{"id":6907,"date":"2024-04-01T10:52:30","date_gmt":"2024-04-01T08:52:30","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/dove-cristo-e-vivo\/"},"modified":"2024-04-11T16:42:26","modified_gmt":"2024-04-11T14:42:26","slug":"dove-cristo-e-vivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/dove-cristo-e-vivo\/","title":{"rendered":"Donde Cristo est\u00e1 vivo"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema is-style-full-width\"><picture><source media=\"(min-width: 1280px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi-1024x680.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi-800x531.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi-500x332.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/DSC_0785-copia-dimensioni-grandi-1000x664.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Dsc 0785 Copia Dimensioni Grandi\" \/><\/picture><figcaption>Noche de cantos y fiesta en la parroquia San Juan Bautista (Fuenlabrada, Espa\u00f1a).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive?<\/em> En la ma\u00f1ana de Pascua el \u00e1ngel dirigi\u00f3 estas palabras a las mujeres que lloraban desesperadas ante el sepulcro vac\u00edo. Se levantaron pronto y fueron a buscar a Jes\u00fas. Reflejan lo que somos nosotros, lo que es cada hombre y cada mujer por naturaleza: buscadores. No es relevante el trabajo, la historia de cada uno. La vocaci\u00f3n es la misma para todos, \u00abbuscar\u00bb, buscar a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, como las mujeres, nos levantamos por la ma\u00f1ana y medio dormidos nos vestimos, desayunamos y salimos a desempe\u00f1ar nuestra tarea, nuestro propio trabajo. Cada uno se mueve sin ser del todo consciente por el mismo deseo de aquellas mujeres que fueron aquella ma\u00f1ana al sepulcro. Buscamos a Dios en las cosas de la vida, pero con frecuencia lo buscamos en el lugar equivocado, entre los muertos, no entre los vivos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive? <\/em>Me vienen a la cabeza los buscadores de oro, como los de Estados Unidos de finales del siglo XIX, inmortalizados por Charlie Chaplin en <em>La quimera del oro<\/em>, o los que aparecen al inicio del documental <em>La sal de la tierra<\/em> dirigido por Wim Wenders, donde se retrata la vida en una mina de oro en el Brasil actual. Millones de hombres entre los que no se distinguen rostros ni etnias, que parecen aut\u00f3matas en una enorme mina bajo el sol. En silencio, uno, encima del otro, buscan. Buscan oro. Buscan la felicidad. Buscan a Dios entre los muertos. As\u00ed son muchos de nuestros hermanos los hombres, que pasan la vida buscando el oro en lugares equivocados.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros tambi\u00e9n podemos buscar a Dios entre los muertos. Tambi\u00e9n lo podemos reducir a la imagen que nos hacemos de lo que nos puede satisfacer: el trabajo, el dinero, la atenci\u00f3n de la gente, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive? <\/em>Esta definici\u00f3n de Jes\u00fas es preciosa. Su caracter\u00edstica principal es que est\u00e1 vivo. Don Giussani a menudo citaba a san Ireneo: \u00abLa gloria de Dios es el hombre que vive\u00bb, y Cristo es aquel que est\u00e1 vivo por excelencia. Esta es la respuesta a nuestro mundo, que ha necesitado matar a Dios y hacerse dios para que un hombre nuevo emergiera.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre ha necesitado matar a Dios para reconstruirse a s\u00ed mismo con sus propias manos y con su propia imaginaci\u00f3n. Pero el hombre que ha surgido de ah\u00ed ya no tiene identidad, porque no conoce su propio origen, no sabe a qui\u00e9n pertenece. El resultado es el de una humanidad inmersa en un mundo cada vez m\u00e1s falso, en una existencia a la que la muerte le atrae cada vez m\u00e1s, invocada como derecho universal. Si Dios est\u00e1 muerto, la muerte triunfa.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La Iglesia, nuestra comuni\u00f3n, es el lugar donde hay que buscar a Cristo. Es ah\u00ed donde Cristo est\u00e1 vivo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfd\u00f3nde se puede buscar a Dios? Demos un paso atr\u00e1s, antes de la ma\u00f1ana de Pascua, y volvamos a las tres de la tarde del viernes, cuando Jes\u00fas, en los \u00faltimos momentos de su agon\u00eda, recit\u00f3 el salmo 21: <em>Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/em> Despu\u00e9s, inclinando la cabeza, muri\u00f3. Nosotros no sabemos si lo recit\u00f3 entero o si solo pronunci\u00f3 estos dram\u00e1ticos versos. En cualquier caso, conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n el salmo. El texto es realmente extenso y comienza con una descripci\u00f3n detallada de lo que padeci\u00f3, es decir, de lo que fue su pasi\u00f3n. La segunda parte del salmo expresa la victoria de Dios, que rescata a su siervo y a su pueblo. Entonces, el registro cambia y se llena de esperanza y certeza<em>: Alabar\u00e1n al Se\u00f1or los que lo buscan<\/em>. Los hombres, en su b\u00fasqueda desesperada de Dios, encontrar\u00e1n la respuesta. Y sigue: <em>Me har\u00e1 vivir para \u00e9l<\/em>. Jes\u00fas, en la cruz, justo antes de morir, afirm\u00f3 que su destino era vivir. Aquel que muere es el hombre vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo contin\u00faa indicando d\u00f3nde buscar a Dios: <em>Contar\u00e1n su justicia al pueblo que ha de nacer: \u00abTodo lo que hizo el Se\u00f1or\u00bb<\/em>. En la cruz, al rezar este salmo, Jes\u00fas afirma ante toda la historia cu\u00e1l es la obra del Se\u00f1or. La obra de Dios es su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo tuvo ante sus ojos, bajo la cruz, el inicio del pueblo: Mar\u00eda, Juan, las mujeres. Este fue el inicio de la Iglesia que naci\u00f3 de los sacramentos, del bautismo y la eucarist\u00eda, que manaron de su costado. La Iglesia, nuestra comuni\u00f3n, es el lugar donde hay que buscar a Cristo. Es ah\u00ed donde Cristo est\u00e1 vivo. Su presencia es particularmente luminosa en quien vuelve a experimentar en su propia carne su existencia, su sacrificio; en todos aquellos que han aceptado libremente la modalidad en que se les pide dar la vida; sobre todo, en los m\u00e1rtires, en los enfermos, en quien vive en la prueba; pero tambi\u00e9n en cada uno de nosotros, si vivimos cada instante de nuestra vida como ofrecimiento a Dios y a los hombres, si vivimos nuestra vida, hasta la m\u00e1s sencilla y ordinaria, como vocaci\u00f3n. Es necesario buscarlo hoy en esta comuni\u00f3n, pues no es un Dios de muertos, sino de vivos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><i>\u00bfPor qu\u00e9 busc\u00e1is entre los muertos al que vive?<\/i> La pregunta que el \u00e1ngel dirigi\u00f3 a las mujeres en la ma\u00f1ana de Pascua es la misma se nos hace a nosotros hoy.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6628,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"description":"LOREM IPSUM DOLOR","title":"Donde Cristo est\u00e1 vivo - Fraternidad San Carlos"},"footnotes":""},"categories":[375],"tags":[831,832,833,834,348],"writers":[95],"regions":[386],"cities":[436],"class_list":["post-6907","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-meditaciones","tag-chiesa-es","tag-croce-es","tag-felicita-es","tag-morte-es","tag-pasqua-es","writers-emmanuele-silanos","regions-italia-es","cities-roma-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6907","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6907"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6907\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6911,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6907\/revisions\/6911"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6628"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6907"},{"taxonomy":"writers","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/writers?post=6907"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=6907"},{"taxonomy":"cities","embeddable":true,"href":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/cities?post=6907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}