\u00e1bamos y sobre todo \u00e9l quiso que le contara acerca del trabajo desarrollado en la Diacon\u00eda central de la Fraternidad de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n y de la aprobaci\u00f3n de los nuevos Estatutos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Cuando hablaba, lo que m\u00e1s le apremiaba, como bien supremo que custodiar m\u00e1s all\u00e1 de cualquier otra cosa, era la llamada a vivir una comuni\u00f3n entre nosotros<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero cuando hablaba, lo que m\u00e1s le apremiaba, como bien supremo que custodiar m\u00e1s all\u00e1 de cualquier otra cosa, era la llamada a vivir una comuni\u00f3n entre nosotros. Para \u00e9l, el hecho de que en cada cosa pudi\u00e9ramos salvaguardar la unidad en Cristo y la amistad entre nosotros era casi una \u00abobsesi\u00f3n espiritual\u00bb. Era como la clave de lectura de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa \u00faltima cena tuve una clara intuici\u00f3n de encontrarme ante un hombre \u2212con el que tal vez en el pasado, en ocasiones, no me hab\u00eda entendido bien\u2212 que hab\u00eda dado toda su vida por la gloria de Cristo. De este modo su vida lleg\u00f3 a su plenitud. Para m\u00ed cenar con Carras la noche del 24 de noviembre fue como participar en unos ejercicios espirituales. El que sigue al Se\u00f1or no pierde nada, sino que lo recupera todo en plenitud. Poner toda nuestra vida a su servicio es lo \u00fanico que nos permite tener una existencia realizada, ser m\u00e1s capaces de amar, de ser amados y de comprender.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el \u00abciento por uno aqu\u00ed abajo\u00bb, como siempre recordaba Carras cuando hablaba, convertido en el motor de una fe humana, fascinante y atractiva. Carras realmente permaneci\u00f3 fiel al voto que don Giussani hab\u00eda hecho de no dejar de recordar esta frase del Evangelio cuando hablaba a los j\u00f3venes. \u00abTodo el que por m\u00ed deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna\u00bb (Mt 19,29). \u00a1Gracias, querid\u00edsimo Carras! \u00a1Hasta pronto! Espero verte en el banquete eterno donde \u00c9l mismo nos servir\u00e1 y se sentar\u00e1 a la mesa con nosotros. Mientras tanto\u2026saluda de nuestra parte a don Giussani.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajo y amistad con Jes\u00fas Carrascosa: el recuerdo de don Andrea D\u2019Auria, director del Centro Internacional de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"El banquete eterno - Fraternidad San Carlos","description":"Trabajo y amistad con Jes\u00fas Carrascosa: el recuerdo de don Andrea D\u2019Auria, director del Centro Internacional de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[363,696,503,755,756],"writers":[50],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-5729","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-amicizia-es","tag-cl-es","tag-comunione-es","tag-movimento-es","tag-unita-es","writers-andrea-dauria","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5729"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5729\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5731,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5729\/revisions\/5731"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5729"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=5729"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=5729"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=5729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}