{"id":5961,"date":"2024-01-29T16:35:00","date_gmt":"2024-01-29T15:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/questione-di-yuanfen\/"},"modified":"2024-03-13T17:20:47","modified_gmt":"2024-03-13T16:20:47","slug":"questione-di-yuanfen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/questione-di-yuanfen\/","title":{"rendered":"Cuesti\u00f3n de <i>yuanfen<\/i>"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-1366x767.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-1024x575.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-800x449.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-1600x898.jpg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-500x281.jpg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/COSTA-small-1000x561.jpg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Costa Small\" \/><\/picture><figcaption>Paolo Costa (segundo a la derecha) y Sim\u00f3n Valentini, durante un momento de cantos con la comunidad de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n en Taiw\u00e1n.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas, antes de la misa en San Pablo, una de nuestras parroquias de Taipei, me encontr\u00e9 con una parroquiana a la que no hab\u00eda visto en mucho tiempo. Muchas veces me hab\u00eda invitado a comer, pero yo no hab\u00eda conseguido un hueco para estar con ella. Cuando nos saludamos, me record\u00f3 que le deb\u00eda una comida, de modo que decidimos desayunar juntos al terminar la misa.<\/p>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora se llama Inmaculada, tiene 94 a\u00f1os y vive en la misma calle de la parroquia. Tiene dos hijos que viven cerca de ella. Mientras tom\u00e1bamos algo me cont\u00f3 su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe cas\u00e9 jovenc\u00edsima, luego vine aqu\u00ed a Taipei con mi marido y un hijo peque\u00f1o\u00bb. Inmaculada viene del Hunan, una regi\u00f3n de China. Como muchos otros, ella tambi\u00e9n tuvo que huir de su tierra durante la guerra civil. \u00abEn Taiw\u00e1n tuve otro hijo y una hija\u00bb. De ni\u00f1a le dec\u00edan que no era guapa, tampoco su marido la consideraba atractiva. \u00abCuando ten\u00eda 18 a\u00f1os mi marido trajo a casa un compa\u00f1ero militar con el que jugaba a baloncesto, un joven alto y guapo. Recuerdo que me lanzaba piropos, pero yo, que ya estaba casada, le dije: \u201cTr\u00e1tame como a una hermana mayor, c\u00e1sate t\u00fa tambi\u00e9n y ten hijos\u201d. Al cabo de un tiempo, se cas\u00f3 y no nos invit\u00f3, pero nos mand\u00f3 una foto de la boda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, el joven militar volvi\u00f3 a casa de Inmaculada. Era la hora de comer, el marido estaba fuera trabajando y ella estaba sola. \u00abLlevaba puesto un vestido bonito occidental, regalo de los americanos. Siempre he sido peque\u00f1a y delgada y aquel vestido me sentaba bien. Por educaci\u00f3n, como era la hora de la comida, le cocin\u00e9 una sopa y dos huevos. Tiene que entender, padre, que nunca nadie me hab\u00eda considerado atractiva. Este chico parec\u00eda interesarse por m\u00ed y a m\u00ed me empez\u00f3 a atraer. Pero sabiendo que \u00e9l tambi\u00e9n estaba casado, decid\u00ed al momento no volver a verlo nunca m\u00e1s. Lo acompa\u00f1\u00e9 a la puerta y le segu\u00ed con la mirada mientras \u00e9l se alejaba caminando por un puente\u00bb. \u00c9l tambi\u00e9n se gir\u00f3 varias veces a mirarla. En aquel momento ella entendi\u00f3 que, aunque no pudiera vivir con \u00e9l, lo amar\u00eda para siempre.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Ella le interrumpi\u00f3 con estas palabras sorprendentes: \u00abEl amor es sacrificio, no posesi\u00f3n\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Mientras me contaba todo esto me parec\u00eda estar viendo una de las escenas de una pel\u00edcula del gran director Zhang Yimou. Cuando su marido muri\u00f3, ella solo ten\u00eda 55 a\u00f1os. El otro hombre la busc\u00f3 para estar un rato con ella y ella acept\u00f3. Los dos hab\u00edan envejecido. \u00c9l le cont\u00f3 que hab\u00eda tenido tres hijas y empez\u00f3 a quejarse de la mujer. \u00abFue la primera vez que le di la mano\u00bb, recuerda Inmaculada, \u00aby sent\u00ed su piel llena de callos\u00bb. Fue un movimiento de ternura hacia ese hombre que ya se estaba haciendo mayor, pero cuando \u00e9l le anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de cogerse una habitaci\u00f3n en un hotel para hacer \u00absus cosas\u00bb, ella le par\u00f3 con estas palabras sorprendentes: \u00abEl amor es sacrificio, no posesi\u00f3n\u00bb. Y, a su vez, la inesperada reacci\u00f3n de \u00e9l: \u00abAhora te respeto m\u00e1s que antes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de la historia, Inmaculada me dijo que su nombre chino tambi\u00e9n tiene un signo que significa fiel y me insisti\u00f3 en que as\u00ed hab\u00eda sido. Pude redescubrir, a trav\u00e9s de la experiencia de vida de esta mujer de 94 a\u00f1os, la verdad de las palabras que tantas veces Giussani nos ha dirigido y sobre las que he querido apoyar mi vida. Despu\u00e9s del desayuno, volvimos hacia su casa. Mientras me desped\u00eda en la puerta de su casa me dio las gracias. Yo tambi\u00e9n se las di y era sincero: nunca habr\u00eda imaginado escuchar una historia tan bella y conmovedora y le promet\u00ed que nos ver\u00edamos otro d\u00eda. Al final me dijo: \u00abEn la vida hay dos cosas importantes: <em>yuanfen<\/em> y <em>mingyun<\/em>. Ambas expresiones aluden a la palabra \u00abdestino\u00bb. Es como si ese encuentro estuviese escrito, preparado por el destino. Por ello, creo que esta palabra podr\u00eda traducirse tambi\u00e9n por \u00abprovidencia\u00bb, porque nuestra vida no est\u00e1 a merced de la casualidad, sino que hay un Padre que nos ama y nos acompa\u00f1a hacia un destino bueno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un encuentro inesperado nos recuerda que la fidelidad y la castidad son dos dimensiones del amor.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5181,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Cuesti\u00f3n de yuanfen - Fraternidad San Carlos","description":"Un encuentro inesperado nos recuerda que la fidelidad y la castidad son dos dimensiones del amor."},"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[766],"writers":[46],"regions":[327],"cities":[329],"class_list":["post-5961","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-verginita-es","writers-paolo-costa","regions-asia-es","cities-taipei-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5961"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5961\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6427,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5961\/revisions\/6427"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5181"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5961"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=5961"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=5961"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=5961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}