{"id":7988,"date":"2024-06-24T12:29:46","date_gmt":"2024-06-24T10:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/sancarlo.org\/anchio-voglio-abbandonarmi-a-cristo\/"},"modified":"2024-07-30T17:01:42","modified_gmt":"2024-07-30T15:01:42","slug":"anchio-voglio-abbandonarmi-a-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sancarlo.org\/es\/anchio-voglio-abbandonarmi-a-cristo\/","title":{"rendered":"Yo tambi\u00e9n quiero abandonarme a Cristo"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image wp-block-image--fnztema\"><picture><source media=\"(min-width: 1024px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande-1024x683.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 768px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande-800x534.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande.jpeg 2x\"><source media=\"(min-width: 200px)\" srcset=\"https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande-500x334.jpeg 1x, https:\/\/sancarlo.org\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/BARRANI-Grande-1000x667.jpeg 2x\"><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAAAAACH5BAEKAAEALAAAAAABAAEAAAICTAEAOw==\" alt=\"Barrani Grande\" \/><\/picture><figcaption>Giovanni Barrani en caritativa con ni\u00f1os en Las Aguas (Bogot\u00e1, Colombia).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n<p>En la pel\u00edcula <em>Salvar al soldado Ryan<\/em> se observa una met\u00e1fora interesante de la vocaci\u00f3n. Un grupo de soldados, guiados por el capit\u00e1n, es enviado a la guerra para salvar a un tal Ryan, un soldado como otro cualquiera. Del mismo modo, toda mi vida ha sido sostenida por una compa\u00f1\u00eda guiada por Uno que buscaba mi salvaci\u00f3n, Cristo. Ha usado a muchos \u00absoldados\u00bb y esta compa\u00f1\u00eda ha ido siendo cada vez m\u00e1s numerosa. Ha usado los rostros de mi familia, la comunidad de Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n de Chiavari, de donde soy, y el colegio Maria Luigia, que me ha educado; la compa\u00f1\u00eda de Giovent\u00f9 studentesca, bajo la gu\u00eda de don Pino de Bernardis, y aquel grupo de miles de j\u00f3venes que se reun\u00eda cada a\u00f1o con don Giorgio Pontiggia; la compa\u00f1\u00eda de todos los amigos cercanos, tambi\u00e9n aquellos alejados de la fe, porque cada \u00edntimo amigo es parte del rostro de Cristo, del verdadero y gran amigo \u00edntimo. Tras los a\u00f1os de la universidad, un periodo turbulento con respecto a mi fe, de nuevo la compa\u00f1\u00eda de Cristo me salvaba a trav\u00e9s de una nueva comuni\u00f3n de amigos en los primeros a\u00f1os de trabajo en Mil\u00e1n. Nos ve\u00edamos cada semana, con much\u00edsimas ganas de estar juntos, para confirmar la decisi\u00f3n que hab\u00edamos tomado como amigos: \u00abA pesar de nuestras traiciones, de nuevo queremos apostarlo todo por Cristo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la pel\u00edcula, cuando el grupo por fin encuentra al soldado, hay una batalla y el capit\u00e1n recibe una herida mortal. Sus \u00faltimas palabras son para Ryan: \u00abQue este sacrificio no sea vano\u00bb. Cristo, al salvarnos mediante la compa\u00f1\u00eda, siempre da una tarea: la vocaci\u00f3n. Y la tarea siempre conlleva este rasgo: \u00abQue este sacrificio no sea vano\u00bb. En estos a\u00f1os de seminario, cada vez me parece m\u00e1s evidente que mi vocaci\u00f3n se fundamenta en el sacrificio de otros. En efecto, sin el sacrificio de los santos en la historia de la Iglesia, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda podido recibir esta responsabilidad? Sin el sacrificio de quien ha dado la vida en el movimiento y en la comunidad donde he crecido; sin los sacrificios de mi familia, de los profesores que me han educado, de los sacerdotes que me han acogido \u2212muchos, pero especialmente Silvano Seghi, Antonio Anastasio, y a\u00fan m\u00e1s, los formadores del seminario\u2212; sin el sacrificio de los que han dejado que me fuera queriendo mi bien m\u00e1s que el suyo. Descubrimos la tarea en ese rostro: el rostro del sacrificio, el rostro de Cristo que se ha hecho cercano. Es un rostro fascinante. Dice siempre lo mismo: \u00abVen conmigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La tarea siempre conlleva este rasgo: \u00abque este sacrificio no sea vano\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Al menos tres veces ha querido dirigirse directa y potentemente a mi coraz\u00f3n. En los a\u00f1os de bachillerato, en el Meeting de R\u00edmini, mientras ve\u00eda el v\u00eddeo de una entrevista de Red Ronnie al pintor William Congdon, algunas palabras me atravesaron el coraz\u00f3n. Dec\u00eda Congdon en los \u00faltimos meses de su vida que solo pintaba barcas abandonadas. \u00abYo soy esa barca\u00bb, afirmaba. Dec\u00eda que el abandono era precioso porque era la \u00faltima y radical compa\u00f1\u00eda, la compa\u00f1\u00eda de Cristo. Entonces me dije: \u00abYo tambi\u00e9n quiero abandonarme a Cristo\u00bb. El segundo momento es de hace unos a\u00f1os. Estaba viendo una pel\u00edcula sobre san Francisco. En una escena en la que sus amigos dejan la vida que llevaban para seguirlo, otra vez recuerdo que pens\u00e9: \u00abYo tambi\u00e9n quiero abandonarme a Cristo\u00bb. Y la \u00faltima vez, la m\u00e1s dif\u00edcil, a\u00f1os m\u00e1s tarde, fue cuando pens\u00e9 que por fin hab\u00eda encontrado mi camino. Era todo precioso, pero yo no estaba en paz. Tuve un periodo de crisis, de confusi\u00f3n e indecisi\u00f3n. En ese tiempo le\u00ed un libro, <em>Ante todo hombres<\/em>, que hablaba de sacerdotes, llamados a dejarlo todo por Cristo. Una vez m\u00e1s, aquel pensamiento: \u00abYo tambi\u00e9n quiero abandonarme a Cristo\u00bb. La compa\u00f1\u00eda que me ha salvado me ha dado una tarea. Esta tarea es mi alegr\u00eda. Ahora, sabiendo que me acerco a la ordenaci\u00f3n, recibir\u00e9 el regalo de los regalos: poder vivir cada d\u00eda en el altar el sacrificio de Aquel que ha muerto por m\u00ed. Gozar cada d\u00eda de mi tarea, es decir, ponerme manos a la obra por \u00c9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giovanni Barrani es uno de los sacerdotes reci\u00e9n ordenados de la Fraternidad San Carlos. Su historia nos muestra, como en una pel\u00edcula, que la vocaci\u00f3n tambi\u00e9n es una experiencia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":7966,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"slim_seo":{"title":"Yo tambi\u00e9n quiero abandonarme a Cristo - Fraternidad San Carlos","description":"Giovanni Barrani es uno de los sacerdotes reci\u00e9n ordenados de la Fraternidad San Carlos. 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