Este año, en lugar de las tradicionales vacaciones de verano, los estudiantes de Comunión y Liberación de Nairobi (Kenia) tuvieron una propuesta un tanto especial: cinco días de misión en Ol Moran, una zona de sabana en el centro del país.
Los días transcurrieron con los niños del pueblo y la «Casa Magnífica», una obra que acoge a niños discapacitados o con dificultades. Para estos pequeños se preparó una obra de teatro sobre la historia del profeta Jonás.
Una fiesta de colores
Desde hace 30 años, en América Latina los misioneros de la Fraternidad San Carlos aprenden la mirada de un pueblo sediento de Dios.
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